La fuerza bruta de Kittel

El alemán exhibe su manifiesta velocidad para lucir el primer maillot amarillo de la ronda gala Una caída a 300 metros de la meta priva a Cavendish de su ansiado triunfo

Marcel Kittel alza los brazos en señal de victoria tras cruzar la línea de meta en Harrogate y convertirse en el primer líder del Tour de Francia.
Marcel Kittel alza los brazos en señal de victoria tras cruzar la línea de meta en Harrogate y convertirse en el primer líder del Tour de Francia.
C. De Torres (Efe) Harrogate

06 de julio 2014 - 05:02

Marcel Kittel (Giant Shimano) impuso su descomunal fuerza para enfundarse el primer maillotamarillo del Tour de Francia, tras un accidentado sprint que eliminó a Mark Cavendish (Omega), víctima de una caída que le provocó una dislocación clavicular en el hombro derecho, aunque no tiene nada roto. El británico pidió disculpas anoche a Simon Gerrans, al que arrastró al suelo.

Gloria para Kittel, de 26 años, que empieza el Tour como el año, ganando. No sólo se vistió de amarillo en la primera etapa de Córcega, sino que también cerró la ronda gala con victoria en París. El germano se salvó del accidente que aguó la fiesta a Cavendish e impuso su potencia por delante de Peter Sagan y Raimondas Navardauskas, respectivamente, que marcaron un tiempo de 4:44.07 en el trayecto de 190 kilómetros entre Leeds y Harrogate.

Como suele ocurrir en las primeras etapas del Tour, aparecieron los nervios. Las fuerzas están intactas y todos quieren cumplir con sus objetivos. Hasta los favoritos de la general, que al final asomaron en cabeza para evitar sustos. Alguno casi se lo lleva. Como bien dijo Alberto Contador, "sobrevivir en días como éste es una victoria".

Una prueba de la tensión en los últimos kilómetros fue el sexto puesto de Chris Froome (Sky), ganador de la edición de 2013, quien prefirió estar delante a pesar de los riesgos que ello supone.

La jornada estuvo empañada por la caída de Cavendish, pero fue inolvidable por el ambiente a lo largo de los paisajes de la campiña del condado de York. En Leeds hubo buen tiempo, himnos, aviones dibujando la bandera francesa en el cielo y visitas distinguidas, como la de los duques de Cambridge.

Después, la fiesta se trasladó a la carretera. Un recorrido que invitaba al sprint, con tres pequeñas cotas lejos de meta. Tres ciclistas se animaron con la primera escapada de esta 101 edición: Jens Voigt, quien a sus 42 años ha tomado la salida en 17 Tours de Francia, Nicolas Edet y Benoit Jarrier.

Voigt aplicó su fuerza y veteranía para quitarse a los jóvenes franceses, en el caso de Edet rey de la montaña en la Vuelta a España 2013. Se marchó en solitario para puntuar en los tres pasos de montaña y darse el lujo de estrenar el maillot de lunares.

Luego empezó otra fiesta. El elevado ritmo rompió el pelotón, y algunos, como Joaquim Purito Rodríguez, perdieron comba, en su caso hasta un minuto de retraso con el grupo principal. Pero el catalán, junto a otros lanzadores, logró engancharse a tiempo.

El Lotto se tomó en serio las labores de caza y trabajó a destajo para que se luciera Greipel. El Omega quería lo mismo para Cavendish y el Giant para Kittel, mientras que el Katusha pensó en Kristoff y el Cannnondale, en Sagan. Por si fuera poco, los equipos de los grandes asomaron en cabeza. Las carreteras estrechas aconsejan ir con atención a los cortes y a las caídas, de ahí que Contador pusiera al Tinkoff cerca de la cabeza. Alejandro Valverde hizo lo propio con el Movistar.

Entre tanto marcaje irrumpió el Omega para eliminar a los intrusos, con cinco hombres a 70 por hora. Irrespirable. Tanto que Cavendish mandó moderar el ritmo. Luego se presentó Cancellara para salir disparado a un kilómetro de meta.

A escasos 300 metros del final se produjo el desenlace inesperado. Cavendish se fue hacia Gerrans y lo desplazó con el hombro izquierdo. La caída terminó con tres corredores en el asfalto. Uno de ellos el más esperado. Ajeno a la desgracia, Marcel Kittel sumó un nuevo triunfo a su palmarés y saldrá de amarillo en York.

stats