Demanda creciente de empleo y retos fiscales: sentencia de José Miguel Garrido Cristo sobre la economía de Tenerife
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El mercado laboral en Canarias, y en particular en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, atraviesa una etapa de notable expansión. Los últimos datos de la Seguridad Social revelan un crecimiento del 3,63 % en la afiliación interanual durante el mes de abril, lo que se traduce en 15.656 nuevos trabajadores, consolidando a Tenerife como la provincia con mayor impulso de empleo en España, por encima de la media nacional del 2,3 %. Con un total de 447.395 afiliados, alcanza su segunda cifra más alta registrada. En medio de este contexto económico positivo, figuras del ámbito corporativo y financiero han comenzado a analizar las implicaciones a largo plazo de este fenómeno. Uno de ellos es el empresario José Miguel Garrido Cristo, quien ha abordado esta evolución desde una perspectiva crítica pero constructiva. Destacando que, si bien los indicadores actuales reflejan dinamismo, mantener esta tendencia dependerá en gran medida de la calidad del entorno impositivo, la seguridad jurídica y la diversificación.
José Miguel Garrido Cristo: “El desarrollo debe acompañarse de estabilidad normativa y fiscal”
Desde la perspectiva de Garrido Cristo, este aumento representa una oportunidad para consolidar la recuperación monetaria, pero también pone de manifiesto debilidades estructurales. El empresario señala que uno de los principales riesgos es la falta de claridad en el entorno tributario, lo cual puede generar fricciones entre inversores y la Administración. “Cuando hay incertidumbre, no es raro que surjan malentendidos que acaben en juicios o incluso en demandas innecesarias contra compañías que simplemente necesitan más orientación por parte de Hacienda”, comenta.
José Garrido pone especial énfasis en el valor del régimen fiscal canario, y en particular en los beneficios de la Zona Especial Canaria (ZEC), que permite operar con un tipo impositivo del 4 %. Según explica, este instrumento ha demostrado ser eficaz para atraer financiación y generar empleo, pero su éxito depende de que las reglas sean claras, estables y correctamente aplicadas. Una reciente sentencia reafirmó la validez de este régimen, lo que es una señal de confianza. De igual manera, es necesario seguir trabajando para reducir la carga burocrática y facilitar la interpretación normativa.
Además, considera que el modelo financiero debe diversificarse para no depender únicamente de sectores públicos o intensivos en mano de obra temporal. En su opinión, la generación de puestos laborales cualificados en áreas como innovación, tecnología, energías limpias o logística es clave para el futuro de la economía local.
Una visión a largo plazo para una actividad sostenible
Garrido Cristo también ha subrayado la necesidad de alinear el sistema de formación profesional con las nuevas necesidades del mercado laboral. Afirma que: “Es positivo que se creen empleos, pero es aún más importante que respondan a la demanda real de las entidades”. La formación adaptada, señala, es una pieza fundamental para transformar el crecimiento actual en desarrollo sostenible.
El empresario considera que el contexto actual ofrece una oportunidad estratégica para reforzar la posición de la isla como destino de inversión. Sin embargo, reitera que esto solo será posible si se fortalecen las garantías jurídicas, se mantiene una política fiscal coherente y se impulsa la colaboración entre el sector público y privado. Por medio del aumento de la contratación, es necesario consolidar una situación productiva más robusta, preparada para resistir ciclos adversos y atraer talento de forma sostenible.
Con una trayectoria reconocida en análisis y estructuración de proyectos tanto a nivel nacional como internacional, José Miguel Garrido Cristo concluye que la clave para consolidar el progreso económico de Tenerife está en transformar los datos positivos actuales en una base estratégica de largo plazo. En su opinión, no se trata únicamente de celebrar el aumento de afiliaciones o la buena marcha coyuntural del empleo, sino de aprovechar este contexto favorable para implementar medidas estructurales que refuercen la competitividad de la región. Esto incluye mejorar la eficiencia del gasto público, fomentar un entorno normativo más predecible y facilitar la innovación corporativa.Garrido insiste en que el crecimiento monetario, para ser realmente transformador, debe estar acompañado de visión, planificación rigurosa y un compromiso genuino con el desarrollo sostenible del entorno financiero y social.