Sueños esféricos
Juan Antonio Solís
Sí a todas las proposiciones indecentes
Atletismo
Dejó el atletismo en 2003 por el dichoso tendón de Aquiles tras una florida carrera en España, proclamándose campeona de 400 en 1999, el mejor año de su vida coronado con el Mundial en casa. Trabajó como relaciones públicas en el Estadio de la Cartuja, luego montó un centro deportivo que también dirigió. De ahí a otro. Compatibilizó la gestión deportiva con entrenamientos personales y ahora sólo se dedicará a lo segundo. Se ha embarcado en un proyecto en el que trabajará con experimentados colaboradores, entre ellos Adolfo Muñoz, ex médico del Sevilla, con el fin de ayudar de forma global y multidisciplinar. Pepe Lorente fue su faro. Ambos son paradigmas de la lucha contra la peor lacra de este deporte: el dopaje. Habla claro.
-Lissette Ferri Chamale...
-Mi madre es guatemalteca, mi padre valenciano y mi hermana de Costa Rica. Y yo, sevillana hasta la médula. Lissette es francés y es el nombre de mi madre y de mi hija.
-¿Su mejor recuerdo de atleta?
-Miles. El 99 fue mi mejor año porque conseguimos los objetivos y competimos en el Mundial en Sevilla. Fue inolvidable, hubo un antes y un después en mi carrera.
-13 oros, 8 platas, 5 bronces nacionales, campeona de España de 400, 26 veces internacional y luchadora contra el dopaje. ¿Cómo ve los toros desde la barrera?
-Con añoranza. Viví una época dura en 400 porque el nivel era muy fuerte y nos peleamos mucho las de mi generación. Ahora hay un gran vacío. Si me hubiera tocado esta época podía haber ganado a un 70%. Pero estaban Sandra Myers, Julia Alba...
-¿Tener a Pepe Lorente como entrenador implica adquirir una ética que no transmiten otros?
-Totalmente. No soy nada objetiva. Pepe lo es todo. Tuve ofertas para irme a la Blume, fuera de España, y siempre consideré que tenía al mejor entrenador en la mejor ciudad, con todas las precariedades y las dificultades de no tener pista, de preparar el Mundial en el Parque de María Luisa.
-Siempre ha ido en contra del dopaje y lo ha dicho abiertamente...
-Los dos hemos creído en eso y lo hemos defendido tanto... Con la Operación Galgo esas cosas no me sorprenden. Cuando te has dedicado al atletismo, el dopaje siempre ha estado ahí, está y estará. Y lleva mucho tiempo.
-Contador dice que no sólo no se ha dopado, sino que no se lo han ofrecido nunca. ¿Cinismo?
-No se puede negar lo evidente. Hay marcas en ciertos deportes que están por encima de lo normal.
-¿Le da pena por la mancha que queda o ve bien que salgan a relucir los tramposos?
-Hay tanto cinismo e intereses detrás que es muy complicado. Para mí, que jamás me dopé aunque me lo ofrecieron, es una ventaja que salgan. Lo tenía muy claro: no lo compartía y no sabía los efectos secundarios para mi salud, quería ser madre. Sé que forma parte de este mundo, sobre todo en la élite. Cada uno es libre de elegir el camino que quiere. ¿Que te pillan? Lo suyo es que te sancionen por hacer trampa, pero llega un momento que forma parte del espectáculo. La gente quiere marcas, récords, interesa a los patrocinadores, mueve muchísimo dinero. Claro, es mucho más interesante ver correr a un tío en 9 y pico que en 10.30.
-¿Y los que iban limpios por qué no lo contaron en su día?
-Afortunadamente, de esta forma tan descarada sólo lo he vivivo en mis últimos años. Quizás si me pilla esto como atleta con una trayectoria por delante hubiera sido mucho más duro. Se veían cosas raras, pero con mi esfuerzo podía mantener el nivel que pretendía. Competí con algunas que nunca fueron mis rivales y hoy se mueven a un nivel espectacular, con reconocimiento mediático, futuro profesional asegurado si no te cogen, mucho dinero, prestigio. Cada uno juega sus cartas como quiere.
-Se habla de que en España hay barra libre, ¿se rasgan las vestiduras algunos que no deberían?
-Hay una gran hipocresía porque hay muchos ingresos y la gente mira a otro lado. Apenas conozco a deportistas que hayan reconocido abiertamente que se han dopado.
-De su quinta son Marta, Nuria, Paquillo. ¿Pone la mano en el fuego por ellos?
-Son cosas muy, muy, muy delicadas. El dopaje existe, me lo ofrecieron y no cogí ese camino. En mi época no había los servicios médicos de ahora. Pepe y yo nos buscábamos las habichuelas. Acudí a un médico de prestigio. Pretendía mejorar mis resultados con asesoramiento. Cuál fue mi sorpresa cuando me preguntó de qué tipo: A o B. Sustancias que me ayudarían mucho o un simple soporte nutricional vitamínico. Le dije que el segundo y me contestó que mi camino estaba muy limitado. Se te caen los palos del sombrajo porque sabes que lo que llevas viendo y escuchando es verdad.
-Pagando un buen dinero.
-Sí, pero que si no te pillan, generas ingresos y compensa. También defiendo que a los que pillan no son delincuentes. Sanción y ya está.
-Están demonizados los atletas y los ciclistas. Habría que investigar otros deportes...
-Ahora sí lo están. Y habría que ver a los grandes iconos del deporte español ya retirados... Todo es muy relativo.
-¿Cómo valoró las explicaciones de Odriozola, presidente de la Española, echando balones fuera?
-Es el máximo responsable y sabe perfectamente lo que pasa en la Federación. Siempre se le ha acusado de que no delega, lo controla todo. ¿Qué va a decir a estas alturas, que no sabía nada, que le coge de nuevas? Lo mismo que un deportista que va dopado, pero no es así. Una operación de este tipo le tiene que pasar factura. Esto es algo muy gordo. Lo honesto sería irse, pero está en una posición muy golosa.
-¿Podrá acabar esto alguna vez?
-Complicado. El policía siempre va tras el ladrón. Te enteras de cosas, de mascarantes, de sustancias que desaparecen rápidamente de tu organismo. Y cuando pasas un control, no hay tiempo. Yo me ponía muy nerviosa, hacía pis mil veces y cuando me tocaba, lo mismo pasaban cinco o seis horas hasta tener ganas. Hay sustancias que en mucho menos tiempo eliminan lo que has tomado. La clave está en los controles sorpresa. Normalmente esta gente dan positivo fuera de competición.
-Otra opción es sancionar más y que se arriesguen menos.
-Bueno, eso es muy curioso. ¿Cuántos han sido sancionados y vuelven al nivel que estaban supuestamente limpios? Eso cómo es posible, te mosquea. Si me dopo, consigo una marca, me pillan, me sancionan y vuelvo a competir ya limpio, cómo sigo corriendo al mismo nivel. Pero es verdad que en la Operación Galgo no hay nada claro aún. Hay imputados, pero no un veredicto certero.
-Ha habido hasta un suicidio.
-Eso es muy gordo. Sólo por eso se debería llegar hasta el final. Por cierto, creo en la presunción de inocencia, no estoy acusando a nadie. Estuve en Madrid hace poco con Nuria Fernández y Reyes Estévez. Están muy tocados porque se sienten señalados por toda la gente cuando ellos no están imputados, son testigos. Algunos les ha retirado la palabra, el ambiente en la Blume está muy crispado y es injusto hasta que no haya sentencia. Entonces, que cada uno se posicione como quiera. Y me hace gracia que los acusen algunos que no deberían hablar. Lo mínimo, cállate.
-Es una situación incómoda.
-Y desagradable. Es un deporte muy individual y donde te tienen ganas. Hay recelos, envidias y estas cosas si pasan y tienes un contrincante menos, mucho mejor.
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