Turismo en Portugal

Albufeira: mucho más que playas bonitas

  • Ofrece variadas ofertas culturales, deportivas y de naturaleza más allá de sus conocidas costas

El Castillo de Paderne, uno de los siete representados en la bandera de Portugal.

El Castillo de Paderne, uno de los siete representados en la bandera de Portugal. / Rui Gregorio

De la orilla del Guadalquivir a su paso por Sevilla a la Playa de los Pescadores, la más popular de Albufeira, hay 231 kilómetros y apenas dos horas y media por carretera. Esta cercanía convierte al popular municipio del Algarve portugués en un destino atractivo para pasar unos días. Sus costas son el principal reclamo, pero Albufeira es mucho más que playas de arena fina y una constelación de hoteles mirando hacia ellas. La historia de la propia localidad nos habla de tiempos prehistóricos, cuando fue ocupada por los romanos y recibía el nombre de Baltum. La ocupación musulmana la convirtió en Al-Buhera, que significa castillo del mar. Un nombre que probablemente provenga de la proximidad del pueblo al mar o laguna que se formó en la parte baja de la zona.

Durante muchos años se realizaron construcciones árabes con sólidas fortificaciones que protegían Albufeira y la hacían impenetrable. No es una coincidencia que fuera una de las áreas que los árabes tuvieron en su poder durante un período más largo, siendo definitivamente conquistada por los Caballeros de Santiago a mediados del siglo XVIII. Han pasado más de 500 años desde que el 20 de agosto de 1504 cuando se le concediera la Foral del rey Manuel I y 20 años después se convirtió en ciudad. No obstante, fue una de las ciudades del Algarve más afectadas por catástrofes naturales y fue parcialmente destruida por el terremoto de Lisboa de 1755, que provocó el hundimiento de unas trescientas casas y dañó en otras cinco mil en Sevilla. Históricamente, es una tierra de pescadores. Aunque en los años 60 la ciudad despertó al turismo, iniciando un proceso de crecimiento y modernización que la hace ser uno de los centros turísticos más conocidos del sur de Europa.

La gastronomía del Algarve mira claramente al mar, siendo protagonistas el pescado y el marisco fresco en sus restaurantes. La gastronomía del Algarve mira claramente al mar, siendo protagonistas el pescado y el marisco fresco en sus restaurantes.

La gastronomía del Algarve mira claramente al mar, siendo protagonistas el pescado y el marisco fresco en sus restaurantes. / Rui Gregorio

La naturaleza es otros de los puntos fuertes de Albufeira. Las vacaciones activas y deportivas son cada vez más una opción para ponerse en forma y recuperarse del estrés. La playa puede ser un lugar ideal para recuperar fuerzas en un entorno natural. En el campo también puede experimentar un gran contacto con la naturaleza y su entorno. El ambiente rural ofrece momentos únicos de rara belleza y amplias áreas verdes, hermosos arroyos y una diversidad de fauna y flora. El clima cálido también es una característica de Albufeira. De hecho, la mayoría de actividades y experiencias se pueden disfrutar durante todo el año debido a su clima moderado común en esta región.

Otro atractivo de Albufeira y sus alrededores es su rica gastronomía. Los pescados y mariscos deben su frescura a la presencia del mar y a la larga tradición pesquera, destacando platos regionales como el guiso de pescado o caldeirada, las almejas preparadas en cataplana, el atún con cebolla, las sardinas a la plancha, arroz con pulpo y pollo picante con piri-piri. En agosto, dos citan atraen la atención de los visitantes en el terreno culinario: el Festival del Pollo de Guia y el Festival de la Sardina. Y en septiembre, la Fiesta de los Pescadores y la Fiesta de la Gastronomía.

Las rutas en bicicleta son una buena manera de conocer Albuferia y sus alrededores en pocas horas. Las rutas en bicicleta son una buena manera de conocer Albuferia y sus alrededores en pocas horas.

Las rutas en bicicleta son una buena manera de conocer Albuferia y sus alrededores en pocas horas. / Rui Gregorio

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