Diario de Sevilla Mantenemos la cita diaria en los quioscos como actividad esencial decretada por el Gobierno en la crisis del coronavirus

Deportes

Termina el partido más largo de la historia

  • John Isner se impone ante Nicolas Mahut por 70-68 en el quinto set de un encuentro que empezó el martes y ha roto todos los récords.

El estadounidense John Isner se ha adjudicado ante el francés Nicolas Mahut el triunfo en el partido de tenis más largo de todos los tiempos, dentro y fuera de Wimbledon, de más de 11 horas de duración. El encuentro fue aplazado primero el el martes y después el miércoles, por falta de luz. El marcador señalaba 4-6, 6-3, 7-6 (7), 6-7 (3) y 59-59 en el último set, que se prolongó durante 426 minutos, cuando los jugadores abandonaron la pista el miércoles, sin visibilidad para continuar. El partido ha continuado la tarde del jueves, en la que finalmente se ha impuesto el estadounidense por un marcador 70-68 en el quinto set.

En este duelo se superaron los 112 juegos disputados entre los estadounidenses Chalie Pasarell y Ricardo Alonso Gonzales en un partido de primera ronda, como este, en 1969, también en Wimbledon. Isner y Mahut habían empatado la noche del martes a dos sets cuando el juez árbitro del All England Club decidió suspender el partido por falta de luz, justo antes del comienzo de la quinta manga.

Al reanudarse el miércoles ese enfrentamiento, de primera ronda, nadie esperaba un espectáculo, ni que el partido volviese a suspenderse en la pista 18, una de las más alejadas del recinto. El asombro y la expectación crecía conforme los jugadores se acercaban al récord de juegos disputados en un quinto set de un enfrentamiento en SW19, cuando el italiano Pietrangeli y el yugoslavo Pilic ofrecieron un total de 46 (24-22) en segunda ronda en 1962. El número de aces o saques directos también llegó a cifras inimaginables dada la duración del duelo, que exprimió al máximo el aguante físico de los dos tenistas. Así Mahut lleva anotados 94, mientras que Isner ha conseguido 98 directos.

Mahut, de 28 años, se reía de la situación cuando todavía no sobrepasaban la treintena de juegos cada uno. El cansancio fue haciendo mella en los dos rivales y poco a poco sus rostros se mostraban más serios. Las ganas por determinar un ganador y su propio agotamiento hacían dudar al público sobre la posibilidad de que uno de ellos abandonara, pero ambos coincidieron en su decisión de hacer de este 23 de junio de 2010 un día histórico. Las más de seis horas de este quinto set produjerpm situaciones cómicas, y el público que se arremolinó en la pista 18 terminó por levantarse de sus asientos, a pesar de la incertidumbre que se vivía.

Doce hamburguesas: la recompensa del maratón de Isner

Además de ganar el partido más largo de la historia del tenis, el estadounidense John Isner celebró que su figura lucía más estilizada, aunque por poco tiempo: tras estar más de 11 horas en la cancha con Nicolas Mahut, las hamburguesas serán su principal reconstituyente. "Trabajo duro para quitarme ese exceso que tengo en el estómago", dijo Isner sonriendo tras el encuentro en el que se impuso a Mahut por 6-4, 3-6, 6-7 (7-9), 7-6 (7-3) y 70-68 y mientras se señalaba la camiseta. "Algo bajé, pero me comería 12 hamburguesas ahora", dijo feliz después de 11 horas y cinco minutos de partido repartidos en tres días.

Según su cuenta, durante las siete horas del miércoles consumió tres plátanos, 12 barras energéticas y más de 40 botellas de agua. “Estoy un poco cansado", dijo el ganador segundos después del triunfo, reflexión que generó la risa de las casi 1.000 personas repartidas en las gradas y balcones de la modesta cancha 18 del All England Club. Mahut no estaba para bromas. Cuando terminó el partido hundió la cabeza en una toalla y sólo se permitió una leve sonrisa cuando lo entrevistaron en la cancha.

Pese al cansancio, Isner dijo que no está a favor del tie-break en el quinto set, como sí ocurre en el US Open. "Hay que seguir jugando. Aunque en un momento de la última manga me pregunté si no sería apropiado hacer un desempate en 20-20". "Jugamos después de ellos. ¿A qué hora deberíamos calentar?", habían bromeado los hermanos doblistas estadounidenses Bob y Mike Bryan vía Twitter. Finalmente, Isner, al resto, conectó un par de devoluciones que complicaron al francés y un passing-shot de revés paralelo terminó definiendo el maratón después de una hora y seis minutos de juego este jueves.

Isner, una torre de 2,08 metros, se desplomó en el raleado césped del All England, recibió un abrazó de un serio Mahut y los aplausos de John McEnroe, Tracy Austin y Jimmy Connors, presentes en el estadio. Ambos jugadores, más el árbitro sueco de origen marroquí Mohamad Lahyani, recibieron unos presentes en la cancha, y después posaron junto al tablero electrónico. La gente frenaba a Lahyani para tomarse fotos como si fuera una estrella de rock. "Yo viajo en clase Turista. Para mí sentarme siete horas en la cancha no es nada", dijo Lahyani. "Cuando ayer entré al vestuario y recibí las felicitaciones de mis colegas me di cuenta de la dimensión mundial que había alcanzado este partido", dijo Isner.

El estadio 18 tiene una capacidad para 800 personas, pero la capacidad fue claramente desbordada en las últimas dos jornadas del partido a medida que la leyenda se agrandaba. En los balcones, la gente se asomaba peligrosamente. De hecho, durante el choque entre la polaca Agniezka Radwanska y la italiana Alberta Brianti, el primero de la jornada, ya había personas reservando su lugar.

“Cuando dejé la cancha el miércoles pensé que todo era un sueño. Espero que mi carrera no sea recordada sólo por esto, creo que tengo lo que se necesita para ganar un Grand Slam", afirmó el estadounidense. Extrañamente, Isner completó su partido de primera ronda un jueves. El viernes regresará para la segunda, frente al holandés Thiemo de Bakker. Por fortuna para él, su partido de dobles, en compañía de Sam Querrey, fue postergado también para el viernes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios