Una tragedia que puede ser intencionada

Hay un muerto y cinco heridos de diversa gravedad. Un frente sigue activo en una zona entre Monda y Coín. Unas 430 personas trabajaron toda la noche.

La gente se acercaba a las zonas afectadas para interesarse por la situación.
La gente se acercaba a las zonas afectadas para interesarse por la situación.
Raquel Garrido

31 de agosto 2012 - 01:00

El balance provisional, del que ya ha sido considerado como el peor siniestro ocurrido en la provincia de Málaga en décadas, es aterrador. A los miles de desalojados, las alrededor de un millar de viviendas afectadas y la pérdida irreparable de una incalculable superficie de alto valor ecológico de seis términos municipales, se suma la muerte hasta el momento de un hombre que resultó calcinado por las llamas y cinco personas heridas, dos de ellas en estado muy grave. El devastador incendio, que se declaró el jueves sobre las 18:50 de la tarde en el paraje de Barranco Blanco de Coín y que todo apunta a que fue intencionado, seguía anoche activo en una zona entre Monda y Coín avivado por el fuerte viento de levante que sopla desde ayer y la orografía del valioso bosque afectado, pese a los esfuerzos desesperados de las más de mil personas que participan en su extinción en un despliegue sin precedentes.

No pudo ser y, tras la última reunión de coordinación mantenida en el puesto de mando avanzado ubicado en el hospital de la Costa del Sol de Marbella, se informó a última hora de ayer de que, aunque uno de los frentes que más preocuparon durante todo el día entre Ojén y Monda pudo ser estabilizado después de que los 31 medios aéreos tuvieran que retirarse, otro frente se reavivaba entre Monda y Coín a última hora. Las enormes columnas de humo que empezaron a parecer en esta zona hicieron que el esfuerzo de extinción se concentrara allí durante la madrugada. Hasta ese momento, el principal frente que devoraba un paraje situado a 700 metros de altitud llamado Pico Castillejo. La preocupación del dispositivo era evitar las llamas alcanzaran el enclave del Juanar y Sierra Blanca por ser zonas boscosas de valor ambiental único en la provincia.

Aún así, más de 430 operarios del Infoca, 270 miembros de la Unidad Militar de Emergencia (UME) -llegados hasta de Valencia- y unos 60 bomberos del Consorcio Provincial de Bomberos iban a permanecer en el entorno para tratar de frenar el avance de las llamas, aunque no se temía por que afectara a ninguna urbanización ni diseminado por tratarse de un entorno estrictamente forestal. El resto de los frentes que habían permanecido activos desde el día anterior sí pudieron ser contenidos antes del anochecer, pese a los focos que se reavivaron en las zonas de Elviria, Rosario y Lomas del Pozuelo en Marbella por la tarde y donde miembros del dispositivo preveían realizar tareas de refresco del perímetro toda la madrugada.

Pero hasta llegar a ese momento, los miembros del dispositivo de extinción vivieron situaciones de terror debido a la dimensión que alcanzó el fuego en apenas unas horas. Sólo dos horas después de originarse, el fuego ya afectaba a los términos municipales de Coín, Mijas y Alhaurín el Grande arrasando a su paso más de 400 hectáreas en tan poco tiempo. El fuerte viento y la difícil orografía hicieron el resto y en torno a la medianoche las llamas, que alcanzaron más de 20 metros de altura en algunos momentos, ya habían llegado a los términos municipales de Ojén y Marbella, donde se han producido los daños más graves. Tal fue la envergadura del incendio que los efectivos desplegados en la zona aseguraron a este periódico que hubo algunos momentos durante la madrugada en los que uno de los frentes llegó a tener 25 kilómetros de largo y seis de ancho y se desplazaba a una velocidad de más de 11 kilómetros por hora.

Los medios de extinción lucharon de forma incansable para que las llamas no llegaran a las numerosas urbanizaciones que hay en esas zonas, llamadas de interfase. Pero fue imposible y se calcula que los daños materiales son cuantiosos debido a que más de mil casas podrían haberse visto afectadas. Cuando las llamas permitieron a los miembros del dispositivo acceder a las zonas afectadas por el incendio, que había avanzado sin control durante toda la madrugada, se confirmó la peor de las noticias. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía hallaron carbonizado el cadáver de un ciudadano británico de 78 años que se encontraba en una casa de aperos en la zona de Las Blanquillas, correspondiente a la urbanización de La Mairena de Ojén. Al parecer, el hombre había sido previamente desalojado por la Policía, aunque posteriormente regresó a la vivienda en la que el fuego lo atrapó. No había más víctimas entre los escombros, si bien en un primer momento se barajó la posibilidad de que también su mujer hubiera muerto por el fuego.

Otras dos personas, que residían en la urbanización de El Rosario en el término municipal de Marbella, resultaron heridas con quemaduras de carácter grave al regresar a su vivienda cuando ya habían sido evacuadas por la Policía Local. La mujer, de 58 años, se encuentra ingresada en el hospital Carlos Haya de la capital con quemaduras en el 60% de su cuerpo, mientras que el hombre, de 60 años, tuvo que ser trasladado por la tarde al Virgen del Rocío de Sevilla debido a la gravedad de sus heridas.

Además, una mujer de 40 años y de origen francés y sus hijos de 11 y 3 años también tuvieron que ser ingresados en el hospital Costa del Sol de Marbella por quemaduras leves y contusiones que sufrieron al tener que refugiarse en unas cuevas de Ojén para tratar de escapar del incendio. Los niños permanecen ingresados en pediatría como medida preventiva, mientras que la madre fue dada de alta ayer por la tarde. Tras declararse el nivel 2 de emergencia en torno a la medianoche del jueves, el amplio dispositivo desplegado ya en la zona desde horas antes se vio reforzado por la incorporación de unos 140 miembros de la Unidad Militar de Emergencia (UME) del Ejército que se unieron a las complicadas tareas de extinción de este siniestro. Pero la preocupante evolución del fuego a lo largo del día obligó a desplegar un operativo que llegó a estar formado por más de mil profesionales, entre el personal del dispositivo Infoca que llegó desde todas las provincias andaluzas y el apoyo brindado por los efectivos de los parques de bomberos de los municipios afectados, los técnicos de Emergencias 112, el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), Guardia Civil, Unidad del Cuerpo Nacional Adscrita a la Junta de Andalucía en Málaga, Policía Local, Protección Civil, y miembros de Epes-061 y Cruz Roja. A las 7:45 de hoy está previsto que se incorporaran a las tareas de extinción los medios aéreos y dar por estabilizado el incendio a lo largo de la mañana. Antes tendrá lugar una nueva reunión de la dirección técnica de extinción y en la que se podría dar una primera estimación de la superficie calcinada que superaría varias miles de hectáreas.

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