Obradoiro-Coosur Real Betis Este Betis no carbura aún (87-80)

  • El conjunto verdiblanco cae con el Obradoiro, esta vez tras un mal último cuarto en el que Birutis se hizo grande en la pintura local

  • Harrow mantuvo al Betis, falto de un líder, con un Feldeine errático y precipitado

Cohen dobla la pelota ante la presión de Almazán y Niang. Cohen dobla la pelota ante la presión de Almazán y Niang.

Cohen dobla la pelota ante la presión de Almazán y Niang. / Lavandeira Jr. (Efe)

Se le atisban cosas a este remozado Coosur Betis Baloncesto, que nombre por nombre despertaba expectativas, pero no arranca el conjunto de Curro Segura, que cayó ante el Obradoiro por 87-80 en un partido en el que fue siempre con el gancho para no descolgarse para ceder al final ante un monumental Birutis en la pintura, la debilidad defensiva que concedía segundas oportunidades al rival y el quiero y no puedo de Feldeine.

Y es que al último cuarto, al contrario que el otro día ante el Joventut, llegó el cuadro sevillano con el duelo en un puño (67-66), sacando réditos de la inspiración de Harrow (23 puntos), que curiosamente no se levantó del banquillo en la anterior jornada. Pero era una lucha de uno contra cinco, porque mientras el Betis tiraba de individualidades los de Moncho Fernández volaban en ataque cada vez que cogían la pelota para mover el balón en busca siempre de la mejor opción. Birutis, que al final del primer tiempo apenas había jugado algo más de cinco minutos penalizado por las faltas, como Beliauskas, sacó su repertorio de fundamentos en la zona para mostrar a Ndoye, Spires, Niang y quien se le pusiera por delante cómo se anota y decide un choque, mientras Feldeine, en el lado bético, hacía todo lo contrario. Lo mismo se bota un balón en el pie iniciando el ataque, que falla una cómoda canasta bajo el aro, que le regala un pase a Pepe Pozas, sensacional todo el encuentro, cuando se decidía el partido. Dos puntos logró el dominicano, el llamado a ser la referencia ofensiva, en todo el segundo tiempo por los 14 (17 en total) del pívot lituano.

Los líderes aparecen cuando se cuecen las papas y este Betis está falto de esa figura hoy por hoy. Nadie apareció en el acto definitivo y el partido se le escapó a los verdiblancos con sendos dos más uno consecutivos de Birutis y Cohen bajo el aro, ante la tibieza de Niang. Tampoco Ndoye estuvo mejor. Quizá sean los dos pívots de la ACB que más blandito atacan el aro contrario y eso, con sus porcentajes en los tiros libres, es una garantía para el equipo que esté enfrente. Aun así un triple de Ouattara colocó el 77-76, momento en el que Birutis apareció para bailar en la zona en busca siempre del hueco por el que estirar su brazo en busca de la canasta, mientras Feldeine se botaba el balón en un pie, se lanzaba un triple lejanísimo sin sentido o fallaba bajo el aro con 83-78. Así se le escapó al Betis el choque en Santiago, permitiendo 12 rebotes ofensivos al Obradoiro, seis de ellos en el último cuarto con lo que estaba en juego. Poca concentración.

Hasta el 77-76 aguantó el Betis, pero dejó de anotar con fluidez y la defensa se vino abajo

Hay mimbres, desde luego, para algo más. Porque Campbell dirige con sentido (siete asistencias y las canastas claras que fallaron sus compañeros), Ouattara suma carácter y puntos, Kay es un todo terreno muy regular..., pero de momento los pívots no marcan diferencias y no hay un líder que tire del grupo. Es difícil que un equipo con ocho jugadores nuevos funcione de inicio. Quizá habría que preguntarse si es necesario contar con 12 fichas o apostar por 10 y canteranos y tener más dinero que invertir en los jugadores referencia, viendo que entre Obi, que sigue perdido, Spires y Mike Torres sumaron ocho minutos de juego con una aportación conjunta de cero puntos y un rebote.

Tras dos partidos hay cosas que mejorar, claro, como la defensa del tiro exterior del rival de turno, que encuentra fácilmente al tirador liberado (algo que mejoró en la segunda parte, en laque los locales hicieron 2/16 en triples tras el 7/15 en los primeros 20 minutos), y cerrar una defensa que cuando en ataque se atascan las piernas también parece que dejan de funcionar atrás.

El ritmo alto con el que se desarrolló todo el partido pesó en un Betis que compitió bien hasta el último cuarto, el peor que jugó. En ataque funcionó Harrow, para mantener a flote a los suyos en el tercer acto con 12 puntos, pero Curro Segura debe hacer de sus 12 jugadores un bloque, un equipo que todavía está por hacer.

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