Diego de los Santos Parejo | Biólogo y ensayista "La discriminación penal por sexo nos equipara con Irán"

"La discriminación penal por sexo nos equipara con Irán" "La discriminación penal por sexo nos equipara con Irán"

"La discriminación penal por sexo nos equipara con Irán" / josé ángel garcía

Su padre, Diego de los Santos, fue diputado andalucista en las Cortes y Defensor del Pueblo. Su hermano, Pablo de los Santos, concejal en el Ayuntamiento de Sevilla. Diego de los Santos Parejo (Ludenscheid, Alemania, 1969) es biólogo y doctor en Ecología. Ha escrito su primer libro, Género singular. Manual de supervivencia a la guerra de sexos (Samarcanda). Le disputó las primarias a Albert Rivera en Ciudadanos. El mayor de los tres hijos de Diego de los Santos nació en Alemania, donde su padre hacía la especialidad en Cirugía. En la entrevista habla de la caída del Muro de Berlín, de la que hoy se cumplen treinta años.

-Para ser su primer libro, ha empezado fuerte...

-Lo he escrito en defensa de la intimidad.

"Este feminismo sexista tiene mucho de machista: ataca la igualdad en nombre de la igualdad"

-¿Cuál sería su tesis?

-Hay una crítica muy dura del feminismo sexista actual. Parto de una premisa. Con la caída del Muro de Berlín, como ya no hay pobres y ricos, la lucha de clases es sustituida por la guerra de sexos y a ese escenario liderado por la izquierda se sumó la derecha.

-¿Es un tema electoral?

-El cambio de paradigma llega con Vox, único partido que rompe el tabú, que ve que el rey está desnudo. Su candidatura la encabezaba el juez Serrano, primer represaliado por el régimen feminista.

-Y le dieron un vuelco a la política en Andalucía...

-En 2008 Zapatero se ganó el voto femenino. Ya lo dijo Alfonso Guerra hace mucho. Para hacer política, divide al electorado y quédate con la parte más grande.

-¿La corrección política?

-Ahora te dicen con quién te tienes que relacionar. Se legaliza una discriminación penal por cuestión de sexos que nos equipara con Irán, y va contra el artículo 14 de la Constitución, aunque lo aprobara el Tribunal Constitucional por siete votos contra cinco.

-No engorda, pero, como cantaba Raimundo, ¿es ilegal y además inmoral?

-El testimonio se convierte en la prueba de cargo. Es la indefensión absoluta del varón. Si un tío llega a la Audiencia, está muerto. Es la muerte legal. En el libro cuento diez casos reales.

-¿Qué sustrato hay?

-Un sistema jurídico que protege más la identidad que al ser humano; que consagra los derechos identitarios contra los derechos fundamentales.

-¿Un negocio político?

-Un negocio en todos los sentidos en el que además mezclan casos heterogéneos amparado en la Ley de Violencia de Género que es de Venganza de Género.

-¿Cuando hablan de terrorismo machista banalizan el terrorismo?

-Banalizan el terrorismo y pasan una responsabilidad individual a una responsabilidad colectiva. Toda violencia que no sea de género se da por buena, sean las agresiones en la visita del Rey o el puñetazo a Rajoy.

-¿Qué pensarán de lo que dice el hijo de un histórico del andalucismo?

-Me acuerdo de mi padre, que criticaba que la autonomía se vaciaba en beneficio de la corrupción y que cuarenta años después Andalucía seguía en la cola de España y de Europa.

-Su discurso sería más creíble con hombres asesinados por mujeres...

-Es que esos datos no existen, lo que es un disparate.

-Los académicos de la Lengua se han reunido en Sevilla. ¿Por qué feminismo tiene connotaciones liberadoras y machismo un sesgo denigrante?

-Las RAE define feminismo como ideología que busca la igualdad. Si fuera así, todos seríamos feministas. Han ganado la batalla del lenguaje. Este feminismo tiene mucho de machista: ataca la igualdad en nombre de la igualdad.

-¿Aquí no hay transición?

-La única, el paso de la discriminación positiva de los años noventa a la criminalización del siglo XXI. Podemos y PSOE preparan una proposoción de ley contra la violencia sexual que ríete de la Inquisición. Extrapolan un crimen execrable. Para el feminismo, el Chicle es el prototipo y hacen de la excepción la regla. No se puede consentir.

-¿Vamos al hombre sin atributos, el de Musil?

-Vamos al tío que tiene que estar grabándolo todo, como en el mundo de Huxley. Es una cuestión teológica. Vivimos en una sociedad posmoderna, laica, que prescinde de la religión y el pecado. Suprime el bien y el mal; el feminismo ha sido muy listo y ha cogido el mal, que estaba suelto, y se lo adjudica al hombre.

-¿Se acabó el ligue, el cortejo, la seducción?

-Nos han colgado el sambenito de depredadores sexuales.

-¿Milita en algún partido?

-Estuve afiliado a Ciudadanos hasta que Rivera se plegó a las feministas cuando criticaba la asimetría penal en cuestión de sexo. El feminismo es insaciable y a Ciudadanos lo echaron de la manifestación del 8-M. Tuvo que venir un boina verde para decir en una pancarta algo tan obvio como que la violencia no tiene género.

-¿Va a perder amistades?

-Estamos creando una sociedad de Orwell en la que no te puedes señalar.

-¿Vox es ultraderecha?

-En la defensa de la presunción de inocencia y la igualdad ante la ley son los únicos constitucionalistas.

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