Utrera Plaza, un ejemplo de modernización comercial
La profesionalización de la gestión y la correcta adaptación funcional del inmueble han logrado rescatar el mercado, un espacio vital para la actividad económica
Frente al modelo tradicional de mercado, claramente en declive, el mercado de abastos de la localidad sevillana de Utrera debe considerarse como un ejemplo de reorientación de este formato hacia un modelo más actual y exitoso.
Es éste, precisamente, el ejemplo de que los mercados municipales de abastos de Andalucía requieren diferentes mejoras en su gestión y en sus inmuebles, tanto funcionales como estructurales, a fin de regenerar su imagen y aumentar la confianza en este formato comercial.
El poder vertebrador de la actividad comercial de los centros urbanos, y su cometido de abastecer las zonas rurales con poca estructura comercial son argumentos que han convertido la recuperación del mercado municipal en una de las prioridades de la política de fomento y modernización del comercio interior en Andalucía, culminado en el Plan de Modernización de los Mercados Municipales de Andalucía.
CLARO EJEMPLO
La plaza de abastos de Utrera, al igual que el resto de mercados de esta época -se construyeron a finales de los cincuenta cerca de medio centenar de mercados en toda Andalucía en este periodo-, nació al amparo de un gran inmueble que lo alberga, pero con módulos o puestos de escasa dimensión, que a la larga, supondría un problema de adaptación al consumidor en sí mismo como luego se ha podido comprobar.
Mientras, los nuevos formatos comerciales (supermercados, autoservicios, etc...) fueron implantándose en los diferentes barrios de Utrera, facilitando y satisfaciendo al consumidor con mejores precios y servicios. Sin embargo, los detallistas del mercado de abastos de Utrera no conseguían adaptarse a las nuevas pautas comerciales y lentamente se fueron cerrando puestos, quedando activos sólo siete puntos de venta en el año 2002.
RESURGIR DEL MERCADO
El Ayuntamiento de Utrera y los comerciantes del mercado consideraron necesario actuar de forma inmediata para que no desapareciera
En este contexto, el Ayuntamiento decide concurrir a las ayudas que ofrecía la Junta de Andalucía en materia de comercio para acometer obras de rehabilitación en el mercado, pero dotándolo de un concepto diferente de mercado municipal tal y como es conocido. El Ayuntamiento y los comerciantes afectados deciden que, además de adecuar el inmueble del mercado, deben incorporar una locomotora comercial que garantice mayor vitalidad al mismo.
Así, en septiembre del año 2002, el Ayuntamiento de Utrera, la Confederación Empresarial del Comercio de Andalucía, la Federación Provincial de Comerciantes de Sevilla y la Asociación de Comerciantes y Autónomos de Utrera, firman un convenio de colaboración para poner en marcha este proyecto.
Tras la ejecución del Estudio de Viabilidad, se considera necesario el aprovechamiento total de todo el inmueble y se propone la reubicación de los comerciantes detallistas que todavía estaban en activo y ganar suficiente superficie comercial con el objetivo de instalar un operador alimentario que efectuara la labor de "gancho comercial" para el nuevo equipamiento, además de completar una mezcla comercial atractiva con una galería comercial donde dar cabida a comerciantes de Utrera.
El operador alimentario elegido fue Eroski, que proporcionaba las garantías necesarias para ofrecer productos y servicios de calidad, dotando al proyecto de una oferta competitiva y variada que aseguraba una mayor atracción de los consumidores y que aportaba estabilidad financiera al proyecto.
El actual Mercado de Abastos de Utrera, denominado como Utrera Plaza, dispone de unos 2.500 metros cuadrados de Superficie Bruta Concesionable (SBC) y está construido en dos plantas. En planta baja se localiza el Mercado propiamente dicho, con seis puestos activos actualmente; y también se sitúa en esta planta la galería comercial, que está compuesta por trece locales que acogen una mezcla complementaria al Mercado, desde perfumerías a ropa y complementos. En la planta sótano se localiza el supermercado, un Eroski de unos 1.500 metros cuadrados de superficie comercial, y que se ha configurado como una importante locomotora comercial del complejo.
En el año 2002 la Junta de Andalucía contribuyó a la financiación de las obras de remodelación de dicho mercado mediante a concesión al Ayuntamiento de Utrera de una subvención de 925.000 euros, siendo el coste de las obras de 1.901.976 euros.
La profesionalización en la gestión, unida a la correcta adaptación funcional del inmueble (climatización, importante grado de confort, dotaciones comunes, servicios básicos, señalización externa para la accesibilidad peatonal y en vehículo...) hace que el resultado final de este proyecto en un claro ejemplo de modernización del sector comercial en la ciudad.
2 Comentarios