Economía

La familia Guillén (Acesur) adquiere el 5% de la aceitera Deoleo

  • Irrumpe en el accionariado de la propietaria de Carbonell y Koipe tras comprar acciones por valor de 4,2 millones de euros

  • La operación supone la entrada de capital andaluz y vinculado a la industria del aceite en la multinacional

Juan Ramón Guillén, presidente de Acesur Juan Ramón Guillén, presidente de Acesur

Juan Ramón Guillén, presidente de Acesur

Operación de cierto calado en el mundo aceitero. Juan Ramón Guillén, a través de la aceitera Acesur y la firma Itálica de Importaciones y Exportaciones, ha adquirido el 5,072% de la multinacional aceitera Deoleo, que acaba de culminar un largo proceso de reestructuración. La firma con sede en Córdoba, que llegó a estar en causa de disolución, efectuó una operación acordeón, a través de la cual redujo su capital a cero y lo amplió de forma simultánea en 50 millones de euros con derecho de suscripción preferente para los accionistas. La idea era, según el acuerdo alcanzado con los acreedores financieros (bancos y fondos), restablecer el equilibrio patrimonial en riesgo y reducir la deuda a la mitad, unos 242 millones con un 60% menos de intereses.

A cambio, los fondos y bancos acreedores tendrán el 49% de las acciones, aunque no se sustanciarán en la matriz de Deoleo, Deoleo SA, sino en una filial denominada Deoleo Global. Deoleo SA, donde están los accionistas que han participado en la ampliación, sigue contando con el fondo de inversión británico CVC como dueño de la mayoría del capital (56%), pero ahora aparecen dos nuevos actores como accionistas significativos: la familia Guillén, que adquiere el 5,072% del capital por unos 4,3 millones de euros, y el fondo belga Global Income, que adquiere el 3,975% a través de su sicav luxemburguesa y representada por Juan José Rodríguez Navarro, un ex banquero de BBVA y Lehman afincado en Málaga, informa el diario digital La Información. El cuarto actor en liza, que ya estaba presente, es el fondo norteamericano Invesco, con el 2,069% del capital.

La entrada de Juan Ramón Guillén en el accionariado se produce de forma indirecta. Es el titular de las acciones sí, pero a través de Aceites del Sur (Acesur) e Itálica de Importaciones y Exportaciones, empresas las dos de la familia Guillén, según consta en el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Con estos datos, hay que interpretar la operación en clave familiar. Se trata de una clara apuesta por una firma que ha pasado por muchas dificultades en los últimos años, pero que cuenta con marcas señeras como Carbonell, Koipe y las italianas Bertolli y Carapelli. En el primer trimestre dio signos de recuperación tras ganar 4,5 millones de euros y registrar datos positivos en todos los indicadores.

Esta operación, además, supone la entrada de capital andaluz y directamente vinculado al aceite en la compañía. El mercado aceitero es muy particular y muy complicado de manejar, y puede que el fondo CVC haya visto una posibilidad de mejora de la gestión en los Guillén, que han llevado a Acesur a un crecimiento continuado en los últimos años con Coosur y La Española. Ya hubo un intento en el pasado de entrada en Deoleo por parte de Dcoop, pero la cooperativa malagueña siempre quiso liderar la gestión y finalmente los bancos dueños de la entonces SOS optaron por una solución financiera con CVC pero la pata industrial quedó algo huérfana al no haber pesos pesados del aceite en el accionariado.

Ahora habrá qué ver cuál es el papel real de los Guillén en la evolución de Deoleo y cómo se articulan las relaciones entre dos gigantes del mundo del aceite de oliva. Entre los dos, superan de muy largo los mil millones de facturación.

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