Cuando la raíz no agarra

  • Los cambios de esquema en un mismo partido ilustran la indefinición actual del modelo.

  • Pasar de 3 centrales a defensa de 4 y viceversa, moneda común el último mes.

Jorge Sampaoli, serio y a solas junto al túnel de vestuarios del Calderón. Jorge Sampaoli, serio y a solas junto al túnel de vestuarios del Calderón.

Jorge Sampaoli, serio y a solas junto al túnel de vestuarios del Calderón. / Inma Flores

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Ejemplo de riqueza táctica cuando la situación, de algún modo, está controlada y si el equipo tiene bien asimilados los movimientos de los dos esquemas permite añadir más recursos a la plantilla, los continuos cambios en la raíz del sistema de juego pueden resultar peligrosísimos cuando las cosas no van tan bien.

Si dicen que un equipo es reconocible desde la solidez de sus centrales y de su defensa en general, en el último mes el Sevilla de Jorge Sampaoli ha dibujado un camino poco convincente y zigzagueante en cuanto a la estructura básica de su esquema de juego, lo que demuestra que, pese a los resultados, algo fallaba en lo futbolístico. Desde el 25 de febrero, día en el que se disputó el derbi, el Sevilla ha jugado seis encuentros en los que en cinco de ellos cambió en algún momento la defensa durante el transcurso de los 90 minutos, y en cuatro (es decir, más del 80%) pasó de defensa de tres centrales a defensa de cuatro o al revés, casi siempre en el descanso.

Cambios de figura que no querrían decir nada si no fuera por que en todos los casos fue un movimiento casi a la desesperada por variar una situación que no era la buscada desde el planteamiento inicial. Digamos que, para empezar, obligó a gastar una serie de cambios, un aspecto en el que en los últimos encuentros se ha visto un adelantamiento en el tiempo elegido para echar mano de ese recurso. A menudo en el mismo descanso y a menudo también realizando dos sustituciones a la vez, provocando la situación de que el equipo se quedara sin posibilidad de introducir a un jugador de refresco quizá demasiado pronto. Por citar un ejemplo cercano, en el Vicente Calderón Sampaoli ya había agotado todos los cambios en el minuto 64, mientras que frente al Leganés y frente al Leicester la tercera sustitución llegó en el 68.

Todo ello ha motivado cambios en la demarcación de los jugadores en un mismo partido. Futbolistas como Escudero han desempeñado tres funciones distintas un mismo día (en el Calderón empezó de medio centro, pasó a carrilero y acabó de lateral) y lo mismo ha ocurrido con Sarabia, que encima no es defensa y que ante el Leganés empezó de carrilero por la izquierda, jugó de extremo derecho y acabó de lateral izquierdo.

Pero más allá de los cambios en las posiciones de los jugadores, lo que ha llamado la atención han sido los vaivenes en la raíz del dibujo, no ya de una semana o de un partido a otro condicionado por el rival o las bajas, sino en un mismo encuentro. Todo empezó en el derbi, cuando el Betis pronto dejó claro que se estaba comiendo a un Sevilla que comenzó jugando con defensa de tres formada por Mercado, Pareja y Rami. Fue durante el descanso cuando Sampaoli introdujo una modificación pasando al 4-4-2 con Mercado, Pareja, Rami y Escudero. La estrategia funcionó, pues el Sevilla mejoró y remontó el partido fundamentalmente por el empuje de Iborra.

Infografía sobre las defensas utilizadas por Sampaoli. Infografía sobre las defensas utilizadas por Sampaoli.

Infografía sobre las defensas utilizadas por Sampaoli. / FUENTE: Elaboración propia. GRÁFICO: Dpto. de Infografía

A la siguiente jornada frente al Athletic en casa, Sampaoli recurrió a la zaga de cuatro (Mariano, Rami, Mercado y Escudero) y no la movió pese a las dificultades que el partido presentó, con entradas por las bandas de Lekue y Saborit. Fue, de esta serie de seis encuentos, el único en el que la mantuvo.

Donde más cambios realizó fue en Mendizorroza (1-1). Comenzó con cuatro atrás (Mercado, Pareja, Lenglet y Escudero), en el minuto 74 pasó a defensa de tres (Mercado-Pareja-Lenglet) y tardó sólo ocho minutos en volver a la de cuatro con la entrada de Mariano por Mercado y pasando otra vez Escudero atrás desde el carril.

En la visita del Leganés, uno de los encuentros en que menos pudo reconocerse al Sevilla, los cambios fueron al contrario que la semana anterior y de idéntica forma al derbi, es decir, comenzó con tres centrales (Carriço, Rami y Lenglet) y al descanso varió el esquema a cuatro defensas dejando en el vestuario al francés y colocando a Mariano y Sarabia como laterales.

Luego llegaría la cita clave en Leicester, donde el equipo no varió de estructura, pero sí de posición de los laterales. Mantuvo dos centrales, Pareja y Rami, pero cambió -otra vez en el descanso- la naturaleza del lateral derecho (Mariano por Mercado), así como su posición y la de Escudero, mucho más adelantada ya a la desesperada en busca de la prórroga.

Igualmente en el intermedio del choque ante el Atlético, Sampaoli aprovechó para volver a la defensa de cuatro (Mariano-Mercado- Rami-Escudero) cuando había iniciado la primera parte con tres (Mercado-Rami-Lenglet) y el vallisoletano de medio centro junto a N'Zonzi. A los 34 minutos tras ver una amarilla devolvió a Escudero a la banda, primero de carrilero y luego de lateral.

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