Elecciones municipales Sevilla Sevilla suma dos alcaldes andalucistas, tres del PSOE y dos del PP en 40 años de democracia

  • Sólo dos alcaldes, Del Valle y Zoido, han logrado mayorías absolutas y en siete de los diez mandatos ha habido pactos de gobierno o de investidura 

  • Soledad Becerril, la única mujer que ha llegado a la Alcaldía 

Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Monteseirín y Alejandro Rojas Marcos. Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Monteseirín y Alejandro Rojas Marcos.

Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Monteseirín y Alejandro Rojas Marcos. / Juan Carlos Muñoz

Cuarenta años de democracia y siete alcaldes en Sevilla, seis hombres y una mujer. Dos andalucistas: Luis Uruñuela y Alejandro Rojas Marcos; tres del PSOE: Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Monteseirín y Juan Espadas; y dos del PP: Soledad Becerril y Juan Ignacio Zoido. 

El Ayuntamiento de Sevilla es el único de las ocho capitales andaluzas que ha estado presidido por un andalucista. El primero fue Luis Uruñuela (Sevilla, 1937). El andalucista se convirtió en 1979 en el primer alcalde democrático de la capital tras el franquismo gracias a un pacto que suscribieron PSOE, PSA y PCE para intercambiare las alcaldías de Sevilla y Granada, pues en la capital hispalense la lista más votada fue la de la UCD. Pero durante 24 años el Ayuntamiento de Sevilla ha estado en manos de los socialistas, el partido que más tiempo ha gobernado con 3 alcaldes, el último de ellos opta a revalidar ahora la Alcaldía. 

Uruñuela, un andalucista histórico

Uruñuela, licenciado en Derecho, ya era diputado en el Congreso y en el Parlamento de Andalucía y fue también candidato andaluciasta a la presidencia de la Junta. Su primera incursión en política fue en 1965 cuando, junto a Alejandro Rojas Marcos, Diego de los SSantos, Guillermo Jiménez y Juan Carlos Aguilar, creó el grupo Compromiso Político por Andalucía, que en 1976 se transformó en el Partido Socialista de Andalucía. Tras ser elegido como alcalde en 1979 renunció a su escaño en Madrid y se centró en la Alcaldía. Pero siendo alcalde, en 1982, consiguió un sillón en el Parlamento andaluz, pero el PSA sufrió un duro revés electoral y comienzan los cambios en el partido, que perdió la S de socialista y pasó a denominarse Partido Andalucista. En 1983 acabó su mandato y siguió su carrera autonómica, repite como candidato a la presidencia de la Junta, su partido vuelve a fracasar y dimite incluso como secretario general. No recogió su acta de parlamentario y se retiró de la primera línea política, volviendo a su actividad profesional. 

Como alcalde tuvo que hacer frente a la crítica situación financiera del Ayuntamiento, decidió abrir la Feria de Abril, esta edición se conoce como la Feria roja, y apostó por crear las juntas de distrito  y poner en marcha la Bienal de Flamenco.

El ex alcalde fue el principal impulsor de la Escuela Superior de Turismo de Sevilla y presdidente del Centro de Estudios Universitarios y Superiores de Andalucía. Tiene la medalla de la ciudad, concedida en 2009, y una avenida a su nombre, en Sevilla Este. 

Del Valle, el alcalde de la primera gran transformación

Manuel del Valle (Sevilla, 1939) fue alcalde entre 1983 y 1991, dos mandatos, el primero con mayoría absoluta. Licenciado en Derecho, es un histórico del socialismo sevillano y el autor de la mítica foto de la tortilla. Presidió la Diputación provincial y fue director del gabinete de la Presidencia de a Junta en la etapa preautonómica. Afiliado al PSOE y a UGT desde 1969, fue uno de los abogados laboralistas del despacho de Capitán Vigueras. Participó en la clandestinidad en los congresos del PSOE en el exilio.Y era afín a Alfonso Guerra. 

Fue senador desde 1979 y 1982. En las primeras elecciones municipales de la democracia entró como concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla y fue elegido presidente de la Diputación, cargo que ostentó hasta 1983. En dicho año obtuvo una amplía mayoría y es elegido alcalde de Sevilla por mayoría absoluta. En 1987 repitió su triunfo, pero con menos votos, lo que le dejó en el gobierno otros cuatro años pero con mayororía simple. Y ya en las elecciones de 1991 el partido le relevó por otro candidato, Luis Yáñez, que ganó pero no pudo gobernar al hacer un pacto PA y PP, que convirtió en alcalde al andalucista Alejandro Rojas Marcos. 

Del Valle debutó afrontando una sequía si precedentes en la capital, aprobó un nuevo PGOU y paralizó las obras del Metro, una decisión que todavía sigue sin entender la ciudadanía. Pero lo que caracteriza  sus 8 años de mandato fue la profunda transformación que sufrió la ciudad, a la que dejó preparada para la Expo del 92, una muestra que no pudo inaugurar como alcalde. Importantes inversiones como el derribo del muro de Torneo, la construcción de las rondas de circunvalación, los puentes sobre el río, al estación de Santa Justa, con la llegada del AVE, y la ampliación del aeropuerto son obras de sus mandatos.

Hasta 2002 ha ejercido como abogadoy presidió la Fundación El Monte. Medalla de la ciudad, también tiene una calle a su nombre en la capital. 

Rojas Marcos, el Metro y los sueños olímpicos 

Alejandro Rojas Marcos (Sevilla, 1940) estuvo en la Alcaldía de la capital entre 1991 y 1995 gracias a un pacto de gobierno con el PP que permitió arrebatárse la al PSOE, que resultó de nuevo la lista más votada. Histórico andalucista, Rojas Marcos, otro licenciado en Derecho, fue fundador, presidente y secretario general de Alianza Socialista de Andalucía, del Partido Socialista de Andaucía y del Partido Andalucista. Diptuado en el Congreso y en el Parlamento autonómico, fue también concejal en el franquismo, en 1966, cuando Compromiso Politico por Andalucía, el grupo que fundó con Diego de los Santos y Uruñuela, decidió que se presentara por el denominado Tercio Familiar. Esse mismo año don Juan de Borbón le nombró miembro de su Consejo Privado.

Descubrió la política con sólo 15 años, en Londres. Ya tenía una trayectoria cuando en 1968 participó en la creación de la Mesa Democrática de Sevilla . Fue juzgado y condenado(estuvo un mes en prisión) por dar una conferencias sobre Derechos Humanos. En las elecciones generales a Cortes Constituyentes de 1977, rechaza integrar el PSA en el PSOE y recompone el partido con la bandera del ideal de Blas Infante. Y comienza un proceso hacia la Autonomía de Andalucía en el que Rojas Marco fue tropezando y el partido sufrió un a crisis que le llevó a dimitir para regresar a un primer plano político en las elecciones municipales de 1987. Ese año fue candidato y logró que los andalucistas regresaran al Ayuntamiento con siete ediles. Desde la oposición empezó ya a formar una novedosa campaña electoral que en 1991 rompió todos los moldes. Y su 'Amo Sevilla' le aupó hasta la Alcaldía, siendo la segunda lista más votada,  gracias a un pacto con el PP que quitó el bastón de mando al PSOE. La cohabitación entre el PP y PA se hizo imposible. 

Rojas Marcos inauguró la Expo, concluyó las obras del anterior mandato, se comió "más de un sapo", en sus propias palabras, y en 1995 volvió a encabezar la candidatura a la Alcaldía en unas elecciones donde se invirtieron los papeles y acabó gobernando con Soledad Becerril de alcaldesa, ya que su lista quedó en tercer lugar. En 1996 rompió públicamente con la alcaldesa y la convivencia se agravó mucho. hasta el punto que en 1999 dio su apoyo al PSOE y permitió la investidura de Alfredo Sánchez Monteseirín como alcalde. 

Entre sus logros está el impulso al Metro y a la candidatura olímpica, un sueño que fue fracasado pero mantuvo viva la llama del 92 en una Sevilla que se encontró con un gran estadio olímpico que nunca ha sido rentabilizado y que su puso un despilfarro de dinero público considerable. En 2004 se presentó a las elecciones europeas por Coalición Europea. En 2009 rechazó la medalla de la ciudad. Durante años ha estado apartado de la escena política.  

Soledad Becerril. Soledad Becerril.

Soledad Becerril. / Antonio Pizarro

Becerril, la primera alcaldesa 

Soledad Becerril (Madrid, 1944) fue la primera mujer que llegó a la Alcaldía, entre 1995 y 1999, un mandato difícil dada las complicadas relaciones con su socio de gobierno, el andalucista Alejandro Rojas Marcos. Política pionera, esta licenciada en Filología Inglesa, fue la primera mujer ministra de la democracia (entre 1981 y 1982, con la UCD, tras el golpe de Estado) y la segunda en toda la historia de España. También hizo historia en el Ayuntamiento de Sevilla, una ciudad a la que llegó desde madrid en 1970 tras casarse con el marqués de Salvatierra, Rafael Atienza. y en la que empieza a moverse en los ambientes intelectuales y políticos. En 1974 inició su carrera política al ingresar en la Federación de Partidos Demócratas y Liberales que lidera Joaquín Garrigues Walker y pone en marcha el Partido Demócrata Liberal en Andalucía, que tres años después de integró en la UCD. 

En 1977 fue elegida diputada por al UCD. En 1982 volvió a presentarse pero no consiguió acta de diputada por Sevilla. Llega a retirarse de la política, a la que vuelve en 1987, como candidata de Alianza Popular a la Alcaldía de Sevilla. Durante este mandato queda en la oposición y compagina su carrera de concejal con la de diputada nacional. Hasta que en 1991 se presenta como candidata. Un pacto con Rojas Marcos la coloca como teniente de alcalde y en 1995 salta a la Alcaldía. 

En esta mandato, como alcaldesa, le toca vivir uno de los momentos más duros: el asesinato de su compañero Alberto Jiménez Becerril y su mujer Ascen a manos de ETA. Su mandato no se caracterizó por los grandes proyectos, Becerril apostó por una Sevilla verde y un ayuntamiento ordenado y austero. Sin embargo, los ciudadanos guardan buen recuerdo de su paso por la Alcaldía.

En 1999, con la llegada del PSOE al poder gracias a un pacto con el PA, Becerril se mantiene un año como concejal de la oposición y en 2000 renuncia a su acta, tras 13 años en el Ayuntamiento de Sevilla. Regresa al Congreso como diputada, en 2004 llega al Senado y dos años después vuelve al Congreso.  Tiene la Medalla de Andalucía y la de la ciudad. Aunque reside en Madrid, sigue guardando relación con la capital. 

Monteseirín, el alcalde más longevo y el más criticado

Alfredo Sánchez Monteseirín (La Rinconada, 1957) logró la Alcaldía en 1999 y ha sido el alcalde más longevo de la democracia en la capital. Tres mandatos. Doce años. Licenciado en Medicina, ha sido también presidente de la Diputación de Sevilla, de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), concejal en otros tres pueblos: Burguillos, La Rinconada y Mairena del Aljarafe, y presidente provincial del PSOE. Monteseirín ha sido uno de los exponentes del municipalismo en el partido. Fue nombrado edil, en Burguillos, en las primera elecciones democráticas, en 1979. Pero no llega hasta la capital, como candidato a la Alcaldía, hasta 1998, después de imponerse en unas primarias al ex presidente de la Junta y anterior candidato, José Rodríguez de la Borbolla. En los comicios de 1999 fue nombrado alcalde con los votos del PA de Alejandro Rojas Marcos, pues su lista fue la segunda más votada, detrás del PP. En dicho mandato se le dio un impulso definitivo al Metro. 

En 2003 repitió como candidato y mejoró sus resultados pero tampoco obtuvo la mayoría absoluta, por lo que tuvo que gobernar en este caso con la coalición de izquierdas (IU-CA). En este mandato fue el único alcalde socialista al frente de una capital andaluza. El pacto volvió a repetirse en 2007. En estos dos últimos mandatos se produjo una gran transformación urbanística en Sevilla: además de la puesta en marcha de la Línea 1 del Metro, se construyó el tranvía, se peatonalizó la Avenida, se diseñó la red de carriles bici, se rehabilitó la Alameda, se construyeron 15.000 VPO y se construyeron las 'setas' de la Encarnación, entre otras obras.

El desencuentro con sus socios de gobierno supuso un gran desgaste para este alcalde socialista en su último mandato, en el que se produjo una judicialización de la vida municipal, con varios asuntos que acabaron en los tribunales. También sufrió la ruptura dentro de su propio partido. En 2008 dejó la presidencia del partido y abandonó la Ejecutiva. 

Tras varios años retirados de la política, ha vuelto a primera línea como delegado especial del Estado para la Zona Franca de Sevilla. 

Zoido y su mayoría aplastante de 20 concejales 

Juan Ignacio Zoido (Montellano, 1957) llegó al Ayuntamiento de Sevilla, como concejal en 2007. Licenciado en Derecho, magistrado y decano de los jueces, había ocupado varios cargos institucionales, entre ellos, delegado del Gobierno en Castilla La Mancha y en Andalucía. A nivel orgánico ha sido también secretario regional del PP. A partir de 2002, siendo delegado del Gobierno en Andalucía es cuando se convierte en la mano derecha del presidente de los populares andaluces, Javier Arenas. En 2006 se convierte en candidato a la Alcaldía de Sevilla. Su lista fue la más votada en 2007, la reedición del pacto del PSOE con IU evitó que fuera alcalde y quedó como portavoz de la oposición, que ejerció con mucha intensidad en un mandato de desencuentro entre los socios de gobierno. Su oposición se centró en la micropolítica y en las denuncias de diversos escándalos que acabaron en el juzgado y con varios miembros del gobierno local como imputados en distintos casos escandalosos. En ese mandato, no obstante, compatibilizó su cargo de concejal con el de diputado autonómico y otros cargos orgánicos en el partido. 

En las elecciones de 2011 Zoido logró una mayoría histórica en Sevilla al conseguir 20 de los 33 concejales del pleno, una mayoría aplastante que se fue diluyendo en menos de cuatro años y acabó perdiendo , otro récord, en 2015 cuando, a pesar de ser de nuevo la lista más votada, un pacto de investidura de la izquierda entregó la Alcaldía al PSOE de Juan Espadas. 

Zoido tocó con sus manos su sueño, el del hijo de un pastelero que se hizo juez y luego acabó siendo alcalde de Sevilla. Tras su triunfo se convirtió en un referente del municipalismo para su partido. Después del fracaso abandonó el Ayuntamiento de Sevilla tras ser nombrado ministro del Interior.  En las próximas elecciones europeas, Zoido concurre como número 4, tras dar un salto en la candidatura desde el puesto 12 y ocupar la vacante que dejó el expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido tras su fichaje por Ciudadadanos.

Zoidio y Espadas. Zoidio y Espadas.

Zoidio y Espadas. / José Ángel García

Espadas, el alcalde del diálogo 

Juan Espadas (Sevilla, 1966) lleva ocho años en la política municipal, cuatro de ellos como alcalde de Sevilla, un sillón que recuperó para el PSOE.  Licenciado en Derecho, se especializó en Política y Gestión Medioambiental. Su carrera como gestor se inició en la Junta de Andalucía, administración que conoce bien y a la que ha estado ligado durante 14 años con distintos cargos en la Consejería de Medio Ambiente. Luego también pasó a dirigir la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio (2008-2010). 

Su trayectoria política empezó en el PSOE en 1990, como simpatizante y colaborando con grupos de expertos en la redacción del programa del partido a las elecciones autonómicas. Antes de ser nombrado candidato a la Alcaldía de Sevilla, en 2010, en1997 se afilió al PSOE y fue nombrado Coordinador Federal de Medio Ambiente, responsabilidad que ha ocupado hasta 2009. 

Asumió el reto municipal siendo secretario general del partido José Antonio Griñán. La victoria por mayoría absoluta de Zoido le situó durante 4 años como líder del principal partido de la oposición. Y tras las elecciones de 2015, con once concejales, fue investido alcalde con el apoyo de IU y de Participa Sevilla.

Su mandato ha estado marcado por el diálogo y el consenso, pues, con una minoría de 11 concejales, ha logrado sacar adelante los presupuestos y ordenanzas fiscales cada año y ha desbloqueado numerosos proyectos importantes para la ciudad, varados y a los que ha favorecido, además del talante del alcalde y sus conversaciones para pedir ayuda a otras administraciones, incluida las europeas, un clima de recuperación económica. 

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