Gonzalo, vendedor de cupones de Adamuz, uno de los primeros en acercarse al terraplén en que cayó el Alvia: "Mi quad tenía potencia para rescatar a los heridos"

Este vecino, que rompió la alambrada con una barra de uñas para permitir el paso de la Guardia Civil a la vía, destaca la colaboración de toda la ciudadanía

Sigue en directo la última hora tras el descarrilamiento de los trenes en Adamuz, Córdoba

Gonzalo fue uno de los primeros en llegar hasta la cabecera del Alvia siniestrado: "Un caos total".
Gonzalo fue uno de los primeros en llegar hasta la cabecera del Alvia siniestrado: "Un caos total". / Antonio Pizarro/Atresmedia

El pueblo cordobés de Adamuz que desde este domingo está marcado por el accidente ferroviario se ha volcado con las víctimas desde el primer momento de la tragedia. Así se desprende del testimonio de Gonzalo, vendedor de cupones en la localidad, quien fue uno de los primeros en acudir a la 'zona cero'. "Escuché la sirena y cogí mi coche y lo que tenía en casa: luces y una barra de uñas", explicaba en declaraciones para el programa Espejo Público.

Este vecino de Adamuz siguió a la Guardia Civil y define lo que vio al llegar a la vía como "un caos total, un amasijo de hierros". Gonzalo fue dirigido "al siguiente tren", en relación con la cabecera del Alvia 2384 Madrid-Huelva que se desprendió por un terraplén de cuatro metros tras el impacto del Iryo. El vendedor de cupones no dudó un instante en proponerle a la Guardia Civil acudir con su quad para ayudar en el rescate de las personas heridas: "Era el único vehículo que podía entrar, no podían pasar ni ambulancias ni camillas".

Gonzalo, que rompió la alambrada con una barra de uñas para que la Guardia Civil pudiera acceder a la vía, cuenta que al llegar al convoy siniestrado se encontró con gente pidiendo auxilio para sacar a sus familiares: "¡Saca a mi madre!". De hecho, Gonzalo acogió en su domicilio a un chico cuya madre está desaparecida, hasta que pudo localizar a su tía.

El vendedor de cupones de Adamuz resta importancia a su labor y destaca la implicación de todo el pueblo con la tragedia, "desde los cuerpos y fuerzas de seguridad, médicos, vecinos e incluso desde otros pueblos". Gonzalo, aún conmocionado, reconoce que la del domingo será una noche difícil de olvidar: "Las imágenes, la situación, la oscuridad... Es indescriptible".

Las ruedas del Iryo presentan muescas provocadas por una rotura de la vía

El accidente de dos trenes de alta velocidad en Adamuz deja un balance provisional de 41 fallecidos y más de un centenar de heridos. Un total de 39 personas continúan hospitalizadas, de los cuales 13 se encuentran en la UCI, entre ellos un menor de edad y una mujer embarazada.

Este martes la maquinaria pesada ha entrado a trabajar en la zona para levantar los vagones más dañados del Alvia y recuperar los cuerpos atrapados. En paralelo, fuentes de la investigación del accidente ferroviario confirman que la clave de la tragedia está en el trozo de la vía que falta y que saltó por los aires al tiempo que descarrilaba el octavo vagón del Iryo, y que arrastró a los dos convoyes precedentes antes e colisionar con la cabecera del Alvia.

Según las mismas fuentes, todas las ruedas que componen los bogies del tren Iryo muestran las muescas provocadas por la rotura de la vía. La tesis principal apunta a que la vía presentaba una pequeña brecha que se agrandó poco a poco hasta provocar el descarrilamiento del Iryo, dado que los bogies superaron una inspección en diciembre y las máquinas exploradoras que pasan revista al estado de las vías no registraron anomalías en la recta del siniestro la noche anterior.

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