Salir a comer: Unas tapas en El Carromato de Síndrome Clown

Víctor Carretero, Pascual y Pepe Orzáez y Práxedes Nieto han abierto en la calle Feria El Carromato Tapas.
Víctor Carretero, Pascual y Pepe Orzáez y Práxedes Nieto han abierto en la calle Feria El Carromato Tapas.
Ángela Serrato

05 de diciembre 2013 - 01:00

Sobre el escenario, Víctor Carretero y Práxedes Nieto dan vida a Raspa y Don Rudo, dos payasos que llevan más de 15 años recorriendo España con sus espectáculos bajo el sello de la compañía Síndrome Clown. Fuera de los focos, Víctor y Práxedes son dos artistas que adoran su trabajo y la ciudad en la que viven. Es por eso por lo que han decidido abrir un local en la calle Feria que recupera la esencia de esos cafés teatro en los que tiempo atrás se iniciaban todos los que querían dedicarse al espectáculo. El Carromato Tapas se inauguró el pasado fin de semana arropado por actores, artistas y representantes del mundo de la cultura sevillana en general. Su objetivo es brindar un escenario a los que están empezando e invitar al público general a que comparta con ellos su pasión por las artes escénicas.

En esta aventura acompañan a los integrantes de Síndrome Clown los hermanos Pascual y Pepe Orzáez, sobrinos de Víctor y con experiencia en el sector hostelero. Los cuatro han diseñado el formato de un local, cuenta Práxedes, "que encaja con la filosofía de un barrio muy frecuentado por artistas y con una sensibilidad especial hacia la cultura".

En esencia, El Carromato es un bar en el que se puede disfrutar de un almuerzo o una cena a un precio más que asequible (la tapa más bebida tiene un precio fijo de 2,5 euros) en un ambiente relajado y divertido en el que si suena una bocina es que un plato está listo y en el que no hay que extrañarse si es el mismísimo Raspa el que nos acerca la copa de vino. "Aunque continuamos con nuestra agenda artística -este fin de semana visitan Palencia con su Cineclown 3D y a mediados de diciembre regresan a La Fundición con La prematura muerte de un viajante- éste es nuestro barrio y El Carromato se ha convertido ya en nuestro punto de encuentro con el público y con los amigos".

El Carromato acaba de echar a andar pero el objetivo es que muy pronto comience a desarrollar una agenda de espectáculos (danza, conciertos, humor) y presentaciones que está abierta a todo el que necesite su escenario, que preside uno de los rincones del local, decorado al más puro estilo circense. De lo que sí se puede disfrutar ya es de su carta de tapas, montaditos y cherigans, que se centran en la cocina mediterránea (también hay guisos del día) y que rinden homenaje a artistas y compañías de hoy y de siempre. Visitar El Carromato es toda una experiencia. ¿El único requisito? No tener miedo a hacer un poco el payaso.

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