Kitata gana el Maratón de Sevilla lanzándose en plancha
El etíope, que llevó el peso de la prueba desde que las liebres acabaron su trabajo, se impuso en la foto finish a Asrar Abderehman
En una prueba de récord con 17.000 inscritos lo importante para la mayoría es llegar, pero en el Maratón de Sevilla también se corre por la gloria por ser el primero en cruzar la meta y ese honor fue para el etíope Shura Kitata, con un tiempo de 2:03.58 en un final de foto finish con Asrar Abderehman, inscribiendo así su nombre en el palmarés de una prueba que sigue creciendo año a año con mejoras que tienen su efecto en los registros. A ese ajustado desenlace llegaron los dos vigilándose, Cambio el ritmo Asrar, que ya sabía lo que es ganar en Sevilla, pero Kitata apretó los dientes, aguantó y los dos acabaron lanzándose por el esfuerzo para cruzar la meta al unísono, aunque el triunfo fue para Kitata.
El maratón más plano del mundo, sólo 10 metros de diferencia entre el punto más alto y el más bajo, festejó su 41 edición con un nuevo recorrido del que resultó una carrera muy rápida. Con salida en la Avenida de María Luisa, esta vez se invirtió el sentido habitual para pasar por Recaredo, la Macarena y Torneo en dirección contraria a la de años anteriores. Por ahí pasaban las liebres contratadas por la organización, y uniformadas, marcando el ritmo del grupo cabecero de africanos, que salieron en la primera oleada de los atletas élite entre los que se incrustó un ilustre como Abel Antón.
Por el kilómetro 5 aún se pasó en un grupo bastante nutrido, con las tres liebres marcando el ritmo en paralelo para cortar el poco viento que había en mañana sevillana y pasando en 14.31 minutos, tres segundos por debajo del tiempo del récord de la prueba de 2024 a un ritmo de 2.57 minutos el kilómetro.
El paso por la Torre del Oro llevó al grupo a Los Remedios y Triana con la cabeza dividida ya en dos grupos distanciados en unos pocos segundos, el primero tirando con fuerza y el perseguidor regulando un poco más cumpliendo los registros previstos. Entre ellos los favoritos Tsedat Abeje Ayana, ganador en Sevilla en 2019, y Andualem Belay Shiferaw (vencedor en Castellón o Riga), que fueron perdiendo el tren cabecero demostrando que no llegaban en un buen momento.
Al paso por el kilómetro 10 se seguía a un alto ritmo pasando Degefa Tola en 29.03 minutos, a ritmo de 2.54 el kilómetro regulando un poco para no acabar desfondado antes de tiempo. La Cartuja, pasando por Torre Sevilla y el estadio fue quizá uno de los momentos más complicados, ya que es la zona con menor apoyo del público.
Las liebres de hombres marcaban su ritmo de 2.54 el kilómetro como un reloj suizo para pasar por el punto kilométrico 15 con 43.32, 15 segundos por debajo del récord de la prueba, todavía en un numeroso grupo en el que ya se veía bien otro de los favoritos como el etíope Shura Kitata Tola (ganador del maratón de Londres en 2018 batiendo a Eliud Kipchoge en esa edición), reconocible al correr con un gorro. La Cartuja se abandonó cruzando el Puente de la Barqueta para enfilar por la Avenida Concejal Alberto Jiménez Becerril hacia la muralla de la Macarena para alcanzar el interior de la ciudad y la media maratón en la Avenida Pueblo Saharaui, donde se mantenía intacta la opción del récord de la prueba al pasar con 1:01.21 horas, 29 segundos por debajo de la previsión del récord de la prueba cuando una de las tres liebres se paró ya.
Al paso por Los Arcos las otras dos liebres desaparecieron y Kitata tomó la responsabilidad de ponerse a tirar desde el kilómetro 25 por donde ya sólo quedaban siete corredores en cabeza en fila india corriendo 46 segundos por debajo del récord de la carrera a 1:12.45. Pero el grupo fue perdiendo unidades y en el kilómetro 30 ya perdieron fuelle y era ‘sólo’ 21 segundos por debajo de tiempo de récord (1:27.24 horas ya sin liebres. Empezaba el maratón de verdad para los cinco que quedaban en cabeza. Junto a Kitata se mantenían los etíopoes Degefa Tola, Dejene Hailu, Asrar Abderehman, ganador en 2022, y el keniano Justus Kipkoror. Juntos entraron en el Parque de María Luisa, pero no había tiempo para disfrutar de la imponente Plaza de España por la que Kitata marcaba el paso.
Del 30 al kilómetro 35 los chicos bajaron el ritmo (1:42.22), sólo 8 segundos por debajo del récord de Deresa Geleta (2:03.27) de 2024, que se mantenía con el gancho cuando Kitata aceleró seguido también por Hailu, con Kipkorir cediendo algunos metros. Las calles del centro de Sevilla decidirían al ganador entre ellos tres a menos de tres kilómetros para la meta, ya sin opciones de récord.
Comenzaron a vigilarse. Las miradas de desconfianza a sabiendas que tras más de 41 kilómetros el maratón de Sevilla se decidiría al esprint. Kitata siempre en cabeza, Asrar aguantando sin haber tirado ni un metro y Hailu siendo el primero en ceder. Quedaban dos para 500 metros y medir las distancias antes del último cambio. Y fue Asrar quien lo hizo para intentar reeditar su triunfo, apretando los dientes, pero Kitata apretó hasta la meta en un final de foto finish en el que los dos se tiraron en plancha en un final para la historia. Papelón para la organización, que haciendo la comparación tenía que tirar del VAR y tirar líneas. Asrar celebrando en meta su victoria con el cuerpo magullado. Kitata, con marcas también en su rostro, esperaba en un segundo plano para encabezar el triplete etíope en el Maratón de Sevilla.
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