El Ciencias ejerce de Ciencias
El Helvetia sucumbe ante el líder de la competición en el derbi sevillano de rugby El conjunto científico, dueño del oval, demostró ser superior física y mentalmente al rival
El Ciencias ejerció de Ciencias y pasó por encima del Helvetia en el derbi del rugby sevillano. Tal como se preveía en los prolegómenos, sólo sería necesario que el conjunto científico, invicto en lo que se lleva litigado de competición, no padeciera un mal día, del que ningún mortal está a salvo, para demostrar por qué es el líder indiscutible del Grupo C y por qué arrasa en cada una de las jornadas.
En efecto, el Helvetia no pudo sino claudicar en un partido que resultó vistoso para la numerosa afición que se acercó ayer al campo de La Cartuja; vistoso y enormemente correcto y deportivo, gracias a los buenos modos con los que se desempeñaron los máximos rivales. Unos apoyando al Helvetia y otros al Ciencias, finalmente la grada presenció el choque que visionaba antes del pitido inicial: la superioridad física y mental del XV científico apenas dio opción al entrenado por Nico Sanfilippo, que, pese al desarrollo del partido, jamás perdió la cara del duelo, aun yendo siempre a remolque en el marcador.
Poco, nada, tardó el Ciencias en cumplir con esa vitola de favorito con la que se presentaba al derbi. El reloj no había señalado siquiera el primer minuto cuando el jugador científico Jorge protagonizó una veloz carrera en paralelo a la cal derecha, dejando atrás a cuantos jugadores del Helvetia intentaban placarlo. El 0-5 de la primera jugada representó el resumen de los ochenta minutos. El velocista del Ciencias, y he aquí la otra señal, aprovechó el error de concentración del Helvetia en el encuentro. Y fue sólo el primero de ellos.
El Ciencias pretendía tener la posesión del oval y así acabó haciéndolo en todo el arranque, periodo en el que el conjunto visitante encadenó tres ensayos con los que abrió el marcador para siempre: 0-17 en el minuto 10. Pese al discreto inicio, no se rindió el equipo local, que llegó a disponer de breves períodos de dominio en el tramo postrero de la primera mitad y tras la reanudación. Un golpeo de Selu, pateador del Helvetia, redujo mínimamente la diferencia, un espejismo si se tiene en cuenta el 3-31 con el que concluyeron los primeros 40 minutos.
Quiso emular el XV de Nico Sanfilippo la jugada inicial del rival y fue así como Selu anotó un ensayo tras servirse de un error en el pase del contrario. A Selu se le hicieron eternos los 30 metros de carrera hasta la línea de ensayo, cierto, pero ahí estuvo el bravo jugador sevillano para lograr el tanto y seguidamente la transformación del honor.
No fue más que el premio con el que el deporte brindó al Helvetia por no haber dejado de disputar con intensidad un encuentro que difícilmente podría haber vencido. El Ciencias volvió a tener el oval. Los touch y las mele eran todos para los hombres de Juan González, que desplegaron toda la artillería en los minutos que restaron de encuentro. La avalancha fue la esperada, la que endosa a todos los rivales jornada tras jornada. El sometimiento, además, se pareció al de la primera vuelta. Ahí quedaron reflejados el mejor físico, la mejor técnica y, sobre todo, la experiencia científica.
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