Secuelas inquietantes

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La plantilla verdiblanca regresa al trabajo casi al completo tras superar la gripe A, pero preocupa su estado físico · El cuerpo técnico prepara cargas de trabajo limitadas para evitar lesiones musculares

Los jugadores béticos realizan un ejercicio con una bola gigante durante el entrenamiento.
Los jugadores béticos realizan un ejercicio con una bola gigante durante el entrenamiento.
Samuel Silva / Sevilla

03 de noviembre 2009 - 05:02

El virus H1N1, más conocido como gripe A, ya es historia en el Betis, al menos en su versión más virulenta, después de que la plantilla verdiblanca, a excepción de Óscar López y Nacho, regresaran ayer por la mañana a los entrenamientos. Pero ahora la preocupación de los técnicos y los médicos del club pasa por cuantificar las secuelas que ha podido dejar en los jugadores, que ayer mostraron síntomas de debilidad en la vuelta al trabajo.

"Algunos han sufrido en el entrenamiento, sobre todo en el trabajo de fuerza. No los hemos pesado, pero aparentemente a algunos sí que les ha afectado en este aspecto, sobre todo aquellos que presentaron síntomas más graves. Esta gripe ha atacado especialmente a la musculatura", comenta Paulino Granero, preparador físico del equipo, que explica el plan a seguir: "La clave va a estar en la evolución que tengan cuando se vaya acumulando trabajo. Estamos preparando entrenamientos más suaves de lo habitual para que no aparezca la fatiga muscular, pero ahora mismo es una incógnita la respuesta que pueden tener. Hay que esperar 24 horas, hasta después del descanso, para comprobar la respuesta al trabajo".

Antonio Tapia permaneció ayer en permanente contacto con Tomás Calero, jefe de los servicios médicos, para conocer el estado físico de los jugadores. La idea es que todos lleguen de la mejor manera posible al encuentro ante el Cádiz. "Creo que sí vamos a estar con garantías, aunque algunos jugadores hayan tenido fatiga muscular después de la sesión. Han asimilado las cargas que se han puesto, aunque Nelson ha tenido algún problema", señala Calero, que también coincide con Granero a la hora de señalar la principal preocupación de estos momentos: "Si los sometemos a grandes cargas de trabajo, la recuperación puede que no sea la idónea, por esas secuelas de la gripe y los días que han estado parados, y se podrían producir molestias musculares".

Lo que sí parece claro es que el brote del virus está controlado, aunque no habría que descartar que algún integrante más de la plantilla pudiera verse afectado. "Estamos poniendo las medidas para evitar un nuevo rebrote, y a la mínima sintomatología se aislará al jugador en su domicilio. También les hemos dado suplementos para recuperar el sistema inmunológico y que las cargas de trabajo no provoquen lesiones musculares. Puede existir riesgo de que alguien la padezca de nuevo, porque la totalidad de la plantilla no ha estado afectada, pero sería una cuestión al margen del Betis", apuntó Calero.

La plantilla verdiblanca realizó por la mañana un trabajo de fuerza y resistencia, aunque las cargas de trabajo fueron menores y, por ejemplo, en las máquinas del gimnasio, que de nuevo se colocaron sobre el césped de la ciudad deportiva para evitar contagios, se colocaron hasta 20 kilos menos en los ejercicios. La idea de los técnicos pasa por incrementar el trabajo en los próximos días, pero todo dependerá de la respuesta de los jugadores al mismo. La gripe A ya va quedando en el olvido en Heliópolis, aunque ahora la preocupación pasa por las secuelas que puedan dejar en la plantilla. La debilidad muscular y la pérdida de peso han sido las primeras consecuencias y los médicos ya han diseñado el plan para recuperar pronto el tono físico.

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