Una reinvención a medias
Betis-atlético
El nuevo Atlético de Simeone aún no ha alcanzado la contundencia de sus mejores días La solidez defensiva continúa siendo su mejor arma
En su quinta temporada al mando del Atlético, Diego Pablo Simeone sintió la necesidad de reinventar a ese equipo aguerrido y tremendamente efectivo que tantas alegrías culminó en el pasado reciente con una versión más esteticista, que partiría de una mayor posesión de balón como modelo. Ese nuevo estilo del Atlético no ha acabado de concretarse, quizá ante la ausencia de un recambio para Arda Turan, pero mientras tanto los de Simeone continúan cerca de la zona de cabeza apelando a su conocida solidez atrás.
La fórmula de Simeone exige mucho esfuerzo defensivo a sus jugadores de ataque, lo que siempre conlleva un periodo de adaptación con los recién llegados. Vietto, Jackson Martínez, Carrasco y hasta el propio Óliver Torres tras su regreso han pasado por este necesario tiempo, aunque en algunos casos ya han empezado a recogerse los frutos.
Mientras tanto, los colchoneros han sabido acumular puntos de distintas formas. Unos días con un juego directo; otros con su fórmula preferida del contragolpe. Eso sí, ante rivales que se repliegan y ejercen una intensa presión en su propio campo se evidencian esos problemas del Atlético para elaborar el juego, por más que Simeone haya tratado de adaptar su particular estilo a los nuevos tiempos.
SIN BALÓN
Se siente cómodo el Atlético cuando coloca esa presión adelantada contras sus rivales para recuperar la pelota en el campo contrario, pero también cuando se parapeta en las cercanías de su área. Una pareja de centrales que domina a la perfección el juego aéreo y las excelentes ayudas de Tiago y Gabi en la medular convierten a los colchoneros en un equipo difícil de sorprender.
A esto se le añade esa capacidad de Simeone para convencer a todos los jugadores, incluso a los de un perfil menos habituado a esas tareas -véase Arda Turan en el pasado- de la necesidad de ayudar siempre en las tareas defensivas.
CON BALÓN
Tanto con Óliver como con Koke en una posición más centrada, Simeone comenzó la temporada con la idea de un Atlético que dominase más el balón, aunque sus mejores resultados hayan llegado con las virtudes de años anteriores. Así, el doble pivote con Koke escorado a una banda ha vuelto a ser el esquema más repetido por el técnico argentino, que en los últimos encuentros ha encontrado en el belga Carrasco a un jugador de banda con capacidad para llevar el balón hacia el área rival.
A la espera de que Jackson Martínez se amolde mejor al equipo, la velocidad y precisión de Griezmann y el desparpajo de Correa están suponiendo lo mejor de este Atlético cuando se adueña de la pelota.
LO MEJOR
La consistencia del equipo para no caerse hasta en sus peores tardes. Sus múltiples posibilidades para llegar al gol.
LO PEOR
Le cuesta derribar el muro ante rivales pertrechados atrás.
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