Literatura infantil cofrade Un viaje a la Sevilla de hace 300 años

  • Antonio Puente Mayor lanza 'La cápsula del tiempo', cuarta entrega de la saga 'La Pandilla Morada'

Antonio Puente Mayor con varios ejemplares de 'La cápsula del tiempo'.

Antonio Puente Mayor con varios ejemplares de 'La cápsula del tiempo'. / M. G.

"Todo comenzó en 2011, cuando publiqué Nazarenos de caramelo, el primer libro sobre la Semana Santa de Sevilla dedicado a los niños, que este año cumple su décimo aniversario". Antonio Puente Mayor lleva una década escribiéndole a los más pequeños de las casas cofradieras. Gracias a aquel primer libro, con el que fue finalista del Premio Nacional de Literatura Infantil, inició un camino que le llevó a escribir 40 Cuentos de Semana Santa para 40 Noches de Cuaresma y La Pandilla Morada, resultado de lecturas de su infancia como Los Cinco o Los Hollister y también de los dibujos animados de Scooby-Doo.

"El proyecto inicial era escribir cuatro historias que incluyeran misterio, aventura y humor y que estuvieran dedicadas a las principales devociones de la ciudad", cuenta Puente, que dedicó su primer volumen, El misterio del nazareno sin sombra, a la Hermandad de la Macarena. El segundo, La maldición de San Lorenzo, va sobre el Gran Poder y el tercero, El arca de las tres llaves, sobre la Esperanza de Triana. Ahora lanza el cuarto: La cápsula del tiempo, con ilustraciones de Ana López Caro. "Es un tributo al Cachorro", revela. No obstante, explica que "cada libro es independiente y posee un final cerrado, por lo que, si los lectores lo demandan, habrá más". El éxito de la saga le hace plantearse continuarla. "Me llegan muchas opiniones, y afortunadamente muy positivas". Asegura que "la mayor satisfacción que puede tener un escritor de literatura infantil es que un padre diga que a su hijo no le gustaba leer y tus libros los devora". Y si un maestro, un abuelo o incluso los propios niños le escriben un correo para felicitarlo o preguntarle cuándo saldrá el siguiente, "eso ya es de sobresaliente", agrega.

Ilustración del imaginero Francisco Ruiz Gijón rezando en su taller. Ilustración del imaginero Francisco Ruiz Gijón rezando en su taller.

Ilustración del imaginero Francisco Ruiz Gijón rezando en su taller. / M. G.

El escritor sevillano argumenta la utilización de la corporación trianera por tener "uno de los mejores crucificados del mundo y poseer una de las leyendas más literarias que existen". Aparte, es la hermandad que lo ha visto crecer: "Es la hermandad de mi familia y salgo de nazareno en el Cachorro desde los tres años". Además, quería "homenajear a Francisco Antonio Ruiz Gijón, un escultor irrepetible, en el III Centenario de su muerte", añade. Con esta obra, el lector puede viajar a 1682 para conocer al hombre que talló al Cristo de la Expiración, algo que finalmente han logrado María, Genio, Tino, Manu, Yin y Zaqueo, los personajes de La Pandilla Morada. La obra se ambienta en el barrio de El Arenal. En el transcurso de unas obras, un albañil descubre una caja del siglo XVII en cuyo interior figura el collar de Zaqueo. Y es que el perro ha viajado accidentalmente al pasado, evitando que Ruiz Gijón halle la inspiración para tallar al Cachorro. Un grupo de niños tiene el reto de resolver el problema antes del Viernes Santo.

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