Valiente, magno, ingenuo... el Betis

barcelona - betis · informe técnico

Mel fue a un tú a tú magistral contra el Barça del que sólo salió perdedor tras la expulsión de Mario en el minuto 70 · El técnico se la jugó con el canario, no así con Beñat, Juanma ni, en menor medida, Santa Cruz.

Valiente, magno, ingenuo... el Betis
Valiente, magno, ingenuo... el Betis
Javier Mérida

16 de enero 2012 - 05:02

La digestión de este partido será clave para discernir si la excelsa lección futbolística que el Betis ofreció en el Camp Nou ha servido a sus integrantes para fortalecerse aún más y creer a ciegas en su catecismo o, por contra, la factura que se ha cobrado con la derrota y la expulsión de Mario puede resultar incluso onerosa.

Alinear a los mejores, y máxime cuando apenas se juega un partido por semana, suele ser premisa obligada. La mejor forma de preparar un partido es compitiendo y habiendo ganado el anterior y, en el caso del Camp Nou, hasta ese empate que rozaron los verdiblancos hubiese sabido a miel...

Hasta aquí, todo es normal, pero Pepe Mel no ha obrado igual en todas sus líneas y quizá en la que más expuso es en la que menos debió hacerlo: en la defensa. Porque el técnico no quiso arriesgarse a una quinta tarjeta de Beñat en Barcelona y por eso el de Igorre la forzó ante el Sporting. En el caso de Juanma, éste se quedó en el banquillo. Y en el de Santa Cruz prefirió preservarlo también, aunque luego jugase 45 minutos. Con el canario no fue así. El técnico, en la previa, quizá a solas con su almohada, decidió que no era capaz de ver una zaga sin él, que los metros que iba a perder ésta sin Mario imposibilitaban al Betis a la victoria. Y, pese al riesgo de perderlo para el derbi, lo alineó. Y ya con el 2-2 y tras cometer una falta con tarjeta amarilla, lo mantuvo. Y el central cometió otra y lo expulsaron. Y el Betis, con diez en el Camp Nou, se derrumbó...

Pero Mel siempre es valiente y no iba a cambiar en el mejor escaparate, porque además demostró que es posible ganar en tan colosal escenario balompédico.

Defensa

La presión adelantada sirvió para contener al Barça durante muchos minutos lejos de Casto. La presencia de Mario y de Iriney y Cañas permitió, además, que el equipo no se aculara y que no temiese a a los metros que pudiese haber a las espaldas de su zaga.

Sufrió el entramado por la banda derecha hasta que Mel cambió a Salva Sevilla y Jefferson Montero y éste, por delante de Isidoro, impidió que Alexis recibiese tan solo como hasta entonces. La factura se había traducido en dos goles y luego, siempre que anduvo con once, se cerró con orden. Tras la expulsión de Mario, el Barça lo obligó a dar un paso atrás y lo sometió hasta derrotarlo.

Ataque

Con su 4-4-2, en este caso asimétrico por la presencia de Salva Sevilla acostado a una banda, primero la derecha y luego la izquierda, el Betis salió combinando desde atrás y fue más profundo que el Barça al comienzo de los dos tiempos, cuando generó sus mejores ocasiones.

El virgitano vio pases antológicos, al igual que alguno que otro de Rubén Castro. Jorge Molina leyó bien los espacios y Santa Cruz hasta perdió metros para ayudar en el centro del campo, donde fue capaz de gestar el gol que él mismo marcaría después.

Con el 2-1, Mel apostó a ganador al introducir al paraguayo en lugar de Iriney. Jugó con cuatro delanteros en el Camp Nou. Tuteó al Barça y hasta le metió los miedos a Guardiola. Magistral.

Virtudes

El fútbol desarrollado. El mensaje. La osadía de Mel que imbuyó orgullo al beticismo y, seguramente, a sus jugadores.

Talón de Aquiles

Una tarjeta le costó el cambio a Iriney y, junto a su agotamiento, a Salva Sevilla. ¿Por qué Mario siguió jugando con ella a cuestas?

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