La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
sevilla | racing · el otro partido
A Marcelino le faltó ayer algo de rigurosidad en su meticuloso método. Como el rey Pirro, perdió a la mayor parte de su ejército en el triunfo del Camp Nou y no pudo superar el orden y el ritmo del Racing. Hubo resaca en el laboratorio del metódico entrenador después de la fiesta del Camp Nou y el Sevilla cedió dos puntos, que pudieron ser tres, al dejarse sorprender en dos contragolpes tras dos saques de esquina a favor. ¿Dónde quedó la rigurosidad táctica de este Sevilla? El alegrón por el penalti que Javi Varas detuvo a Messi deparó un puntito que conforme pasen los días será más raquítico. Si el Valencia gana hoy en Zaragoza, la heroicidad ante el Barça no habrá servido de mucho, porque el Sevilla tendrá que ceder el cuarto puesto. Es la ley de una Liga en la que el colista, que continúa sin ganar, a punto estuvo de doblegar por primera vez a un equipo que, in extremis, salvó un punto. El doblete de Manu del Moral, al menos, mantiene invicto al asturiano. Y dejó en nada la remontada del necesitado Racing.
Al Sevilla le fallaron las fuerzas. Dos jugadores encargados de la vigilancia defensiva en los córners a favor, Jesús Navas y Medel, no tuvieron la energía suficiente para, en sus posiciones de vigilancia defensiva, evitar, o no propiciar, los dos contragolpes que acabaron en los goles del Racing. El palaciego y el chileno fueron de los que más corrieron el sábado. Según Marcelino, Jesús Navas fue el que más sin duda. ¿Por qué entonces no le dio algún relevo?
Héctor Cúper, pese a tener una plantilla cogida con alfileres que debe nutrir de canteranos, hizo cuatro cambios con respecto al equipo que cayó ante el Espanyol: todo el frente de ataque. Ayer jugaron Jairo, Kone, Ariel y Christian (éste de lateral zurdo) en lugar de Arana, Munitis, Stuani y Serrano. Marcelino, pese al enorme esfuerzo de su equipo en el Camp Nou, y del que el propio técnico había avisado en la previa, sólo introdujo un cambio no obligado: Spahic por Fazio. Coke entró por el sancionado Fernando Navarro y repitieron el resto de los ocho jugadores de campo que se dejaron el alma en el Camp Nou. La distancia entre el cuarto de esta Liga y el colista no existe cuando la condición física iguala las fuerzas. Al Sevilla le faltaron para evitar las transiciones rápidas del rival y para darle agilidad a su ataque organizado o estático.
El Racing, con cuatro canteranos en el equipo dejándose la piel como se la dejó el Sevilla ante los de Guardiola, sí tuvo fuerzas para estorbar desde su línea de ataque la salida del Sevilla, gracias a la frescura de Kone, Ariel y Jairo y, además, tuvo la mente más despejada para iniciar y rematar los contragolpes. Es la prosaica realidad del fútbol desde un punto de vista físico-táctico-técnico.
En la primera parte, el Sevilla ya había amagado con algún error en esas jugadas de laboratorio que le gusta anotar en sus análisis a Marcelino y su cuerpo técnico. En el minuto 42, un saque de banda lateral sin aparente peligro depara una clara ocasión de Jairo, que disparó a la grada cuando estaba completamente solo tras las dos prolongaciones de Kone y Ariel, ambos de espaldas. Fue un aviso de lo que vino después: dos errores en la vigilancia defensiva, dos goles. Falló la conjunción físico-táctica y el Sevilla dilapidó el esfuerzo del Camp Nou. Al final de la Liga se verá si el Sevilla echa de menos los dos puntos que dejó ir ayer o agradece el sumado en el Camp Nou de forma épica.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios