Memoria histórica

¿Pero dónde está Lorca?

  • El investigador Miguel Caballero presenta "pruebas gráficas" y reactiva el proceso para buscar los restos del poeta, que sitúa en la zona conocida como el Caracolar

A una semana del aniversario de la muerte de Federico García Lorca, surge una nueva propuesta para investigar el lugar donde reposan los restos del poeta. El historiador e investigador Miguel Caballero remitirá después del verano, posiblemente a mediados de septiembre, una solicitud al Comisariado de Memoria Histórica para realizar unos estudios previos que determinarían la presencia o no de restos humanos en uno de los puntos en los que numerosos historiadores e investigadores ya han barajado como el punto en el que se encuentran los restos del poeta: el Caracolar.

Para formalizar su propuesta, Caballero -autor de Las 13 últimas horas en la vida de Federico García Lorca- subraya que cuenta con el respaldo del trabajo desarrollado por el vicepresidente del Colegio de Arqueólogos de Aragón, Javier Navarro, que, según apunta el granadino, cuenta con una amplia trayectoria en la investigación de fosas de la Guerra Civil española. La inspección ocular llevada a cabo por Navarro, junto con las "pruebas gráficas" que afirma tener Caballero indican que en el Caracolar hay una fosa, que, en línea con los trabajos desarrollados por otros investigadores y el propio relato de los hechos que el periodista granadino Eduardo Molina Fajardo recogió en Los últimos días de Federico García Lorca -publicado de manera póstuma en 1983 y que ofrece "testimonios coincidentes de personas que no tenían relación entre sí que señalaban a este punto", según Caballero- dan como hipótesis que los restos del poeta pueden encontrarse allí.

Las pruebas a las que se remite Caballero son unas "alineaciones de piedras, colocadas intencionadamente" por alguien posiblemente del lugar para indicar, precisamente, que en ese punto se localiza un enterramiento. Según indica el investigador granadino, a pie de campo las piedras no parecen dar indicación ninguna, pero, a cierta altura, se percibiría que han sido alineadas intencionadamente "como en otros lugares de España" para servir precisamente de indicación.

La intención de Caballero es reabrir el proceso de búsqueda de los restos del poeta de Fuente Vaqueros. Para ello propondrá unos "estudios previos" al comisario de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, Juan Gallo, que podrían desarrollarse con una financiación que, calcula, puede ascender a "unos 4.000 euros" y en un plazo de apenas "un par de días".

Una vez realizados estos trabajos preliminares, "se determinaría la existencia de huesos". Sería una segunda fase de la investigación la que determinaría si, efectivamente, esos restos pertenecen al poeta granadino y al resto de condenados que fueron ajusticiados junto a él, los banderilleros Juan Arcollas y Francisco Galadí y el maestro Dióscoro Galindo.

No se trata ni mucho menos de la primera vez que se apunta en dirección al Caracolar. La Asociación de la Memoria Histórica ya señaló en su momento este paraje como el lugar del enterramiento de Lorca ante el juez Baltasar Garzón cuando éste abrió la causa por las fosas del franquismo. De hecho, en este punto entre Víznar y Alfacar se localizan al menos dos enterramientos, según el autor de Lorca, el último paseo, Gabriel Pozo, que, sin embargo, apunta que ésta es una conjetura más, y que, tras descartarse la zona del parque donde está el Monolito -donde ya se excavó sin que se encontrara ninguna prueba- hay indicios que apuntan a otros cinco lugares donde podría ubicarse el enterramiento: frente al cortijo de las Pepinas, en el mencionado paraje del Caracolar, en los Pozos -donde se calcula que hay cientos de fusilados-, en La Colonia o en el campo de instrucción de Falange.

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