AGQ se apoyará en EEUU y México para casi triplicar su facturación en 2015
El laboratorio sevillano, que alcanzará los 33 millones, detiene su diversificación geográfica y de negocio para rentabilizar lo invertido
AGQ tiene planes ambiciosos y viento a favor. El laboratorio sevillano, especializado en agroalimentación, medio ambiente, minería y biofarmacia, ya roza los 13 millones de facturación, tiene en nómina a 270 profesionales y presencia en 18 países. Pero de aquí a 2015 se ha propuesto casi triplicar ventas, duplicar plantilla y sacar el máximo partido a su expansión internacional, fundamentalmente, a la recién creada plataforma de América del Norte (EEUU y México).
Con un balance saneado, un endeudamiento soportable y una buena posición de liquidez, la compañía con sede en Burguillos se siente fuerte para dar el salto en los próximos años. Y todo pese a que la crisis, aunque no ha hecho estragos en sus cuentas como en las de otras muchas empresas, sí que les ha obligado a levantar el pie del acelerador. Sin ir más lejos, AGQ, que se fundó con el nombre de Agriquem, había estimado que alcanzaría unos ingresos de 25 millones de euros en 2011, pero la coyuntura se cruzó en su camino y la cifra se quedó en 12,8. Ahora, el nuevo plan estratégico para el periodo 2011-2015 apunta a que ese negocio se coronará unos tres años más tarde, entre 2013 y 2014, y se elevará hasta los 32,9 millones en 2015.
Pese a esta reorganización de previsiones, la compañía no ha dejado de crecer en ningún momento desde que estallase la crisis, registrando un avance de en torno a un 10% anual. El Ebitda -beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones- sí se ha reducido seis puntos, hasta el 21,83%, "por dos sencillas razones: por los gastos que acarrea la implantación en nuevos países y la creación de nuevas áreas de negocio, como la de biofarmacia, que ha sido la última en llegar" y que se ha sumado a las cuatro existentes -ver texto adjunto-, explica Pedro Torres, director de Marketing y Negocio Internacional de AGQ. Asimismo, en algunas de las líneas en las que opera, como agronomía o alimentación, el mercado ha presionado los precios a la baja, lo que también se nota en las cifras.
La compañía, propiedad de Estanislao Martínez y su esposa, Coral Zamora, al 50%, ha apostado por una fuerte implantación internacional para afianzar su negocio. Presente en 18 países -Italia y México, los dos últimos-, a AGQ el sector exterior ya le aporta casi la mitad de sus ingresos, algo que prevé elevar al 65-66% en 2015. Para ello, no pondrá más banderas, sino que rentabilizará las inversiones realizas. "La plataforma de América del Norte será nuestro gran motor; EEUU y México tienen un enorme potencial, sobre todo, en agroalimentación y minería", avanza Torres. De hecho, los planes pasan por abrir un laboratorio en California en mayo -se sumará a los cuatro que ya tiene en España, Chile, Perú y Marruecos- y por que este área geográfica pase del medio millón de ingresos a 7,8 millones en 2015.
El resto de plataformas también crecerá, tanto la más potente, la que engloba a Europa y el Norte de África, como la de América del Sur. Ambas duplicarán ventas, hasta los 15,5 millones la primera, y los 9,6 millones la segunda. Así las cosas, América del Norte pasará de ser algo testimonial (3,83% del negocio) a representar el 23,67% del total dentro de tres años, mientras que las otras dos rebajarán su peso en el grupo: Europa y Norte de África pasará del 64,19% al 47,13%, y América del Sur del 31,97% al 29,18%.
El plan estratégico también recoge cambios en las cinco líneas de negocio de AGQ, a las que no añadirá más en los próximos años. Hasta ahora, la agronomía era el área líder, con el 31% de la facturación, pero todo apunta a que la alimentaria tomará el relevo, aunque la meta es lograr un equilibrio entre éstas dos, medio ambiente y minería.
En el capítulo laboral, el laboratorio sevillano prevé llegar a los 600 trabajadores, más del doble de los 270 actuales. Y en volumen de clientes, que ascienden a 10.500 -menos del 5% procedente del sector público- la meta es ser más selectivos y equilibrar el número de grandes -sólo 3.000- y pequeñas empresas. AGQ goza de liquidez, pese a que el periodo de cobro medio ha pasado de los 50 días de hace tres años a los 70. "Han sido pocas las empresas que nos han dejado colgados, en 2011 nos quedamos sin cobrar unos 100.000 euros", añade Torres.
El endeudamiento de la compañía asciende al 60% -préstamos con la banca y de organismos del Gobierno y la Junta- frente al 40% de hace un par de años. Las elevadas inversiones en laboratorios y en expansión explican el alza.
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