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Los vecinos de Sport Aljarafe confían en que las medidas lleguen a tiempo

  • El presidente recuerda que el riesgo aumentará si el plan no se pone en marcha antes de un mes

Una de las zonas desalojadas en la urbanización, en la parte más cercana al talud. Una de las zonas desalojadas en la urbanización, en la parte más cercana al talud.

Una de las zonas desalojadas en la urbanización, en la parte más cercana al talud. / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

La comunidad de propietarios de la urbanización Sport Aljarafe podría celebrar a principios de la semana que viene una asamblea de vecinos, que se espera multitudinaria, con la presencia de los técnicos que han elaborado los estudios sobre la ladera en la que se asientan las viviendas, para que expliquen sus conclusiones. Así lo avanzó el presidente de la comunidad, Manuel Acosta, que sigue a la espera de que de las administraciones concreten cómo y cuándo se van a empezar a poner en marcha las medidas que se han recomendado para frentar el riesgo "inminente" de deslizamiento en la colina. Desde el Pleno del pasado viernes -en el que se dio cuenta de la activación, siete días antes, del Plan de Emergencia Municipal- no han tenido más información. Siguen a la espera. Sólo han constatado mayor presencia de la Policía Local en la zona. En cuanto a las ayudas al alquiler para las once familias desalojadas, asegura que algunos afectados han acudido al Consistorio y les han dicho que se están tramitando.

Según sus datos, las medidas propuestas por los técnicos para consolidar la ladera no se deberían demorar más de un mes y confían en que lleguen a tiempo. Según ese plan, lo prioritorio es monitorizar toda la zona, con medidores en bordes, viviendas y en profundidad, para captar cualquier movimiento en tiempo real y de cualquier elemento; inspeccionar todas las redes hídricas para aminorar las fugas de agua y realizar drenajes que alivien la presión hídrica, antes de iniciar el "cosido" del terreno, con "contrafuertes de terreno mejorado mediante inyecciones armadas".

Acosta recordó que los vecinos llevan gastados 75.000 euros en estudios previos, tras los que el Ayuntamiento tomó conciencia de que el movimiento que han venido sufriendo las casas de la zona no se trataba de un problema constructivo. Es la comunidad, recordó, la que está costeando también los medidores que ya hay instalados en los pilares de algunas casas. Están desde el pasado otoño, cuando tras las lluvias se detectó un movimiento importante en algunas viviendas -unas subieron hasta siete centímetros en pocos meses, otras se bajaron-. Tras ello, el Consistorio decretó el desalojo de la segunda hilera de casas junto al talud.

Fuentes de la Delegación del Gobierno de la Junta en Sevilla insistieron, por su parte, en que hay prevista una reunión, el viernes, entre el alcalde, José Luis Sanz (PP), y la delegada, María Esther Gil. A pesar de la contudencia de los informes técnicos -que hablan de un riesgo "inminente" y "real" de deslizamiento, con riesgo también para el entorno del parque comercial de El Manchón, Camino Viejo o la carretera A-8082R-, de momento no se ha concretado la financiacióm para las medidas que hay que poner en marcha, con un coste de casi seis millones de euros. Según algunas fuentes, la Junta tendría que asumirlas y contratarlas con urgencia en caso de que se active el Plan Provincial de Emergencias, algo que no se descarta. Pero, de momento lo más urgente corresponde al Consistorio, apuntan desde la Administración autonómica.

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