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Un 'speed job dating' con mucho corazón

  • Un total de 10 alumnos en riesgo de exclusión social o con discapacidad, formados recientemente como camareros en una iniciativa impulsada, entre otros, por la Fundación Randstad, han podido reunirse con 10 importantes empresas del sector hostelero andaluz

En el encuentro ha colaborado la Fundación Randstad junto a la Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía (LANDALUZ), la Fundación Cajasol, la Fundación Juan Ramón Guillén y la Fundación Cruzcampo. En el encuentro ha colaborado la Fundación Randstad junto a la Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía (LANDALUZ), la Fundación Cajasol, la Fundación Juan Ramón Guillén y la Fundación Cruzcampo.

En el encuentro ha colaborado la Fundación Randstad junto a la Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía (LANDALUZ), la Fundación Cajasol, la Fundación Juan Ramón Guillén y la Fundación Cruzcampo.

Según Ana Ballesteros, directora de proyectos de Fundación Randstad en Andalucía, se trata de una iniciativa que está enmarcada dentro del programa "Andaluces Compartiendo", un proyecto que vienen desarrollando desde hace varios años la Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía (LANDALUZ) junto con la Fundación Cajasol. "Hace dos años nos unimos nosotros a este proyecto solidario destinado, sobre todo, a dar alimento a personas en riesgo de exclusión. Y pensamos: ¿Por qué no dar la caña en lugar del pescado?". En este sentido, prosigue, "luchamos por conseguir que las empresas socias de LANDALUZ pudieran apoyar financieramente una formación para que personas, en riesgo de exclusión y con discapacidad, pudieran encontrar un empleo o les ayudara en esa búsqueda".

El año pasado pusieron en marcha la primera iniciativa y este año, en su segunda edición, ha ido muy bien, reconoce Ballesteros, "porque hemos duplicado el número de usuarios con respecto a 2018, alcanzando los 15 alumnos, se ha incrementado el número de horas de formación y las prácticas fuera de la misma, es decir, en establecimientos externos. El curso ha durado 170 horas en colaboración con la Escuela de Hostelería de la Fundación Cruzcampo, y el alumnado ha tenido, además, 80 horas de prácticas en establecimientos de hostelería. Tras realizar el recuento, sabemos que unas siete personas ya están trabajando en contratos eventuales".

Con este speed job dating, continúa, "tenemos la oportunidad de que 10 empresas entrevisten a estos chicos en una ronda de entrevistas rápidas, para que, por un lado, ellos aprendan a afrontar una entrevista de trabajo y, por otro, lógicamente dejen su currículos, que es lo que más les interesa. Es una gran oportunidad, porque ¿quién puede hacer 10 entrevistas de trabajo en un día?". Ballesteros tiene también palabras de agradecimientos para la Fundación Cajasol, la Fundación Juan Ramón Guillén y la Fundación Cruzcampo, "ya que, financieramente, han sido los que han aportado los medios para poner en marcha esta formación".

Momento de los alumnos y representantes de las empresas en las entrevistas. Momento de los alumnos y representantes de las empresas en las entrevistas.

Momento de los alumnos y representantes de las empresas en las entrevistas.

Empresas comprometidas

Algunas de las enseñas participantes en este evento han sido, entre otras, los Hoteles Meliá de Sevilla, Lebreros y Colón, el Grupo de restauración La Raza, los restaurantes Tradevo y MpuntoR y el Hotel Silken Al-Andalus.

Victor Presa González, director de Recursos Humanos del Hotel Meliá Lebreros y Meliá Sevilla, uno de los establecimientos con más volumen de empleados de la capital, colabora con numerosas acciones de responsabilidad social corporativa. Este tipo de programas, explica, "nos ha brindado la oportunidad de estar en esta experiencia tan importante para los alumnos, con el fin de ayudarles y orientarles cómo afrontar una entrevista".

"Estamos encantados -afirma el director- porque los perfiles que hay en esta formación son un poco más sensibles de los que nos encontramos en otros ámbitos ya que, y en eso les insisto mucho, ellos mismos se ponen trabas y barreras. Desde mi ámbito quiero que se quiten todos los prejuicios que tienen porque, al final, en una entrevista no sé si la persona que tengo delante tiene, por ejemplo, una discapacidad o no; ni tampoco me interesa. Ellos deben pensar que todos somos iguales, todos somos personas y lo que hay que hacer es, simplemente, mostrarnos, vendernos y creernos que somos el mejor candidato para el puesto de trabajo al que optamos".

En esta misma línea coincide María Sánchez-Cuerda Rodríguez, responsable de personal del Grupo La Raza, firma hostelera de prestigio con numerosos establecimientos en lugares emblemáticos de Sevilla. La directiva también aporta una valoración sumamente positiva de este proyecto: "Me ha gustado mucho que, en esta ocasión, terminemos entrevistando a los chicos que han realizado las prácticas para conocerlos personalmente y poderles dar una oportunidad laboral, que es el fin".

Testimonios

Todos estos representantes de grandes empresas sevillanas, han podido conocer perfiles con alto potencial y motivación. Ejemplo de ello es José Manuel Espinosa Barrientos (52 años), que por un problema físico en el hombro derecho, desde hace ocho años, tiene una discapacidad permanente total. "Cobro una pensión y, actualmente, estoy trabajando dos horas en un repuesto de coches de mecánica rápida y, aparte, desde que hice este curso de hostelería, estoy trabajando en el Hotel Barceló, muy contento, preparando eventos, convenciones, reparto de comidas, reuniones, cumpleaños, etc.". Antes de hacer la entrevista, contaba, "tengo mucha ilusión porque vienen muchas empresas de Sevilla y espero, sinceramente, que alguna me contrate". Espinosa lleva 30 años en la hostelería pero en bares, discotecas o pub. "El bar de barrio todo el mundo lo toca", reconoce, "pero este tipo de hostelería que hemos aprendido es de más alto nivel, y también estoy con el inglés". La formación le ha parecido a José Manuel "cortita". Las prácticas, reconoce, "me hubiera gustado que fueran un poco más largas, pero estoy realmente contento con el curso, los compañeros y los profesores".

A Cristina Santarén Sánchez (35 años), por su parte, le ha encantado esta experiencia. "Además de aprender muchísimo, hemos tenido un grupo muy cohesionado y con muy buenas personas", nos cuenta agradecida. Cristina -que está en paro y con dos niños pequeños- viene de la Fundación San Vicente de Paúl donde les han ido programando para realizar este curso, ya que a ella le gusta mucho la hostelería. De esta reunión, esperaba, "tener un poco de suerte y salir con mucho trabajo". Anima a todo el mundo a realizar estas formaciones porque "están muy bien y dan formación práctica". Previamente hizo otro curso de hostelería y, "poquito a poco me he ido incorporando a este cuando mis hijos estaban en la guardería y tenía más tiempo". Para este encuentro lo tenía muy claro: "Seguro que encontraremos trabajo porque actitud y aptitud tenemos toda la del mundo".

Uno de los alumnos en un momento de su entrevista con Victor Presa González, director de Recursos Humanos del Hotel Meliá Lebreros y Meliá Sevilla. Uno de los alumnos en un momento de su entrevista con Victor Presa González, director de Recursos Humanos del Hotel Meliá Lebreros y Meliá Sevilla.

Uno de los alumnos en un momento de su entrevista con Victor Presa González, director de Recursos Humanos del Hotel Meliá Lebreros y Meliá Sevilla.

Otro ejemplo es el de Francisco Javier Jiménez (46 años), que se encuentra, como la mayoría de sus compañeros y compañeras en desempleo, motivo por el que hizo el curso. "Conozco la hostelería desde hace mucho tiempo, aunque también hacía muchos años que no ejercía", apunta. "Estudié electromecánica y he estado ejerciendo de mecánico y electricista. Ante la situación de desempleo, me animé a hacer este curso de hostelería para tocar esta rama a un nivel más alto. He estado trabajando muchos años en bares de barrio y me animé a hacer el curso a través de la Fundación Randstad". Francisco Javier está "contentísimo" con el curso y anima a todo el mundo a que lo haga, "se aprende bastante y se adquieren muchos conocimientos". En cuanto el empleo, explica, "quisiera una contratación rápida; llevo un par de año parado y se pasa mal. Lo bueno de hacer esta formación es que estamos guiados y acompañados por todos los profesores y, de una manera u otra, con esta titulación y los conocimientos que hemos adquirido, seguro que conseguiremos trabajo".

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