El cambio de titularidad de vehículos sigue generando confusión

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El cambio de titularidad de vehículos sigue generando confusión
El cambio de titularidad de vehículos sigue generando confusión

08 de mayo 2025 - 10:30

Aunque comprar o vender un coche puede parecer una operación habitual, cada año miles de españoles se enfrentan a complicaciones legales y económicas por no realizar correctamente el cambio de titularidad del vehículo. Lo que debería ser un simple trámite administrativo, muchas veces se convierte en un auténtico dolor de cabeza tanto para vendedores como para compradores.

El cambio de titularidad es el proceso por el cual el nuevo propietario de un automóvil registra a su nombre el vehículo que ha adquirido, sustituyendo así al anterior titular en la Dirección General de Tráfico (DGT). A pesar de su importancia, sigue siendo una gestión mal comprendida por buena parte de los ciudadanos.

Un trámite que va más allá del papeleo

Este procedimiento no solo tiene valor administrativo. Es una garantía legal que protege tanto al comprador como al vendedor frente a multas, sanciones o incluso reclamaciones judiciales. La falta de información, las gestiones incompletas o la confianza excesiva entre las partes implicadas pueden derivar en consecuencias inesperadas.

Adolfo Garnacho, especialista de gestoriavehiculos.com y miembro de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Madrid (ICOGAM), subraya que “realizar este trámite de manera adecuada puede evitar numerosos problemas que hemos visto en nuestras oficinas. Hemos tenido vendedores que por no hacer correctamente su cambio de titularidad, han acudido a nuestra gestoría con multas que no les correspondían o pagando el impuesto de circulación no siendo ya propietarios. Por su parte, hemos tenido compradores que han tenido que demostrar la propiedad de un vehículo ante un juzgado, con el coste que eso conlleva por no haber realizado correctamente la transferencia”.

Y añade: “Por tanto, es crucial no solo entender el proceso, sino asegurarse de que todos los documentos necesarios estén correctamente tramitados y presentados”.

Los errores más comunes son la confianza y desconocimiento

Uno de los fallos más habituales ocurre cuando ambas partes acuerdan verbalmente que el comprador se encargará de realizar el cambio de titularidad. A veces, el vendedor entrega el vehículo sin haber formalizado la transferencia en la DGT, confiando en que el nuevo dueño se encargará del proceso. Esto puede salir caro: hasta que no se registre oficialmente el cambio, el antiguo titular sigue siendo responsable del vehículo a ojos de la administración.

Multas de tráfico, impuestos, o incluso delitos cometidos con el coche seguirán asociándose al nombre del vendedor, a menos que este haya firmado y registrado un documento de notificación de venta.

En el caso de los compradores, el riesgo radica en adquirir vehículos que legalmente siguen perteneciendo a otra persona, lo que complica trámites futuros como contratar seguros, pasar la ITV o vender nuevamente el vehículo. En casos extremos, el comprador puede verse envuelto en un proceso judicial para demostrar la titularidad del automóvil.

¿Cómo se debe hacer correctamente el cambio de titularidad?

La normativa actual establece que el nuevo titular tiene 30 días desde la firma del contrato de compraventa para solicitar el cambio en la DGT. Este trámite puede realizarse presencialmente, online con certificado digital, o a través de una gestoría administrativa, una opción que sigue ganando adeptos por la rapidez y garantía de ejecución.

Los documentos esenciales que deben presentarse son:

  • Contrato de compraventa o factura (en caso de compraventa profesional).
  • Justificante del pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP).
  • Ficha técnica del vehículo.
  • Permiso de circulación original.
  • DNI de comprador y vendedor.
  • Documento de notificación de venta (opcional pero altamente recomendable para el vendedor).

Además, si el vehículo aún tiene pendiente el pago del impuesto de circulación o si está afectado por cargas, estas deben resolverse previamente para que el cambio pueda registrarse.

Las gestorías son el aliado desconocido pero clave

Ante las complejidades del proceso, cada vez más ciudadanos optan por recurrir a gestorías administrativas especializadas. Su conocimiento del procedimiento, acceso directo a plataformas telemáticas y capacidad para detectar errores documentales las convierten en una opción segura y eficiente.

“Lo que una persona puede tardar varios días en gestionar por su cuenta, nosotros lo tramitamos en menos de 48 horas, con plena validez legal”, asegura Garnacho. “Además, muchas veces detectamos problemas que hubieran pasado desapercibidos y que podrían haber generado sanciones o inmovilizaciones del vehículo”.

Desde gestoriavehiculos.com, señalan que más del 40% de los trámites que reciben están relacionados con correcciones, duplicados o subsanaciones de errores cometidos durante un intento de autogestión.

Consecuencias legales y económicas de una mala gestión

No realizar correctamente la transferencia del vehículo puede tener consecuencias más graves de lo que se piensa. Por ejemplo:

  • Recibir multas por infracciones cometidas por el nuevo propietario.
  • Seguir pagando el impuesto de circulación cuando ya no se posee el vehículo.
  • No poder reclamar daños al seguro por falta de titularidad legal.
  • Afrontar juicios civiles para demostrar la propiedad.
  • Que el comprador no pueda circular legalmente por falta de documentación en regla.

Además, en algunos casos extremos, los compradores han descubierto que el vehículo estaba embargado o gravado con una reserva de dominio, lo que complica enormemente su uso o reventa.

Una cultura de la prevención que aún falta en España

A pesar de la información disponible, muchos ciudadanos aún subestiman la importancia de este trámite. La cultura de la prevención administrativa sigue siendo baja, y en muchas operaciones de compraventa entre particulares, prima la informalidad y la prisa sobre la legalidad.

Desde ICOGAM se está trabajando en campañas de información y concienciación para fomentar el uso de profesionales colegiados y asesoramiento adecuado. “Es un tema más serio de lo que parece. En muchos casos, por ahorrarse 50 o 100 euros, la gente termina enfrentándose a problemas legales que cuestan miles”, concluye Garnacho.

Un pequeño paso con grandes consecuencias

El cambio de titularidad de un vehículo es mucho más que una formalidad. Es una garantía legal para ambas partes que asegura el cumplimiento de derechos y deberes asociados al automóvil. En una compraventa, tanto comprador como vendedor tienen responsabilidad sobre la correcta ejecución del trámite.

Acudir a una gestoría o informarse adecuadamente antes de cerrar la operación no solo evita problemas futuros, sino que también proporciona tranquilidad jurídica a todas las partes. En tiempos donde cada vez más transacciones se realizan entre particulares a través de portales online, entender y ejecutar correctamente el cambio de titularidad es una obligación que nadie debería tomar a la ligera.

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