Ingenio para mantener a flote la hostelería sevillana

El restaurante Charlatán regala experiencias gastronómicas: así es su proyecto solidario

  • El local de la calle Arfe seguirá abierto de lunes a jueves para llevar a cabo esta iniciativa solidaria: "Tú nos ayudas, nosotros les ayudamos"

  • El proyecto ha comenzado con la complicidad de hermandades como Los Gitanos, la Quinta Angustia, la Redención, los Estudiantes o el Baratillo y seguirá con ONGs de Sevilla

Los trabajadores del restaurante Charlatán preparando el local para la iniciativa solidaria. Los trabajadores del restaurante Charlatán preparando el local para la iniciativa solidaria.

Los trabajadores del restaurante Charlatán preparando el local para la iniciativa solidaria. / Antonio Pizarro

Dicen que las grandes ideas se conciben en los lugares más insospechados. Jaime Rodríguez de Moya, uno de los propietarios del restaurante Charlatán, lo confirma: "Se me ocurrió parado en un semáforo". El hostelero sevillano, que "iba a prescindir de los turnos de lunes a jueves" por el descenso de los clientes, ha puesto en marcha Tú nos ayudas, nosotros les ayudamos. Una iniciativa solidaria en la que se ofrece gratuitamente a 15 personas necesitadas la experiencia de comer en un restaurante.

Las ganas por no ver su bar cerrado ni vacío y querer ayudar en estos tiempos de crisis son el motor del proyecto, que contó desde el principio con el apoyo de los trabajadores de este negocio de la calle Arfe. Para ponerlo en marcha se ayudó de su hermano Jesús y de hermandades de la ciudad. "Quería gente con nombres y apellidos que supieran que están necesitados", explica Rodríguez de Moya, que está abrumado por la gran repercusión que ha tenido su plan. 

Los Gitanos, la Quinta Angustia, la Redención, los Estudiantes o el Baratillo son algunas de las corporaciones que están sirviendo de intermediarias entre Charlatán y los comensales. Cada día, de lunes a jueves, le toca a un hermandad. Y, cuando hayan pasado todas las que quieran sumarse, empezarán a llamar a asociaciones y ONGs.

Jaime Rodríguez de Moya junto a dos de sus trabajadores en el restaurante Charlatán. Jaime Rodríguez de Moya junto a dos de sus trabajadores en el restaurante Charlatán.

Jaime Rodríguez de Moya junto a dos de sus trabajadores en el restaurante Charlatán. / Antonio Pizarro

El espíritu de la acción no es "ser un comedor social o dar la comida que sobra", sino "regalar una experiencia gastronómica a aquellos que no pueden permitirse en estos momentos gastarse 50 euros en un restaurante". En definitiva, que "disfruten de comer a salir fuera de su casa", detalla. No obstante, están recibiendo llamadas y peticiones para sumarse al proyecto con donaciones monetarias y materiales, aunque han sido agradecidas pero rechazadas.

"Queremos hacerlo con nuestro dinero y el esfuerzo de los trabajadores", expone. Y avisa que "lucharemos por sobrevivir lo que podamos y convencidos de que lo haremos, pero mientras lo haremos ayudando, que en estos meses es lo que toca y lo que debemos enseñar al mundo", refiriéndose así a la difícil situación por la que pasa el sector de la hostelería durante la pandemia.

Por ello, a través de redes sociales, Charlatán ha dado "GRACIAS con mayúsculas" a todos los clientes que el pasado este fin de semana han hecho posible que las mesas puedan recibir a personas que lo necesitan estar presentes en dicha iniciativa, que se nutre del esfuerzo de los propietarios del restaurante y la afluencia de viernes a domingo, aunque sea en horario restringido. El cliente ayuda al hostelero y el hostelero ayuda al necesitado.

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