Los jubilados nacidos entre 1960 y 1970 pueden ya cobrar el 100% de la pensión

Dos jubilados dando un paseo por la playa
Dos jubilados dando un paseo por la playa / PIXABAY

Los trabajadores nacidos entre 1960 y 1970 se enfrentarán a requisitos más estrictos para acceder al 100% de su pensión de jubilación. Según las últimas normativas de la Seguridad Social, esta generación deberá cumplir con periodos de cotización más prolongados y alcanzar una edad de retiro superior a las anteriores, lo que supone un cambio significativo en el sistema de pensiones español. Expertos en materia de Seguridad Social advierten que quienes no cumplan estos umbrales verán reducida considerablemente su prestación económica.

A partir del año 2027, cuando finalice el actual sistema de tramos para la jubilación, todas las personas nacidas desde 1960 en adelante deberán retirarse obligatoriamente a los 67 años si desean percibir la totalidad de su pensión. La única excepción a esta norma será haber cotizado un mínimo de 38 años y seis meses a lo largo de la vida laboral, lo que permitiría adelantar la edad de jubilación sin penalizaciones económicas. Esta medida busca garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones ante el envejecimiento progresivo de la población española.

El cálculo de la base reguladora también experimentará modificaciones sustanciales para esta generación. La Seguridad Social aplicará nuevos criterios que amplían el periodo de cotización considerado, lo que puede beneficiar o perjudicar a los futuros pensionistas según su trayectoria profesional. Además, la implementación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) supone un descuento adicional sobre la pensión que afectará especialmente a quienes se retiren de forma anticipada.

Métodos de cálculo de la pensión para esta generación

La Seguridad Social ha establecido dos sistemas diferentes para calcular la cuantía de las pensiones de jubilación. El método tradicional, que venía aplicándose hasta ahora, toma como referencia los últimos 25 años de cotización del trabajador para determinar la base reguladora sobre la que se calcula la prestación final. Este sistema ha sido el estándar durante décadas y resulta familiar para la mayoría de los cotizantes actuales.

Por otro lado, el nuevo método de cálculo amplía el periodo considerado hasta los últimos 29 años de vida laboral, aunque con una particularidad favorable para el trabajador: se descartan automáticamente los dos años con peores bases de cotización. Esta modalidad puede beneficiar especialmente a quienes hayan experimentado periodos de desempleo o reducción salarial durante su trayectoria profesional, permitiendo suavizar el impacto negativo de estos años en la pensión final.

Es importante señalar que alcanzar el 100% de la base reguladora no garantiza cobrar la pensión máxima establecida por el sistema. La cuantía final dependerá también de otros factores, como las bases de cotización acumuladas a lo largo de la carrera profesional y la aplicación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que supone una reducción adicional del 0,6% sobre la prestación calculada.

Impacto del Mecanismo de Equidad Intergeneracional

El MEI constituye una medida específicamente diseñada para compensar el retiro masivo de la generación del baby boom, nacida entre 1960 y 1970. Este mecanismo introduce una cotización adicional del 0,6% que se descuenta directamente de la pensión calculada, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema ante el incremento de pensionistas previsto para las próximas décadas.

Los trabajadores afectados por el MEI verán reducida su pensión en un porcentaje que, aunque pueda parecer pequeño, representa una cantidad significativa a lo largo de toda la vida como pensionista. Este descuento se aplica de forma permanente y no tiene carácter temporal, por lo que el impacto económico se extiende durante todo el periodo de percepción de la prestación.

Penalizaciones en las jubilaciones anticipadas voluntarias

Quienes decidan retirarse antes de la edad ordinaria de forma voluntaria se enfrentarán a coeficientes reductores más severos que en años anteriores. A diferencia de lo que ocurría en el pasado, estas penalizaciones no se aplicarán sobre la base reguladora, sino directamente sobre la cuantía final de la pensión, lo que supone un castigo económico mayor para quienes adelanten su retiro sin causa justificada.

La jubilación anticipada forzosa, por el contrario, mantiene condiciones algo más favorables al estar motivada por causas ajenas a la voluntad del trabajador, como el cierre de la empresa o un expediente de regulación de empleo. En estos casos, los coeficientes reductores aplicados son menores, aunque siguen suponiendo una merma significativa en la pensión final.

Modalidades de jubilación disponibles en España

La Seguridad Social reconoce actualmente cinco tipos diferentes de jubilación, cada uno con requisitos y condiciones específicas adaptadas a distintas circunstancias personales y profesionales. Estas opciones permiten flexibilizar el momento y la forma del retiro laboral, aunque cada modalidad tiene implicaciones económicas diferenciadas.

La jubilación anticipada permite cesar la actividad laboral antes de alcanzar la edad ordinaria, ya sea por causas voluntarias o forzosas. Dentro de esta categoría existe una tercera vía reservada para colectivos específicos como policías, bomberos, mineros, ferroviarios o trabajadores del mar, que pueden retirarse antes debido a la naturaleza especialmente penosa o peligrosa de su actividad profesional.

La jubilación parcial combina una pensión con un empleo a tiempo parcial, lo que requiere reducir la jornada laboral y el salario proporcionalmente. Esta modalidad funciona como una transición gradual hacia el retiro completo y permite al trabajador mantener cierta actividad profesional mientras comienza a percibir parte de su prestación.

Por su parte, la jubilación activa está especialmente pensada para autónomos y trabajadores que deseen continuar con su actividad profesional tras alcanzar la edad de jubilación. Los trabajadores por cuenta ajena pueden cobrar el 50% de su pensión si continúan trabajando, mientras que los autónomos pueden llegar al 100% de la prestación siempre que mantengan al menos un empleado contratado.

La jubilación flexible se produce cuando un pensionista que ya se había retirado decide volver al mercado laboral. Esta opción permite compaginar la percepción de la pensión con un nuevo empleo, lo que genera cotizaciones adicionales que pueden mejorar la cuantía de la prestación en el futuro. Es una alternativa cada vez más utilizada por quienes desean complementar sus ingresos o mantener su actividad profesional.

Finalmente, la jubilación demorada ofrece incentivos económicos a quienes decidan retrasar su retiro más allá de la edad ordinaria. Por cada año adicional trabajado una vez cumplidos los requisitos mínimos, la pensión se incrementa en un porcentaje que puede alcanzar hasta el 4% anual, lo que supone una mejora sustancial de la prestación para quienes puedan y deseen prolongar su vida laboral.

¿Qué es la base reguladora de la pensión?

La base reguladora constituye el elemento fundamental sobre el que se calcula la cuantía final de cualquier pensión de jubilación en España. Se obtiene mediante la media de las bases de cotización del trabajador durante un periodo determinado de su vida laboral, que actualmente se sitúa en los últimos 25 años, aunque está previsto ampliar este plazo progresivamente hasta alcanzar los 29 años.

Una vez calculada la base reguladora, se le aplica un porcentaje que varía según los años cotizados y la edad de jubilación del solicitante. Para acceder al 100% de la base reguladora, será necesario haber cotizado al menos 38 años y seis meses, o bien jubilarse a los 67 años con un mínimo de 37 años cotizados. Cualquier situación por debajo de estos umbrales supondrá la aplicación de un porcentaje inferior, lo que reducirá proporcionalmente la pensión percibida.

¿Cuántos años hay que cotizar para jubilarse sin penalizaciones?

Para retirarse a los 65 años sin sufrir reducción alguna en la pensión, los trabajadores nacidos entre 1960 y 1970 deberán acreditar un periodo mínimo de cotización de 38 años y seis meses. Quienes no alcancen este umbral tendrán que esperar hasta cumplir los 67 años para poder jubilarse con el 100% de su base reguladora, siempre que hayan cotizado al menos 15 años, que es el periodo mínimo exigido para tener derecho a una pensión contributiva.

Los coeficientes reductores por jubilación anticipada voluntaria pueden suponer una merma de hasta el 21% de la pensión para quienes se retiren dos años antes de la edad ordinaria sin haber alcanzado el periodo de cotización requerido. En cambio, quienes demoren su jubilación más allá de la edad legal obtendrán mejoras porcentuales que pueden incrementar significativamente su prestación mensual de forma permanente.

¿Cómo afecta el MEI a mi futura pensión?

El Mecanismo de Equidad Intergeneracional supone un descuento del 0,6% que se aplica directamente sobre la cuantía final de la pensión calculada. Para una prestación de 1.500 euros mensuales, esto representaría una reducción de nueve euros al mes, lo que equivale a 126 euros menos al año. Aunque pueda parecer una cantidad pequeña, a lo largo de 20 o 25 años de jubilación el impacto económico total resulta considerable.

Este mecanismo no tiene fecha de finalización prevista en la normativa actual, por lo que se aplicará de forma indefinida a todas las pensiones de quienes se jubilen a partir de su entrada en vigor en el año 2023. Su objetivo declarado es garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones ante el reto demográfico que supone el envejecimiento de la población española y el incremento del número de pensionistas en las próximas décadas.

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