Andalucía

La 'Fórmula 1' de los narcos en la Costa del Sol

  • Exhibiciones en vehículos de lujo: así lucha la Policía contra los delincuentes enfrentados en las carreteras de varios municipios malagueños

Uno de los vehículos accidentados en la Costa del Sol.

Uno de los vehículos accidentados en la Costa del Sol. / m. g.

Narcos que recurren al tráfico de drogas para financiar sus ambiciones deportivas, exhibiciones a altas horas de la noche a bordo de potentes Lamborghinis que superan los 300 km/h e incautaciones de grandes fortunas en manos de jóvenes casi imberbes que lucen su opulencia en la Costa del Sol. Ése es el panorama que dibujan algunos de los investigadores que este verano han protagonizado persecuciones a delincuentes enfrentados al volante. "No son carreras organizadas con premios, pero sí detectamos vehículos de alta gama a gran velocidad. Los encontramos en Marbella, Benalmádena, Torremolinos, Fuengirola y en Málaga", explica Óscar Camacho, secretario general de la Confederación de seguridad local y autonómica, quien apostilla que en las autovías y autopistas "es raro el día en el que no haya persecuciones". "Hacen carreras a diario por toda la Costa del Sol. Se les detrae seis puntos del carné de conducir. Como tienen dinero, pagan al momento la sanción de 500 euros por conducción temeraria y, al día siguiente, vuelven a correr", denuncia Camacho, que también es policía local de Marbella. La detención solo procede si se prueba que el conductor ha puesto en peligro la vida de otros usuarios de la vía.

Suelen llevar entre 3.000 y 5.000 euros a bordo, a veces en billetes pequeños. Las pesquisas policiales han constatado que los turismos implicados en este tipo de exhibiciones son, con frecuencia, conducidos por "delincuentes que se dedican al tráfico de drogas y organizan peleas y hasta carreras de motos acuáticas". "Muchos de los coches, que han sido alquilados en Alemania, Francia y ahora también en Polonia, son robados o les han modificado la documentación para hacerlos desaparecer y luego venderlos en Marruecos o Argelia", precisa el agente. Muchos de estos conductores, recalca, pertenecen a una "red clientelar de narcos fuertes" procedentes de países como Marsella, Ámsterdam o Bruselas. "Pasan de 0 a 100 en segundos. Circulan a más de 120 por vías con límite de 40", advierte otro policía.

Este verano, en palabras del secretario general del SIP-AN en Marbella, Antonio Fernández, la Policía ha conseguido controlar los "acelerones" en la zona de Puerto Banús, aunque, añade otro policía consultado, para ello se ha tenido que "cortar carriles, provocando retenciones y con bandas reductoras de velocidad". Una actuación que, sin embargo, se torna "imposible" en autovías y autopistas. "Es el turismo que no interesa a la Costa. Ha habido más de una decena de vehículos accidentados por la velocidad a la que van. En España, matar con un coche sale barato porque se pena con dos años máximo de prisión", detalla el portavoz de la organización sindical, al tiempo que aboga por imponer "medidas más restrictivas".

También la Guardia Civil viene detectando carreras ilegales nocturnas, aunque en su caso en el interior. Los investigadores siguen la pista a un grupo aficionado al tunning que suele reunirse por Cártama y Coín. "Hacen concentraciones y se admiran los alerones y todos los elementos estéticos que colocan a sus coches… Luego corretean haciendo ruido. Hemos identificado a algunos y otros han caído en el radar", explican agentes que han sido testigos también de carreras "de dos en dos" a velocidades "que no siempre son delictivas".

En otros puntos de la Costa del Sol como Fuengirola la presión policial ha contribuido a aliviar un fenómeno que ya comenzó a prosperar en el primer año de la pandemia. En palabras del delegado sindical de la Unión de Policía local y Bomberos en el municipio, Juan Carlos Guerrero, los protagonistas han sido en su mayoría jóvenes extranjeros a bordo de lujosos vehículos "muy ruidosos". Pero este verano la incidencia ha sido menor y muchos de estos turistas ya han regresado a su país. "Recorren el paseo marítimo y van acelerando. El año pasado molestaron más y hubo carreras pero se actuó muy bien. Este verano ha sido más tranquilo y se han puesto muchas denuncias en el paseo, con una velocidad máxima permitida de 30 kilómetros por hora", apunta Guerrero.

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