La aldaba
Carlos Navarro Antolín
Los adoradores, los nuevos agradaores
Baloncesto l Cajasol
Curro Segura, entrenador del Obradoiro, no desprende felicidad pero sí vitalidad. Sabe el técnico granadino que prácticamente la bala de la permanencia de los gallegos pasa ineludiblemente por vencer el domingo al Cajasol en Santiago. El que fuera considerado como equipo revelación en la primera vuelta, con siete triunfos en las 16 primeras jornadas, se ha dado un batacazo en la segunda, con sólo una victoria en 13 enfrentamientos. Este curso ha estado marcado en lo deportivo para los santiagueses por el infernal carrusel de ausencias. Ahora llega el todo o nada.
"Sí, obviamente es una situación límite", explica Segura; "ahora tenemos la necesidad de ganar ya después de haber pasado una pésima racha de resultados, derrotar únicamente en la segunda vuelta al Lagun Aro -en la vigesimoquinta jornada- y perder frente al CB Murcia y el Alicante... Nuestras opciones se han reducido mucho y cada vez son menos. La importancia de este partido contra el Cajasol es definitiva, lógicamente".
Cambios y más cambios en la plantilla, la mayoría de las veces por lesiones de jugadores e incluso con la retirada, tras dos tercios de competición, de uno de sus buques insignia, Marc Jackson, no es la mejor forma de tener estabilidad deportiva y menos aún en un club modesto, que había conseguido su plaza en la ACB tras 20 años peleando en los tribunales por la injusticia cometida a favor del Júver Murcia: "La verdad es que llevamos toda la temporada recomponiendo el equipo. Lo que estamos viviendo con las lesiones no lo he visto en mi vida. Primero cayeron los pívots; después, los aleros; al final, los bases y también Vasileiadis -otra de las piezas esenciales del proyecto-. Hemos tenido muchísima mala suerte recomponiendo el equipo. En abril, a punto de acabar la fase regular, otra vez lo hemos tenido que hacer. Es como estar de pretemporada todo el curso, adaptando a los jugadores nuevos, incidiendo en el trabajo para que conozcan los sistemas perfectamente; eso supone una labor extra que sin lesionados no habría ocurrido y la historia habría sido distinta".
Aun así, no garantiza Segura que el Obradoiro hubiera estado fuera de peligro en el caso de contar con el equipo al completo: "No sé si estaríamos salvados o no; seguramente andaríamos en la lucha, pero quizás empatados con el Alicante (11 victorias por 8 de los gallegos) o con el Lagun Aro (10). Pienso que alguna victoria más tendríamos seguro".
Es lógico, pues, que haya desasosiego, desmoralización: "No fueron reales las expectativas generadas en el entorno después de la fantástica primera vuelta que hicimos. Fue espléndido ganar siete partidos para un club como el nuestro en 17 jornadas, pero sabíamos que estaríamos luchando hasta el final. Llevarnos aquellos siete partidos no nos ha ayudado nada para ver con perspectiva la segunda vuelta".
Y llega el Cajasol, el quinto en la tabla con el play off en juego y con una defensa que mete miedo: "Su temporada está siendo sencillamente sobresaliente. Se nota el trabajo de los técnicos. Será muy difícil ganar, pero lo preveíamos. A estas alturas todo el mundo se juega algo, menos el Murcia. La dificultad es máxima y más aún con el Cajasol".
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