¿Dónde comer en Sevilla?

Botas y Barriles: un brindis por el producto de la tierra

  • Vino andaluz a granel y tablas de chacina ibérica abanderan la carta del bar trianero Botas y Barriles 

La barra sin fin de Botas y Barriles. La barra sin fin de Botas y Barriles.

La barra sin fin de Botas y Barriles.

El Lorenzo aprieta cruzando el río Guadalquivir y el sevillano busca cobijo en los templos gastronómicos de esta ciudad de ensueño.

Más allá de las murallas, se encuentra la otra Sevilla. El arte y la solera de la capital andaluza se fusionan en Triana, un barrio que como diría José Antonio Rodríguez Benítez “es un pozo que el tiempo se ha encargado de llenar de historias”.

Historias, muchas de ellas culinarias que se hacen realidad como Botas y Barriles, una nueva cervecería que abre sus puertas en el número 51 de Ronda de Triana.

Bajo los brazos de Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder e impulsados por ellos, un nuevo pupilo culinario da sus primeros pasos desde hace pocos meses.

Despacho de vinos de Botas y Barriles. Despacho de vinos de Botas y Barriles.

Despacho de vinos de Botas y Barriles.

Botas y Barriles nace de la mano de cuatro socios que ya tienen en su haber otros negocios como la Abacería Los Carros, tapas Viapol y “er Var” y que ahora pretenden dar un impulso a los barrios como nueva formula de negocio y han decidido que Triana sea el punto de partido de este incipiente sueño.

Solera Vieja, Cream, moscatel o manzanilla a Granel se despachan en este nuevo espacio

Una marea de mesas altas y veladores saludan al comensal que quiera disfrutar de las noches veraniegas con una Cruzcampo helada.

En el interior, clasicismo cuidado, la esencia de lo pasado en el presente en un local amplio y luminoso, con una barra sin fin flanqueada por mesas altas, cámaras frigoríficas que sirven para apoyar el costero y un bodegón impreso en la pared al que miran desafiantes los azulejos del Gambrinus.

Interior de Botas y Barriles. Interior de Botas y Barriles.

Interior de Botas y Barriles.

Qué bonitas y apetecibles se ponen las calles que abrazan al Mercado de San Gonzalo de donde sacan la materia prima para trabajarla entre fogones.

En Botas y Barriles son especialistas en chacinas cien por cien ibéricas y quesos de la Sierra de Cádiz. Además, la cocina tradicional se saborea en platos caseros como la carne con tomate, el menudo, la carrillada o el solomillo al whisky. Entre cuchareo y cuchareo, también pueden optar por una gran variedad de patés o mariscos de las costas choqueras.

Terraza que mira a la Ronda de Triana. Terraza que mira a la Ronda de Triana.

Terraza que mira a la Ronda de Triana.

Aun así, lo que hace diferente a este rincón trianero son los vinos a granel. Regueros por el gaznate de Solera Vieja, Cream, moscatel o manzanilla de tierras jerezanas y sanluqueñas que saciarán su sed hablando entre amigos, o bien, en la intimidad de su propia casa.

Por último y aunque aún queda lejos septiembre, los desayunos aliviarán la depresión posvacacional y la pequeña gintoneria hará olvidar la sensación del roce con la arena. Como dijo Juan Peña El Lebrijano “lo que Sevilla te da, no te lo quita nadie” y sitios así pueden ser el día a día de cualquier amante de Andalucía, de esto tan nuestro.

-Dirección: Ronda de Triana, 51. Horario: Todos los días de 12:00 a 16:30. Tardes de 20:00 a 01:00.

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