Jamás tan indefinido

El Derbi sevillano · La presentación

El pulso número 83 de Betis y Sevilla en Primera llega con todo en el aire, pues sin un fútbol oficial aún escasean las referencias... y no es segura ni la fecha · En los verdiblancos la plantilla está por rematar, y en los de Nervión se presenta un nuevo entrenador con un manual por asimilar.

Jorge Molina agarra el balón en un entrenamiento con Jefferson Montero detrás.
Juan Antonio Solís / Sevilla

16 de agosto 2011 - 05:02

Acabó esa sensación de vacío. Dos temporadas después regresa la máxima expresión del fútbol según Sevilla, esos derbis enraizados en los mismos tuétanos de la ciudad desde que las dos grandes instituciones empezaron a verse las caras, hace casi un siglo, en la Copa de Sevilla y luego la Copa de Andalucía. El que se anuncia para el próximo domingo a las diez de la noche en Heliópolis será el derbi número 83 en Primera División. Y jamás llegó el pulso de pulsos tan indefinido como arriba éste. Hay pocas referencias porque la Liga aún no ha echado a andar, porque el Betis aún está en construcción y porque el Sevilla estrena entrenador, y con él, estilo de juego. Tan indefinido se presenta el partido, que igual ni se disputa en la fecha que anuncia la cartelería. Indefinido, pero apasionante.

EL EFECTO HANNOVER

Este derbi llega marcado, sobre todo, por esa importantísima eliminatoria de Liga Europa que el Sevilla juega antes y después del partido con el Betis. Y además ante el cuarto de la pasada Bundesliga, un Hannover 96 que ha ganado sus dos partidos del recién comenzado campeonato local. El equipo de Marcelino no puede ir con reservas a Alemania si no quiere que le pase lo mismo que le sucedió hace un año ante el Sporting de Braga. Y de eso se va a beneficiar claramente el Betis, que prepara el derbi desde ya. Si se consuma la huelga para esa primera jornada, eso que ganarán los sevillistas para centrarse en despejar su futuro continental. Curiosamente, Mel tampoco haría ascos al parón que defiende la AFE, pues faltan refuerzos por llegar.

DE TABLAS, NADA

Marcelino García Toral encendió la mecha casi sin darse cuenta. Los compañeros de Canal Sur Radio le plantearon cuestiones que enviaban los oyentes a través de un portal, y ante la peliaguda cuestión de si "está el Betis en condiciones de competir con el Sevilla", el asturiano soltó sin dudarlo un monosílabo que más bien pareció un pequeño frasco de nitroglicerina: "No". Siguió a lo suyo, contestando cuestiones de su equipo sin reparar en que había encendido la mecha. No tardaron en llegar reacciones desairadas de aficionados béticos, y al día siguiente vio la tormenta que había desatado y quiso aclararlo... sin dejar de opinar que su equipo está en otras aspiraciones.

Pero el propio Mel entendió que no había ánimo doloso en esa negación de su colega. El técnico bético es el primero que es consciente de la diferencia de potencial, y de que los objetivos de uno y otro son diferentes hoy. Es un modo de descargar de cierta presión a sus chicos y de inyectársela al más encarnizado rival. Porque es impepinable que el Sevilla ansía la Champions, y el Betis firma una permanencia holgada.

Eso sí, Mel es el primero también en dejar claro que ya se verá lo que va deparando el paso de las jornadas, que su equipo no va a salir con complejos, que jugará de tú a tú y que ya se verá quién queda por encima de quién... él no va a cortar las alas de la ilusión de su fiel y apasionada hinchada, y si el equipo confirma lo que ya hizo ante Zaragoza, Getafe o Barcelona en la pasada Copa, quién sabe si los béticos se cuelgan el cartel de revelación.

El deber de un Sevilla que tiene que salir a ganar para empezar a cimentar la tercera plaza, colisiona con el orgullo del Betis, que vuelve a Primera dos años después dispuesto a recuperar su sitio y al que Mel espolea con ambición. Y el resultado de ese choque, es que ninguno firma las tablas de salida. Se augura un partido desatado, de espíritu abierto. Los técnicos no van a especular como tantas veces se ha visto en este tipo de partidos.

LAS BALAS DE FOGUEO

Como el fútbol de verdad aún no ha comparecido, hay que agarrarse a las sensaciones, no siempre fiables, que destila el fútbol estival. Y ambos equipos han ofrecido trazas para la esperanza. Han sido coherentes con un estilo, que han interpretado partido a partido, y en un caso y otro salieron asumir el control de los partidos.

La única diferencia ha radicado en la llegada, en la suerte suprema del gol. El Betis no ha sido capaz de hacerle uno solo a los equipos de la máxima categoría a los que se enfrentó: Olympique de Marsella, Girondins, Osasuna (45 minutos), Swansea y Juventus. En total, 405 minutos. Los resultados rayaron muy por debajo del juego, pues salvo en el partido ante el Swansea galés, el Betis jugó con mucha fluidez y ambición. Pero el fin de este deportes es batir al contrario.

Mel está preocupado, y con razón, por que el traspaso de Emana se dilató demasiado y el margen de maniobra para la llegada de un delantero se estrecha. Además, es probable que tampoco pueda jugar Jonathan Pereira por sus problemas físicos. Total, que todas las miradas confluyen en Rubén Castro y Jorge Molina. Y ambos, aunque no hayan visto puerta en pretemporada, merecen un voto de confianza por su copiosa cosecha de la pasada campaña.

El Sevilla, por su parte, ha tenido un calendario de verano menos exigente que el Betis. Sólo se ha enfrentado con dos equipos de la máxima categoría, el Espanyol y el Nápoles. A ambos los derrotó en buena lid (5-0 y 1-2) bajo los conceptos que Marcelino trata de inculcar. Ha jugado bien, y sobre todo ha resuelto con su pegada. Flota en el ambiente que el entrenador ha contagiado su hambre de triunfo y su ardor a sus chicos, pero el fútbol de verdad no les llegará hasta este jueves en Hannover. Ahí las exigencias serán otras.

CONCEPTOS ASIMILADOS

Un año de trabajo es mucho, y justo eso es lo que le lleva de ventaja Mel a Marcelino. El Betis sabe perfectamente a lo que juega, su manual es innegociable, y para el derbi va a contar con la base que tan bien le funcionó camino del ascenso. Seguramente, las únicas novedades con respecto al equipo-base de la pasada Liga van a ser Chica en el lateral derecho, Mario como central por la derecha y Jefferson Montero en el extremo izquierdo. Y a tenor de lo visto en Salerno ante la Juventus, los tres han encajado bien en el engranaje. Iriney, Beñat y Salva Sevilla, los que van a jugar en el medio, acumulan muchos minutos juntos, y además con Jorge Molina y Rubén Castro por delante. Los automatismos, las permutas, están más que asimilados en este competente Betis.

En el Sevilla, Marcelino García Toral trabaja con denuedo para que también su tropa juegue de memoria. Es imposible que en apenas dos meses de probaturas, y en muchos casos ante equipos de categorías más modestas, los conceptos queden plenamente asimilados. Además, es probable que en el equipo inicial jueguen los cuatro recién llegados: Coke, Spahic, Trochowski y Del Moral.

¿REFUERZOS O FICHAJES?

No es lo mismo fichar que reforzarse. En el caso del Betis, sus limitaciones económicas condicionan mucho más que en el del Sevilla el trabajo de la secretaría técnica. Han llegado a Heliópolis un lateral polivalente, Chica, dos centrales expertos como Mario y Amaya, un organizador como Matilla, el extremo Jefferson Montero y el portero Fabricio, inédito por su desafortunada lesión de hombro.

El que más dudas arroja por ahora es Matilla, una de las apuestas más fuertes (casi 1,4 millones de euros) y que no termina de arrancar. Y los que mejores sensaciones han ofrecido hasta el momento son el central Mario y, sobre todo, el extremo Jefferson Montero, que se ha abierto hueco en el equipo titular. Chica eleva el nivel en el lateral diestro y cumple. Amaya ha jugado pocos minutos.

Aun así, y a pesar del buen juego, Mel sabe que aguarda una temporada durísima y que le hacen falta varias piezas de garantías: otro lateral, un central y dos delanteros resolutivos.

En la acera de Nervión, la política de regeneración abrió la puerta de salida a muchos, incluso jóvenes que pueden dar más de sí (Sergio Sánchez, Cala, Dragutinovic, Renato, Cigarini, Zokora, Capel, José Carlos, Alfaro, Acosta y Rodri). Ha picoteado de aquí y allá para ingresar en traspasos y tiene casi cerrada la plantilla. Sólo falta un punta, posiblemente Giovani. Los cuatro que han llegado están respondiendo, y encima permanecen los puntales: Negredo, Kanoute, Jesús Navas y Perotti. El Betis, en cambio, se ha visto obligado a desprenderse de Emana por las apreturas de la ley concursal. Sólo así puede pertrecharse en otras posiciones.

QUERER O DEJARSE QUERER

Un recién ascendido que recibe a un aspirante a la Champions suele renunciar al balón para enrocarse atrás y sorprender a la contra. Pero no es ése el espíritu del valiente Betis de Mel, el mismo que le quitó el balón al Barça en el mismísimo Camp Nou. El madrileño va a ordenar a los suyos que sean fieles a su estilo, que vayan con sus ideas al fin del mundo. Y como ha dejado claro en los recientes amistosos, el Betis va a salir a apretar lo más arriba, va a querer robar la pelota lo más cerca del área sevillista y tirar la línea defensiva lejos de Casto para negar el juego entre líneas del rival.

Va a resultar curioso ver quién se sale con la suya, porque el Sevilla puede optar por una actitud muy similar. Es lo que ha insinuado en sus ensayos, y lo que Marcelino no se ha cansado de repetir: ser audaces, apretar muy arriba y recuperar ese juego dinámico y arrebatador del periodo de... Juande Ramos. El asturiano no ha eludido el reto de situarse frente a ese espejo, aunque también reconoció que si en determinados partidos hay que replegar líneas y salir en velocidad, incluso en Nervión, lo harán. ¿Qué equipo se saldrá con la suya, se hará con la pelota y atornillará al enemigo cerca de su portería?

A QUÉ SABE UN DERBI

Ricardo, Nelson (Odonkor), Melli, Juanito, Fernando Vega, Arzu, Mehmet Aurelio, Emana, Mark González (Damià), Sergio García y Oliveira (Juanma). Esta alineación jugó y ganó (1-2) el último derbi, disputado en Nervión el sábado 7 de febrero de 2009. Con Fernando Vega y Arzu fuera de los planes de Mel, el único de esa alineación que se mantiene en la plantilla es Juanma, que no apunta a titular para el próximo domingo. Y otro más jugó el partido en el Villamarín de la primera vuelta de esa Liga (0-0), el portero Casto.

En cambio, media docena de jugadores a las órdenes de Marcelino tienen experiencia, y dilatada en varios casos, en estos partidos tan especiales entre vecinos: Palop, Escudé, Fernando Navarro, Fazio, Jesús Navas y Kanoute. Y salvo el argentino, los otros cinco tienen papeletas para ser titulares en Heliópolis.

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