Caja 87: Un respiro para recalcular la ruta (95-72)

El conjunto hispalense se impone al final con claridad a un Valle de Eguës respondón en la primera parte para llegar al parón centrado sólo en reforzar la plantilla antes de que acabe el plazo a final de mes

El cajista Cabral trata de anotar bajo el aro.
El cajista Cabral trata de anotar bajo el aro. / M.G.

Lo pasó mal en el primer cuarto, enderezó el rumbo en el segundo, sentenció en el tercero y disfrutó de un plácido final. Así se resume el partido del Caja 87 ante Valle de Egües, un conjunto en la pelea por la salvación, un triunfo por 95-72 con el que tomar aire después de tres derrotas consecutivas para afrontar el parón con la tranquilidad necesaria para centrarse sólo en reforzar la plantilla antes de que a final de mes acabe el plazo para fichar.

Fue de menos a más el cuadro hispalense, al que le costó entrar en el partido. Pero con más calidad y más armas era sólo cuestión de tiempo que el susto inicial tornase en tranquilidad para los de Adrià Alonso, que solventaron sin brillantez un encuentro que no sirve para calibrar si la mejora del equipo es real, pero que espanta de momento los fantasmas sobre San Pablo para afrontar un final de liga regular decisivo en las aspiraciones de un club cuyo objetivo es el ascenso.

Tan placentero fue el tramo final que el técnico cajista incluso se permitió el lujo de darle minutos al joven Alfonso Vicente. No así a un Bilalovic que es de suponer arrastraba algún problema físico no comunicado, ya que el croata no piso el parqué, pero ni falta hizo forzar a nadie más porque bastante amplio es el fondo de armario del equipo sevillano, que busca en el mercado un 1-2 para apuntalar más aún la tropa del preparador catalán, que ya durante el curso ha visto cómo la directiva reforzaba el vestuario con Cabral, Alley y Rakocevic (con contrato temporal ya finalizado).

Un exterior más se busca pese a que Alley juega cada vez más de base, Clarke de escolta, Franch va encontrando su ritmo y Rafa Santos siempre responde. Quizá haría más falta un ala-pívot con peligro desde el triple para que Dedovic juegue al tres, que es en la posición en la que está más cómodo, y Jankovic actúe como cinco de referencia, pero el mercado no ofrece lo que ofrece y puede que uno al final no fiche lo que necesita sino lo que encuentre.

Un 48-29 en la segunda parte le permitió al plantel hispalense tener un plácido final, aunque lo pasó mal de inicio en un primer cuarto en el que los cajistas estaban aún dormidos. Poca intensidad e ideas que permitieron al cuadro navarro soñar, pero tras verse 10 abajo reaccionó el Caja 87 y en cuanto retomó el pulso al juego y al marcador ya no se dejó sorprender.

Los problemas en defensa y, por momentos, en ataque del Caja 87 volvieron a reflejarse y ante uno de los rivales de la zona baja volvieron a evidenciarse. En la parcela ofensiva, mucho pase intrascendente lejos de canasta sin encontrar buenas situaciones de tiro y atrás un evidente problema de intensidad que permitía al cuadro navarro lanzar con comodidad.

La lesión del visitante Alfama, que se retiró de la cancha sin poder apoyar el tobillo izquierdo no frenó al cuadro navarro, que de la mano de su anotador Knotek abrió una pequeña brecha (9-17). Las rotaciones de Adrià Alonso del minuto 5 no cambiaron al equipo, atascado ante el aro contrario mientras Lacunza Potier encontraban facilidades para lanzar con Alley en plan fallón en el otro lado, todo lo contrario que un efectivo Cecilia que debería jugar más, para finalizar el primer acto con un preocupante 18-26.

Y no es que fuera preocupante el resultado, con tiempo de sobra para darle la vuelta, sino la actitud de un equipo incapaz de poner sobre el parqué la intensidad necesaria para afrontar un duelo vital para no perder el tren de la cabeza. Lacunza piso el +10 para Valle de Egües, pero un triple de Cecilia, siempre al rescate y el despertar de Clarke, unido al trabajo incansable bajo los aros de Latorre inició un parcial demoledor de 18-2 que dio tranquilidad a los cajistas (36-30) y al público.

El equipo de César Rupérez lo fio todo a Knotek. El escolta se jugaba casi todas las acciones ofensivas para mantener con vida a los suyos aprovechando su acierto y que el conjunto hispalense no aprovechaba las oportunidades como una antideportiva a Latorre de la que sacó sólo un punto. Las cosas parecían volver al cauce natural, pero dos triples visitantes de Fabio Santana y Lacunza volvieron a apretar el encuentro. El Caja 87 todavía tendría que sudar en el segundo tiempo con el 47-43.

Un 19-5 (66-48) en la reanudación acabó con la resistencia navarra, con Clarke activado y Knotek tratando de que la desventaja de los suyos no fuera a más para no firmar la rendición antes de tiempo. Pero la resistencia visitante ya se había acabado más allá de alguna aparición de su anotador, que empezó a jugar para sí mismo en busca de agrandar sus números. Enfrente el Caja 87 se encontraba cada vez más a gusto, jugando de forma colectiva ante un rival entregado que apenas le exigía en defensa y la renta local no hizo más que crecer hasta el 95-72 definitivo que sirve para dar tranquilidad a una entidad que desde el inicio del curso no ha encontrado, entre decisiones, lesiones y resultados, la calma necesaria para afrontar un objetivo tan ambicioso como el del ascenso.

Ficha técnica

95 Caja 87 (18+29+29+19): Clarke (13), Cabral (12), Dedovic (10), Dibba (8) y Franch (11) -cinco inicial-, Rafa Santos (3), Jankovic (11), Latorre (12), Cecilia (10), Bilalovic (), Alley (5) y Vicente.

72 Valle de Egües (26+17+19+10): Knotek (29), Santana (9), Yarnoz (5), Alfama (2) y Pablo Fernández (2) -cinco inicial-, Calvo (3), Lacunza (11), Potier (5), Garbayo, Burgos (6) y Álvarez.

Colegiados: Soto y Hurtado. Sin eliminados.

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