Vivir

Rocío Molina y el lenguaje del flamenco reinventado

La coreógrafa Rocío Molina lleva al Teatro Central 'Caída del cielo'. La coreógrafa Rocío Molina lleva al Teatro Central 'Caída del cielo'.

La coreógrafa Rocío Molina lleva al Teatro Central 'Caída del cielo'. / m. g.

Teatro central

El Teatro Central acoge dos espectáculos mañana y el sábado. Por un lado, mañana y el sábado a las 20:00 se representa Barbados, etcétera, de Pablo Remón, y por otro, mañana y el sábado a las 21:00 Caída del cielo, de Rocío Molina.

Barbados, etcétera es el tercer montaje de La Abducción, compañía dirigida por Pablo Remón, después de La abducción, de Luis Guzmán, y de 40 años de paz, pieza que recibió cuatro candidaturas a los Premios Max y resultó finalista a Mejor Autoría Revelación. Protagonizada por la prodigiosa Fernanda Orazi, a quien no desmerece en absoluto Emilio Tomé, Barbados, etcétera es una triple función inspirada en la tradición del teatro anglosajón de agrupar obras breves que comparten resonancias, temas o estilos. Tres textos compuestos para dos actores, que pueden leerse como variaciones de un mismo tema.

Coreógrafa iconoclasta, Rocío Molina, por su parte, ha acuñado un lenguaje propio cimentado en la tradición reinventada de un flamenco que respeta sus esencias y se abraza a las vanguardias. Radicalmente libre, aúna en sus piezas el virtuosismo técnico, la investigación contemporánea y el riesgo conceptual. Sin miedo a tejer alianzas con otras disciplinas y artistas, sus coreografías son acontecimientos escénicos que se nutren de ideas y formas culturales que abarcan desde el cine a la literatura, pasando por la filosofía y la pintura. En el paraíso de Rocío Molina flotan las almas de los grandes maestros del flamenco. En Caída del cielo baila en el suelo con los pies desnudos, a contracorriente de los cánones estéticos del flamenco. Molina redondea los ángulos, rompe con la rigidez, dedicándose en cuerpo y alma a situar su arte en el presente.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios