Andalucía

Oleada de despidos de ex directivos en la nueva agencia andaluza de Empleo

  • La Junta fulmina a la cúpula directiva procedente de la extinta fundación para la formación y el empleo · Inquietud en los trabajadores de Faffe por su situación laboral: casi la mitad acaban contrato a final de año

La Consejería de Empleo finiquitará hoy a los cuadros directivos de la extinta Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe), entidad creada en 1983 y fusionada junto al Servicio Andaluz de Empleo (SAE) en una nueva agencia como consecuencia del polémico proceso de reordenación del sector público aprobado este año por el Gobierno andaluz.

Empleo ha citado hoy a siete ex directivos de Faffe para darles en mano la carta de despido. Comparecerán cada media hora. El primero, Fernando Villén, ex director general de Faffe estos ocho años. Todos venían prestando sus servicios desde mayo en la nueva agencia de empleo. Sólo se quedará una de las ex directivas, encargada de la liquidación de la fundación. En el aire queda el futuro de los ocho ex gerentes provinciales de Faffe, aunque todo hace indicar que correrán la misma suerte y el número de despedidos ascenderá a 16 ex directivos.

Los damnificados alegan que, al integrarse la fundación en esta nueva agencia, ya no tenían estatus de directivos y muestran su sorpresa porque se haya procedido a una regulación laboral cuando ni siquiera ha comenzado a negociar una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para la nueva agencia.

La realidad es que, desde que en mayo ambas entidades se fusionasen, los ex empleados de Faffe viven en un limbo. Están ociosos. Empleo no ha elaborado una asignación de puestos de trabajo ni ha dado instrucciones organizativas para estos trabajadores, que ahora se ven descabezados.

Este devenir hace temer lo peor a los más de 1.600 trabajadores que la fundación tenía en la comunidad. La agencia resultante de la fusión es la que más empleados tiene del sector público, ya que suma a los ex de Faffe (en su amplísima mayoría laborales no de la Junta, es decir, externos) y a otros 2.262 funcionarios y laborales del SAE.

El vaticinio de que la Junta pretende adelgazar la estructura de la nueva agencia es más acuciante para los 700 contratos eventuales que expiran a final de año, según ha podido conocer esta redacción.

Casi la mitad de la plantilla está amenazada. Estos trabajadores se agarran a que la propia ley de reordenación del sector público, aprobada en febrero por la Junta, establece que la nueva agencia tenía que subrogar las tareas de la extinta de la Faffe. Es decir, no se podría prescindir de estos trabajadores con contratos de obras y servicios si las funciones que desempeñaban no han sido asumidas en la nueva agencia, entienden. A esta merma de puestos de trabajo se refería el jueves en una entrada de su Twitter el propio Villén, que ha sido la cabeza visible de la fundación Faffe los últimos años.

"No es verdad que la consejera de Hacienda (Carmen Martínez Aguayo) apueste por el mantenimiento del empleo con la ley de reordenación del sector público". Villén, que hasta el año pasado fue uno de los miembros de la Ejecutiva regional del PSOE andaluz (secretario de Empleo), no ha dudado en expresar su disconformidad con esta situación en esta red social desde el pasado jueves.

"Tenía entendido que las bicicletas son para el verano, ¿las injusticias también?". "Pido perdón a todos los despedidos de la ex Faffe por lo que os ha hecho mi partido". Éstos son algunos de los comentarios publicados ayer por la tarde.

Villén, uno de los hombres fuertes del socialismo gaditano (pertenece a le Ejecutiva provincial como vocal), prefirió ayer no hacer más declaraciones públicas hasta que se aclare la situación en la que quedan los ex gerentes provinciales que tuvo a su cargo cuando fue director de Faffe.

La fundación Faffe no ha sido nunca ajena a la polémica. Desde hace años tanto PP como IU han cargado contra esta entidad al considerarla un "coladero de enchufados" y han reclamado su extinción al considerar que sus funciones (principalmente, la organización de cursos de formación) podía desempeñarlas el SAE.

Estos ceses en el seno de la Consejería de Empleo, acuciada también por el escándalo de los ERE, suceden a las dimisiones acontecidas desde mayo, que se achacaron a la actitud del consejero de Empleo, el almeriense Manuel Recio, aunque la razón oficial esgrimida fueron "motivos personales". Abandonaron el equipo de Recio con explicaciones poco convincentes Alejandra Rueda, directora gerente del SAE; Andrés Sánchez, director general de Formación Profesional de la Consejería de Empleo y Rafael Calvache, jefe de gabinete del consejero Recio.

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