Andalucía

Dos reclusos mueren durante la noche en la prisión de Algeciras

  • A la espera de que lo confirmen las autopsias, ambos pudieron fallecer por una sobredosis

Dos personas caminan junto a la entrada principal de la prisión algecireña de Botafuegos. Dos personas caminan junto a la entrada principal de la prisión algecireña de Botafuegos.

Dos personas caminan junto a la entrada principal de la prisión algecireña de Botafuegos. / nacho marín

En el recuento de presos realizado a primera hora de ayer en la prisión algecireña de Botafuegos había dos bajas, la de dos reclusos hallados muertos en sus celdas por causas que determinarán las correspondientes autopsias, pero que bien pudieran estar relacionadas con un consumo de opiaceos. Sus cadáveres no presentaban signos externos de violencia. Estas muertes se suman a la de otro preso, fallecido el pasado 29 de mayo en parecidas circunstancias, y a otras dos ocurridas en los primeros meses del año también por los mismos motivos.

Los hechos sucedieron en la mañana de ayer cuando, en el recuento de internos y relevo de funcionarios, uno de los reclusos, cuyas siglas son M.A., no respondió a la llamada del funcionario, por lo que se dio aviso al Jefe de Servicios y a los servicios médicos, que no pudieron hacer por salvar su vida, certificando su fallecimiento.

Minutos más tarde, desde el módulo 10 se recibía el aviso del fallecimiento de un segundo interno, con siglas S.S., al parecer por sobredosis al igual que el anterior reo, a la espera de lo que determinen las correspondientes autopsias. También en la mañana de ayer, en el módulo 8 se produjo una pelea multitudinaria que "gracias a la rápida intervención de los funcionarios no tuvo mayores consecuencias", si bien se desconoce si estos hechos están relacionados con los fallecimientos.

Los trabajadores de la prisión vienen denunciando desde hace muchos meses la falta de personal sanitario en Botafuegos, con solo cuatro médicos de un total de once, y el mercadeo que los reclusos hacen de esta droga sintética, un producto empleado para la sustitución progresiva de la droga en tratamientos de desintoxicación.

La metadona es distribuida por el personal sanitario a los reclusos drogodependientes con completo control, de forma líquida y en presencia de ellos. El problema viene de fuera y en forma de pastillas, que es el método como se administra la metadona a los enfermos que reciben tratamiento fuera de la cárcel. Estos, en ocasiones, aseguran necesitar dosis de droga más altas de las necesarias a fin de poder vender el sobrante de esas pastillas a los drogodependientes encarcelados, lo que explicaría que el número de sobredosis vaya en alza.

La metadona no solo es una droga más potente que la heroína que se consume adulterada, sino que su eliminación por el organismo humano es mucho más lenta. En el caso de drogodependientes moderados, un consumo excesivo puede convertirse en letal.

El pasado 29 de mayo, el sindicato Acaip relacionó las muertes por sobredosis en Botafuegos con la falta de personal sanitario en el centro, no con la calidad de la atención, que entienden que es sobresaliente por parte de los médicos y enfermeros con los que se cuenta. En la prisión hay en la actualidad cuatro facultativos, aunque la relación de puestos de trabajo prevé nueve y dos de apoyo. Enfermeros hay siete para doce plazas previstas y auxiliares de enfermería cinco o seis para nueve plazas. Una merma que se traduce en jornadas maratonianas de hasta 70 horas semanales para los médicos, que además de cubrir la asistencia diaria tienen que realizar guardias. También las hacen los enfermeros. Y la asistencia sanitaria se ve inevitablemente resentida: hace ya dos años que desaparecieron las consultas de Atención Primaria, los programas quedaron desatendidos y solo se cubren las urgencias.

El pasado lunes, el cuerpo sanitario de la prisión defendió el trato dispensado al recluso que falleció el 29 de mayo y negó que su muerte pueda ser achacada al departamento médico o a la actuación de sus integrantes.

En un escrito respaldado por los cuatro facultativos de la cárcel y los ocho enfermeros, los especialistas replicaron al sindicato Acaip por haber relacionado la escasez de plantilla respecto de otras prisiones y la sobrecarga de trabajo como contexto en el que se produjo la muerte, aunque matizaron: "Es cierto que el servicio sanitario de ésta y otras prisiones cuenta con un número de efectivos inferior a la ratio fijada. Ello conlleva, además de una mayor carga de trabajo, una merma en la calidad asistencial deseada por parte de todos". Sin embargo, entienden que esto no influyó en la muerte por sobredosis. "Cuando se encontró al recluso en estado de inconsciencia fueron avisados de inmediato. Aquella mañana, al ser día laborable, nos encontrábamos presentes un número bastante mayor de profesionales. Varios de ellos, dos médicos y cuatro enfermeros, se desplazaron y efectuaron maniobras de reanimación pudiendo, desgraciadamente, tan solo verificar una falta de signos vitales. No obstante, se trasladaron hasta nuestra enfermería donde se confirmó la muerte", aclararon.

UGT Prisiones también criticó ayer la "falta de medios personales" en los servicios sanitarios de la prisión algecireña, lo que obliga a un "reparto inadecuado de la medicación". "La falta de respuesta desde la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias tiene como resultado que en lo que llevamos de año, sean ya cinco los fallecimientos en estas circunstancias", lamentó el sindicato.

Acaip, CCOO y UGT han solicitado una reunión urgente con el nuevo ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska para trasladarle "la situación del conflicto colectivo y proceso de movilizaciones de protesta que se vive en Prisiones en los últimos meses".

Los sindicatos representativos en Instituciones Penitenciarias, alcanzaron el pasado 11 de enero de 2018 un acuerdo unánime para presentar al Gobierno una propuesta que reflejara las demandas del colectivo de empleadas y empleados públicos penitenciarios.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios