Economía

El Congreso aprueba el nuevo Pacto de Toledo sobre las pensiones

  • Sus recomendaciones servirán de base para una reforma que vinculará las alzas al IPC y aliviará gastos a la Seguridad Social

José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones

José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones / Mariscal / Efe

El Congreso ha renovado por tercera vez las recomendaciones del Pacto de Toledo, que vuelve a revalorizar la pensión con el IPC y da más protagonismo al Estado para que financie los gastos impropios de la Seguridad Social y ayude así a reducir el déficit del sistema.

El Pleno del Congreso ha ratificado con 262 votos a favor, 2 en contra y 78 abstenciones el Informe de Evaluación y Reforma del Pacto de Toledo, que contempla 21 nuevas recomendaciones adaptadas a un nuevo mercado laboral y que buscan tanto garantizar la suficiencia y sostenibilidad del sistema de pensiones como mantener el poder adquisitivo de los pensionistas.

La Comisión del Pacto de Toledo, que está presidida por la ex ministra de Trabajo Magdalena Valerio y que ha cumplido este año sus bodas de plata, ha conseguido cerrar con amplio consenso unas propuestas debatidas durante casi cuatro años.

De hecho unido los votos del PSOE y del PP y, pese a la oposición de Vox y la CUP, también ha contado con las abstenciones de ERC, EH Bildu, BNG o Más País, críticos con el nuevo texto pero que consideran que hay avances.

Los partidos han logrado un amplio consenso, con la única oposición de Vox y la CUP

Tras más de una treintena de sesiones, desde la XII Legislatura, en las que los miembros de la Comisión han escuchado la comparecencia de autoridades y expertos, se ha elaborado un informe que recomienda profundizar en la separación de las fuentes de financiación a la Seguridad Social para acabar con el déficit del sistema en 2023, coincidiendo con el final de la legislatura.

El Estado deberá financiar de forma progresiva vía presupuestos o con transferencias directas los gastos impropios que hasta ahora pagaba la Seguridad Social, como bonificaciones, reducciones de cuotas derivados de ayudas a determinados sectores productivos, prestaciones por desempleo o vinculadas a ayudas a la familia, por hijo a cargo o dependientes, o como maternidad o paternidad.

La mayoría de los portavoces han destacado la labor de acercamiento que ha promovido Magdalena Valerio, que recordó que “sólo con el consenso político y social podrán hacerse medidas eficaces para afrontar los desafíos de las seguridad social, que debe ser instrumento de cohesión que garantice la paz social y estabilidad política”.

El Pacto de Toledo tiene la encomienda de revisar sus recomendaciones cada cinco años y ahora tendrá que ser el Gobierno el que, con la concertación de patronal y sindicatos, legisle y reforme la Ley de la Seguridad Social.

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