José Manuel Lastra | Vicepresidente de la Federación de Agencias de Viajes de Andalucía

"Nuestros gobernantes no terminan de tener muy claro la importancia del turismo”

José Manuel Lastra, presidente de AEVISE.

José Manuel Lastra, presidente de AEVISE. / José Ángel García

José Manuel Lastra (El Campillo, 1966) procede de una familia de artistas, por eso nació en la provincia de Huelva, pero se hizo sevillano de niño. Con sólo 19 años empezó a trabajar en una agencia a la que llegó para ser botones y pronto acabó vendiendo. En 1989 montó, junto a su hemano y otro familiar, su propia empresa, Viajes Triana. Emprendedor y autodidacta, ha ido asumiendo cada vez más responsabilidades. Hoy es vicepresidente de la Federación de Agencias de Viajes de Andalucía, con más de 1.700 empresas asociadas que emplean a 12.000 trabajadores, y también presidente de la asociación sevillana, AEVISE.

–¿Cuándo fue la última vez que entró un cliente en su agencia?

–En nuestra empresa disponemos de seis oficinas de atención al público y sólo una permanece abierta. Cada día entra algún cliente, bien para reservar algún billete, bien para saludarnos, lo cual nos alegra bastante, ya que demuestra que la clientela sigue estando ahí, con ganas de viajar.

–Es importante a la hora de gestionar esta crisis.

–Sí, es un apoyo emocional que también necesitamos.

–¿Cuál es la situación actual del sector?

–Dramática, con una caída media de facturación superior al 90% y con muchos negocios sin ingresos desde hace diez meses. Y las expectativas a corto plazo no son buenas, ya que aún nos quedan varios meses por delante sin poder realizar nuestra actividad con normalidad. De manera temporal han cerrado el 75% del parque de agencias en Andalucía; muchas de ellas, tristemente, no podrán volver a abrir sus puertas.

–De la industria turística ¿son los más castigado?

–Sí y no es que lo digamos nosotros, lo dicen el Instituto Nacional de Estadística en cuanto a índice de caída de facturación acumulada interanual y la propia Seguridad Social, pues somos la rama de actividad con menor tasa de reabsorción de empleados en ERTE. Debido a ello, desde las asociaciones no hacemos más que insistir en la necesidad de ayudas urgentes y específicas.

–Y no llegan.

–Hoy seguimos sin recibir ayudas específicas, ni a nivel nacional ni autonómico.

–¿Por qué esto no pasa en otras comunidades?

–Eso nos preguntamos. Ha habido comunidades en las que se han arbitrado ayudas directas a empresas y autónomos de la industria turística, agencias de viajes entre ellas, por valor de hasta 30.000 euros. En Andalucía no ha habido nada específico y ello a pesar de la importancia que el turismo tiene sobre la economía global de nuestra región, participando en el 15% del PIB y de la empleabilidad. Y las pocas ayudas que a nivel global se han puesto en funcionamiento, la famosa de los 1.000 euros por ejemplo, dejaban fuera a más del 90% de las agencias, por exclusiones y limitaciones.

–¿Se menosprecia el turismo en Andalucía?

–Esto me hace pensar que nuestros gobernantes no terminan de tener claro la importancia del turismo y que incluso algunos de ellos se permiten menospreciarlo, sí. El hecho, por ejemplo, de que en Andalucía la competencia de Turismo esté dentro de una macroconsejería que engloba cuestiones que poco o nada tienen que ver con esta industria, contribuye también a esa falta de atención hacia el turismo. Así es muy difícil.

–La pandemia está cambiando los patrones de consumo. ¿Cómo os afectará?

–Creo que la incidencia será positiva, ya que el viajero buscará la confianza, seguridad y atención personalizada que sólo los profesionales pueden brindar. El futuro lo vemos con optimismo. El problema es el durísimo presente.

–¿Cómo es la competencia de las plataformas y la venta online?

–Nuestro sector ha sido siempre muy dinámico. Cuando hace 40 años no había ordenadores en casi ninguna empresa, las agencias de viajes ya los utilizaban. Por tanto, la venta online es una vía más de ingresos y de contacto con el cliente que la mayoría de las empresas tienen activada. Esa mezcla de tecnología y atención personal, unida a la especialización, es la columna vertebral del éxito y el futuro del sector. Si hay alguno  que incida transversalmente sobre todas y cada una de las ramas del turismo, ése es el de las agencias.

–¿Cómo será el turismo que viene?

–Sostenible y equilibrado. Y más humano, así quiero pensarlo. El turismo es una actividad que tiene dos atributos de una fortaleza brutal: es una industria de paz y de cultura. Eso se verá reforzado en el futuro inmediato, ya que seguirá contribuyendo al acercamiento de pueblos, culturas y personas. Y ahí también estarán los profesionales de los viajes, organizando y prescribiendo actividades viajeras que vayan en esa dirección.

–¿Morirá el low cost?

–No tiene por qué. Bien entendido y aplicado es un modelo que ha venido para quedarse. Lo malo es el low cost mal utilizado por parte sobre todo de alguna compañía aérea bien conocida por todos que se dedica a maltratar al cliente y que se permite lanzar insidias contra las agencias de viajes buscando excusas baratas para no cumplir con sus obligaciones. Eso lo seguimos viviendo a día de hoy. El problema viene cuando el low cost se confunde con el mal servicio.

–¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de Andalucía en turismo?

–Tenemos de todo: cultura, gastronomía, naturaleza, playas, montañas, ciudades, pueblos... Pero nos queda mucho por avanzar para converger con otros lugares de Europa e incluso de la propia España, en cuanto a parámetros de economía y empleo. Eso hay que cambiarlo. Y el turismo puede y debe contribuir a ello. También es aplicable para Sevilla, una ciudad que ha conseguido avances contundentes en cuanto a posicionamiento turístico y que seguro continuará haciéndolo una vez hayamos dejado atrás la pesadilla actual. Pero para ello debemos mejorar en dos cuestiones vitales: formación e infraestructuras. Sobre esto último, no es de recibo por ejemplo que una ciudad como Sevilla no tenga una conexión ferroviaria con el aeropuerto.

–¿Cuándo volveremos a viajar?

–A nivel nacional es muy probable que para la primavera y los viajes internacionales creo que llegarán con el verano. Pero es imprescindible que se agilice el proceso de vacunación. Observamos con perplejidad la lentitud de dicho proceso.Volveremos a viajar y eso será la mayor evidencia de la victoria ante el virus.

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