La circularidad se ha convertido en un objetivo intergeneracional
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Hace no tanto tiempo, hablar de residuos y reciclaje era algo inusual. Sin embargo, aunque en el léxico de aquella generación no existían esas palabras para hablar de sostenibilidad, la practicaban cada día. Y es que, en el pasado, el envase de vidrio de la leche se devolvía, la ropa se arreglaba y las sobras de comida encontraban otro destino.
Hoy, tras años de un consumo acelerado que ha agotado los recursos del planeta, hemos vuelto la mirada hacia esa cultura de aprovecharlo todo. Por eso, la economía circular se ha convertido en una pieza clave para todos, uniendo a jóvenes y mayores en la tarea de dar una nueva vida a lo que usamos para no seguir malgastando lo que la naturaleza nos ofrece.
De este modo, la circularidad ha unido miembros de diferentes generaciones bajo un objetivo común, construir un futuro sin residuos. Según estudios de Ecoembes, el compromiso de la generación sénior es ejemplar, ya que el 90% de los mayores de 56 años afirma reciclar de forma sistemática, superando la media de otros grupos de edad.
El reciclaje como motor de un envejecimiento activo
La transición hacia una sociedad más sostenible ofrece a las personas mayores una oportunidad única para el envejecimiento activo. De esta manera, integrar el reciclaje en la rutina diaria va mucho más allá de la correcta gestión de un envase, se convierte en una herramienta terapéutica que impacta directamente en tres ejes fundamentales del bienestar:
- Bienestar Cognitivo (mente ágil): la gestión de residuos hoy requiere atención y aprendizaje. Aprender a diferenciar entre los envases de plástico, latas y briks (contenedor amarillo) o los envases de cartón y papel (contenedor azul) es una forma de gimnasia mental. Esta curiosidad por los cambios tecnológicos y las nuevas normativas mantiene la mente despierta, curiosa y conectada con los avances de la sociedad moderna, evitando el riesgo de aislamiento cognitivo.
- Bienestar Emocional (propósito de vida): uno de los grandes retos tras la jubilación es mantener la sensación de utilidad. El reciclaje otorga una misión diaria con un impacto global tangible. Saber que, gracias a su gesto, se ahorra agua y energía, por ejemplo, reciclar 6 latas de aluminio compensa las emisiones de un tubo de escape durante 10 minutos, les devuelve la sensación de ser necesarios. Cuidar el medioambiente es, en esencia, una forma de cuidar la vida que vendrá después de ellos.
- Bienestar Social (conexión intergeneracional): la sostenibilidad es el lenguaje universal del siglo XXI. Al participar en la circularidad, los mayores encuentran un punto de encuentro con sus nietos. Además, el reciclaje rompe el aislamiento. Y es que al acudir al punto de reciclaje o participar en programas locales, socializan y se sienten parte de un colectivo con un objetivo, reforzando su identidad como ciudadanos activos y respetados.
Terceros en edad, primeros en reciclar: el compromiso de Ecoembes con nuestros mayores
El proyecto “Terceros en edad, primeros en reciclar”, impulsado por Ecoembes desde 2017, nace de la convicción de que nadie debe quedarse fuera de la revolución verde.
Uno de sus objetivos clave es llevar la cultura del reciclaje a residencias, centros de día y centros de participación activa, convirtiendo a los usuarios y al personal en verdaderos embajadores de la sostenibilidad.
El impacto de este programa es significativo, ya que ha alcanzado a más de un millón de personas mayores en toda España, colaborando con más de 2.500 centros. Aquí, la logística ha sido fundamental, instalando más de 11.000 puntos de reciclaje internos para facilitar la tarea a las personas que tienen movilidad reducida. Además, se han formado a más de 11.000 profesionales y voluntarios que actúan como dinamizadores.
A través de actividades lúdicas, como talleres de huertos urbanos con envases reutilizados o sesiones informativas adaptadas, el proyecto demuestra que el compromiso ambiental no entiende de edades.
En definitiva, la economía circular se nutre de la perseverancia de una generación que sabe que los recursos son finitos y que el mejor legado que pueden dejar no es lo que poseen, sino el cuidado del mundo que habitamos todos.
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