Una promesa que apunta a estrella

Manuel Gavilán Morales. Campeón de Europa sub 17 con la selección española en Turquía

Manu posa con la medalla obtenida en el Europeo junto a las elásticas de la selección y el Betis.
Pepe González

26 de mayo 2008 - 05:02

Manuel Gavilán Morales (Sevilla, 12-7-1991), se ha convertido tras su actuación con la selección española en el pasado Europeo sub 17 de Turquía, en una de las sensaciones del fútbol sevillano. "Un jugador más técnico que de fuerza y con puntería de cara a puerta", como él mismo se define. Gracias a eso, Manu Gavilán, como es conocido en el mundo del fútbol, pasa por el momento deportivo de su prometedora y precoz vida deportiva.

La primera vez que se calzó unas botas, Manu pertenecía al equipo del Colegio Aljarafe, en Mairena del Aljarafe. Allí dio sus primeras patadas a un balón que, con los años, se convertiría en su más fiel compañero. A partir de ahí, su carrera adquiriría una velocidad fulgurante.

Con 9 años recaló en el Betis de la mano del actual delegado del primer equipo, Salva Navarro, entrenador por entonces de Manu. Desde ese día lleva vinculado a sus categorías inferiores.

Inició la temporada jugando en el equipo de juveniles que milita en la categoría nacional, pero sus compromisos en el Preeuropeo, el Europeo y la selección andaluza lo han privado de disputar más partidos. "Es una pena porque no he podido jugar mucho en el nacional y, además, los resultados no acompañaron", comenta con tristeza.

No obstante, el entrenador del otro equipo juvenil militante en la División de Honor, David Ortega, no dudó en contar con sus servicios para intentar el asalto a un título conseguido finalmente por el eterno rival, el Sevilla. Con ellos logró 5 goles en 6 partidos y jugó el partido de vuelta de Copa del Rey ante el Vecindario, disputado ayer y en el que los béticos se despidieron del torneo tras no superar el 2-0 de la ida.

Su carrera, breve aún, dio un salto cualitativo de calidad cuando el seleccionador nacional sub 17, Juan Santisteban, decidió contar con él para jugar el Preeuropeo de Rumanía. "Recibí una llamada en Navidad del míster en la que me decía que había sido convocado con el equipo", afirma.

Su decisivo gol ante Italia piensa que le ayudó para viajar a Turquía. "Creo que supuso un gran impulso para que Santisteban contase conmigo entre los seleccionados".

Pese a no contar con la titularidad en el torneo, Manu no defraudó a nadie. Dispuso de minutos en casi todos los partidos saliendo desde el banquillo y fue el encargado de poner el 4-0 en la final del Europeo ante Francia. Remomora el gol: "Me dio igual que llegase con el partido decidido, yo lo celebré como si hubiese significado el 1-0".

El logro con la sub 17 ha supuesto algo más que un título. "La relación con los compañeros ha sido fenomenal, nadie era más que nadie". Además, el sevillano tuvo la compañía en la habitación de uno de los destacados: Thiago Alcántar, hijo del mítico Mazinho. "Es un chico muy humilde, una gran persona y un crack sobre el campo", asegura.

Manu destaca la aportación colectiva por encima de las individualidades como la clave del éxito de España. "Teníamos un grupo compacto, fuerte en defensa, con toque en medio y decisivo en la delantera. Quizás no contábamos con un referente como Bojan en la anterior generación, pero éramos un equipo sólido".

Tras las palabras hay un jugador con carácter y con los pies en la tierra. "Hay que seguir así, trabajando, si no nadie se acordará de mí dentro de un mes".

Este sevillano, socio bético y admirador de Alfonso, Joaquín y ahora Edu, sólo piensa en poder en un futuro debutar en el estadio Manuel Ruiz de Lopera con la elástica de las 13 barras, pese a que ya suenan ofertas de equipos como Chelsea y Liverpool. Para eso lo mejor es "ir paso a paso", dice cauto. Hoy, la afición bética esta de enhorabuena: una pequeña joya brilla sobre Heliópolis.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último