Sonrisas y lágrimas de una final

P. S. / Sevilla

23 de febrero 2009 - 05:02

El premio de una medalla sabe tan bien como dolorosa es la derrota cuando los puestos de honor quedan más lejos de lo esperado. Esa diferencia tuvo ayer dos nombres propios en Sevilla: Amparo Cotán, flamante subcampeona de España de los 60 metros lisos, y Susana Fernández, reina de los 400 el año pasado que perdió su corona en casa, y ante los suyos, con un cuarto puesto que le supo a nada.

Tal fue la decepción de la hispalense que no pudo evitar las lágrimas de frustración tras una carrera en la que nunca se sintió bien. "No he llegado muy bien de forma a esta cita, porque apenas he competido bajo techo. Es más, ni siquiera iba a correr, pero al final decidí defender mi título ya que el campeonato era aquí. Me ha faltado fuerza para recuperar la compensación y coger la calle libre bien colocada. A partir de ahí, ya nada fue bien", explicó la hispalense, cuyo gesto chocaba con la felicidad de una Amparo Cotán que, con la plata colgada al cuello, no dejaba de sonreír.

No era para menos, ya que además de lograr el billete para el Europeo bajo techo de Turín de dentro de dos semanas, en San Pablo consiguió su mejor marca personal. "No estaba nada contenta con la semifinal que había hecho, pese a que me clasifiqué por puestos. En la final no he pensado en ello, me he concentrado en correr y el resultado ha sido mejor del que esperaba, ya que me veía cuarta o quinta. No salí mal del todo y sobre la mitad estiré al máximo las fuerzas que me quedaban para superar a Belén Recio. Ahora tengo que empezar a pensar en la cita europea, aunque allí será más difícil repetir algo así", señaló la joven velocista, que asegura el relevo en una prueba que sigue buscando una heroína que supere el récord de Sandra Mayers que va ya para 20 años (7,23).

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