En chanclas, pero a competir

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El Betis, con novedades en el once inicial y ya sin objetivos, pone en liza su imagen frente un Tenerife apurado Piccini y Vadillo se juegan gran parte de su futuro en este tramo final

Varela, Vadillo y Rennella, en el aeropuerto de San Pablo, teniendo muchas opciones el portorrealeño y el franco-italiano de salir en el once inicial.
Varela, Vadillo y Rennella, en el aeropuerto de San Pablo, teniendo muchas opciones el portorrealeño y el franco-italiano de salir en el once inicial.
Javier Mérida

31 de mayo 2015 - 05:02

Como acuñara en su día Joaquín Caparrós, en chanclas. Así acude el Betis al penúltimo partido de Liga que hoy lo enfrentará al Tenerife, con sus futbolistas pensando ya en las vacaciones de verano y algunos en asuntos contractuales que poco tienen que ver con lo que se libra esta tarde en el Heliodoro Rodríguez López. Lo bueno es que en esta ocasión ocurre por haber realizado los deberes con antelación, por haber cumplido con su objetivo de regresar a Primera División, a diferencia de la temporada anterior, en la que antes de llegar la primavera ya estaba virtualmente descendido.

Es un privilegio el que se ha ganado el equipo de Pepe Mel por su buen hacer y ningún aficionado le puede exigir nada ya en los dos partidos que restan para la campaña eche el telón. Bueno, en realidad, sí se les puede solicitar algo al entrenador y sus futbolistas, que compitan. El Betis tiene más de 107 años de historia y sucesos que no están muy lejanos han manchado recientemente su imagen y, por supuesto, el equipo no está facultado para bajar los brazos. No ya para dejarse perder por vaya a saberse que espurio motivo, sino para encajar una derrota e incluso una sonrojante goleada por saltar al césped canario a verlas venir.

El Tenerife se juega la permanencia. Goza de tres puntos de ventaja sobre esa línea roja que marca la frontera, pero no se puede confiar por más que su última visita la afronte en Soria ante un Numancia que, al igual que al Betis, apenas le queda ya algún objetivo por cumplir. Eso quiere decir que el equipo que dirige Raúl Agné saldrá con el cuchillo en la boca, dispuesto a apretar a un Betis que podría salir malherido de la pelea si no pone en la misma la energía adecuada.

Por contra, si al menos se acerca en brío a los tinerfeñistas hallará dos bazas a su favor, como la mejor calidad de sus futbolistas y la posible nerviosera que le pueda ir entrando a un rival acuciado por la posibilidad de un descenso que sería considerado ominoso en la isla.

Es la asignatura que el Betis se ve obligado al menos a aprobar en este tramo final y para ello, amén de por otros motivos, Mel va a refrescar el equipo con futbolistas que han dispuesto de pocos minutos durante la temporada por diferentes causas y que, en teoría, deberían encontrarse más motivados que otros que sueñan ya con el epílogo de un curso que se antoja larguísimo.

Una de las novedades en el once inicial será el guardameta Dani Giménez, quien debutará en Liga con el Betis tras haber disputado, eso sí, las tres eliminatorias coperas con el equipo, ante Llagostera, Lugo y Almería, un total de 390 minutos.

Pero, sin duda, uno de los futbolistas sobre los que se posarán más las miradas es Piccini, ya que el italiano, de cuya calidad nadie duda, debe evidenciar que se halla totalmente recuperado de sus diversas dolencias para que el Betis persiga con la Fiorentina que se lo deje una temporada más al menos. En la banda contraria, pero más adelante, se encuentra en una posición similar Vadillo, quien podría salir cedido si en este partido y el último frente al Sporting los técnicos juzgan que, debido a sus lesiones, van a tener difícil competir la próxima temporada en Primera, aunque el puertorrealeño seguramente tendría una segunda oportunidad en la pretemporada.

Rennella, recién renovado, también hallará un resquicio para mostrarse y Héctor Rodas verá compensada su profesionalidad, aunque difícilmente vaya a quedarse en el equipo, más allá de que no va a alcanzar los diez partidos estipulados para que su continuidad esté asegurada por una cláusula contractual.

Así, con muchas novedades pero con la voracidad goleadora de Rubén Castro (canario, pero de Las Palmas) en perfecto estado, el Betis tratará de que su dignidad quede inmaculada. El Recre, entre otros, también lo merece.

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