Alcalá de Guadaíra

Un 18% de los receptores de ayuda social por el Covid nunca antes la había pedido

  • Son profesionales en ERTE o despedidos y el auxilio ha sido puntual

  • Los expedientes abiertos y el presupuesto del área se han multiplicado este año

Varias personas cerca de un cajero, durante el anterior confinamiento, en Alcalá de Guadaíra. Varias personas cerca de un cajero, durante el anterior confinamiento, en Alcalá de Guadaíra.

Varias personas cerca de un cajero, durante el anterior confinamiento, en Alcalá de Guadaíra. / José Ángel García

Casi el 18% ó 280 de las 1.583 familias que se beneficiaron en Alcalá de Guadaíra de ayudas sociales a raíz del Covid-19 nunca antes habían tenido que acudir a los Servicios Sociales.

Es una de las cifras más llamativas del balance que hace la delegada de Servicios Sociales y Salud, Virgina Gil, del funcionamiento del área durante uno de los momentos más críticos de los últimos años en el municipio.

Aunque en principio fueron ayudas puntuales, dan una idea de la progresión que puede haber en Alcalá y en otros grandes municipios si la actividad económica no arranca lastrada por la situación sanitaria y la necesidad de confinamientos deriva en un problema social.

La edil destaca que algunos de esos 280 nuevos usuarios que antes del Covid-19 nunca habían necesitado ayudas son personas con cualificación, que por la situación sobrevenida se quedaron sin empleo durante el primer estado de alarma o estuvieron afectados por Expedientes de Regulación de Empleo (ERTE) que no cobraron o lo hicieron con retraso.

Hasta ahora su relación con los Servicios Sociales ha sido puntual. También hay una parte que dependían de ingresos de una economía sumergida, en el sector servicios o el de la limpieza, que se quedaron sin sustento durante el confinamiento.

A diferencia de lo que ha ocurrido en otras crisis –en que estas personas no acostumbradas a acudir a los Servicios Sociales tardaban en hacerlo– Gil destaca que la apuesta por la tramitación telemática ha ayudado a dar ahora ese paso.

Durante el anterior estado de alarma y el confinamiento de marzo a junio, Alcalá mantuvo la atención presencial en la Delegación del Servicios Sociales, pero habilitó once teléfonos de atención directa por zonas para contactar con trabajadores sociales (quedan seis funcionando, también por zonas) y un buzón a través de la web, en el que se podía rellenar un cuestionario con el motivo de la consulta que ha sido la puerta de entrada para muchos de estos casos.

En lo que va de 2021, el grueso marcado por la pandemia, se han tramitado 2.877 prestaciones por 353.683 euros de ayudas de emergencia, para pagar alimentos, recibos inaplazables u otros productos de primera necesidad.

En lo que respecta a las ayudas Covid-19, con los fondos que habilitó específicamente el Gobierno central, se han tramitado 4.452 expedientes, con ayudas que han llegado a 1.583 familias, 280 de ellas nunca antes había necesitado auxilio. A éstas se suman otras ayudas a material escolar, por ejemplo.

Respuesta más rápida

Durante el confinamiento, se intentó además acelerar los trámites al máximo, de forma que las ayudas se aprobaron en plazo de una semana o diez días. Ahora, la media está en 15 días.

La delegada estima que el número de expedientes y las ayudas concedidas son más del doble que el año previo. El Ayuntamiento está en contacto permanente con ONG como Cáritas, Cruz Roja o la local Ropero del Socorro y Banco de Alimentos para derivar a personas que necesitan también ese respaldo de forma coordinada.

En lo que respecta a la dependencia, también se han reforzado con casi 4.000 horas más la ayuda a domicilio, con casi 52.000 euros más de presupuesto adicional. Se han duplicado las partidas para garantía alimentaria para menores, que han superado los 106.000 euros.

Brecha digital

Gil destaca, por otro lado, el esfuerzo que se hizo durante el confinamiento para intentar paliar la brecha digital en familias con hijos que debían seguir las clases telemáticamente, con casi un centenar de niños y adolescentes cubiertos, bien con dispositivo o bien con conexión wifi o con ambos, en un esfuerzo que continúa este curso con otros alumnos, siempre el colaboración con la inspección educativa y los centros.

La otra pata de los Servicios Sociales además de las ayudas directas, son los programas de empleo, una herramienta para intentar la inserción laboral, pero también para dignificar con el trabajo a la propia persona que se ve sin empleo y con un riesgo de exclusión en un momento dado. Hasta finales de diciembre hay unas 240 personas, con contratos de tres meses de duración para labores de apoyo en limpieza y jardinería gracias a los planes ordinarios y extraordinarios de la Diputación, que aporta 297.000 y 408.000 euros, respectivamente. El Ayuntamiento, por su parte, los confinancia con 264.600 euros y con 337.000.

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