Por libre
Ignacio Valduérteles
Quintero, León y Quiroga
La cantante Marta Soto (Punta Umbría, Huelva, 1996) acaba de publicar su tercer álbum, Reinicio, con el que ha abierto una puerta a la creatividad sin prejuicios y a explorar temas que van más allá del amor, el desamor y sus vericuetos. También se acerca a sonidos que, contra todo pronóstico, la acercan más si cabe a Andalucía. El 26 de este mes inicia gira en Málaga. Después pasará por Sevilla (27), por Almería (28) y por Algeciras (25 de abril). Sin tirar del tópico "es mi disco más personal", ¿qué significa este álbum con un nombre que inspira nuevos comienzos?
Pregunta.Sin tirar del tópico “es mi disco más personal”, ¿qué significa este álbum con un nombre que inspira nuevos comienzos?
Respuesta.Reinicio ha sido una puerta para hacer música desde otro sitio. He necesitado parar un poquito y ser consciente de qué decisiones quiero tomar sin seguir la inercia de sacar un single y después otro. Evidentemente, los tiempos son los que son y no seguir ese ritmo es mirar para otro lado. Pero en el último año y medio ni siquiera acababa las canciones. Las dejaba a la mitad, porque antes de verles la forma final ya les había puesto una etiqueta. Con este disco he vuelto a sentir la creatividad sin prejuicios.
P.¿Cuáles fueron los detonantes que la motivaron a parar y empezar de nuevo?
R.Tuve que tomar decisiones que no tendrían vuelta atrás. Soltar equipo, coger otro, enfrentarme a la forma de hacer música de una manera más independiente... Al principio me quedó un poco grande, pero luego me lo tomé como un sitio para descubrir la libertad de crear. Entonces, pasaron varias cosas que me indicaron que había que frenar. Parar para tomar todo con más calma y también para desintoxicarme del ritmo frenético de estar escroleando infinitamente y no retener ninguna información.
P.¿Cómo encaja su proceso creativo dentro de la fugacidad de la industria?
R.Ahí está el verdadero dilema. Con este disco he conseguido pararme a respirar y solo por eso este trabajo ya ha tenido un porqué. Más allá de que el público lo reciba con tiempo, espacio y cariño, espero que se puedan plantear escuchar un vinilo y conozcan el orden natural del proyecto. El mensaje que me gustaría que tuviera este álbum es que le demos el espacio que merece y nos acompañe de verdad.
P."Ganar para después perder, perdí para sanarlo", dice en Nada bueno. ¿Debemos aprender a soltar?
R. Si te lo preguntas es porque algo te está frenando. Cuando creas que algo te hace daño, probablemente signifique que no quieres estar en ese sitio.
P.¿Somos menos valientes para tomar ese tipo de decisiones?
R.No, al revés. Creo que, de alguna manera, hay cada vez más lugar para el amor propio, para la salud mental y para darse importancia. Antiguamente, nuestros padres tiraban para adelante con todo y no tenían opción a cuestionarse ciertas cosas. Nosotros estamos empezando a tener las herramientas para enfrentar las cosas de manera diferente.
P.El desamor también recala en el verso "Aunque duela decirlo / fuiste mi mala suerte" de Quien te quiera.
R.Este bolero tiene ese punto de despecho. Siempre me ha gustado mucho este género por la carga emocional que tiene. Creo que hay personas que, por lo que sea, no te han sabido valorar y con el tiempo te das cuenta de que no te han tratado bien. Y las situaciones no son solo amorosas, también laborales. Cuando estás dentro de un sitio en el que no te tratan bien quizás no lo ves tanto pero, a toro pasado, probablemente sientas que no merecías muchas de las cosas que te pasaron. Eso también está bien decirlo.
P.Ambas composiciones contrastan con Libertad y adrenalina o con Poniente, cargadas de luz.
R.Por primera vez me he atrevido a hablar de otros temas que tenía pendientes. Siempre he querido escribir una canción que hablara sobre mi tierra, que en este caso es Poniente. También tengo otra composición, Las de Siempre, que está dedicada a mis amigas de toda la vida. Libertad y adrenalina habla del amor adulto y de encontrar una persona con la que no tienes que fingir nada. Me ha ayudado mucho a salir del bucle del amor y el desamor, que está genial y sobre él seguiré escribiendo toda mi vida pero hay otros formatos en los que nunca me había metido. A lo mejor antes no tenía la madurez y la conciencia para escribir sobre otras cosas.
P.Más allá del amor y el desamor, ¿sobre qué otros temas que mueven el mundo le gustaría componer?
R.Hay muchas cosas que me he planteado y no he sabido desarrollarlas por sentirme impostora total. Por ejemplo, la parte de crítica social o de poner tus pensamientos a una parte más política siempre la he relacionado con el carnaval. La canción que hago no es compatible con una crítica social. En mi cabeza son dos caminos diferentes. Hay muchos temas que se me vienen a la cabeza, pero no considero que esté a la altura de poder escribir sobre ciertas injusticias. Sigo aprendiendo cada día.
P.¿Se compone mejor cuando una está bien o cuando está rota?
R.Cuando estás rota necesitas contarlo al mundo. La música me sirve mucho más de terapia cuando estoy mal.
P.En este disco ensalza los sonidos andaluces con una rumba o con una bulería fusionada. ¿Por qué ahora?
R.Antes tenía a muchas personas en el equipo aconsejándome que sonara menos andaluza. Pero yo en la ducha canto a Niña Pastori y cuando me reúno con mis amigas tocamos rumbas, fandangos y sevillanas. Vengo de ahí... de la afición absoluta que siento por el flamenco. Un género que siempre va a estar de moda, porque no hay música que pase por el flamenco y que no crezca. Ahora me ha apetecido y me he liberado de etiquetas.
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