daniel j. garcía. Profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad de Granada

"A nivel jurídico las personas hermafroditas son invisibles"

Daniel J. García./LEANDRO LÓPEZ Daniel J. García./LEANDRO LÓPEZ

Daniel J. García./LEANDRO LÓPEZ / LEANDRO LÓPEZ

-Es una de las pocas personas en el mundo que ha escrito sobre el derecho de las personas transexuales e intersexuales. Dos palabras que muchos no sabrán ni qué significa. ¿El problema parte del Gobierno, del sistema educativo, de nosotros mismos?

-Lo referido a temas trans si que se conoce ahora más, pero el tema intersexualidad es algo que no sólo que se desconoce, sino que se oculta. Un ejemplo. En el libro de Ciencias de la Naturaleza utilizado en tercero de la ESO dice que las personas hermafroditas -intersexuales- sólo existen en el reino animal. No sólo se invisibiliza al colectivo, sino que se niega la existencia de las personas intersexuales. Hasta ese grado de violencia se da.

-Son totalmente invisibles.

-Claro. Empiezo las charlas pidiéndole a la gente que me insulte. Que insulten a personas gais, bisexuales. Cuando llego a las personas intersexuales no hay insultos. Hasta ese grado de violencia, la invisibilidad. Pensamos que no existen.

-¿A qué nivel de desprotección a nivel jurídico se enfrentan estas personas en España?

- En el Estado español y en el 99% de estados en el mundo no hay ningún tipo de reconocimiento legal de las personas intersexuales. Son invisibles. De hecho, sus derechos fundamentales como el derecho a al libre desarrollo de la personalidad, o el derecho a la integridad física y mental, se suspenden. Cuando un bebé de dos semanas entra al quirófano no tiene ningún derecho. Por eso se producen las mutilaciones genitales. En el libro anterior que publiqué, Sobre el derecho de los hermafroditas (Melusina, 2015), sacó a la luz las mutilaciones que se producen en este país. Los bebés hermafroditas entran a un quirófano con unos genitales y salen sin ellos. Hablo que ocurre esto sin el consentimiento de los padres y mucho con el del menor.

-¿Podría explicar mejor el tema de las intervenciones quirúrgicas a bebés que nacen hermafroditas?

-Nuestro sistema jurídico dice que, cuando nace un bebé, tiene que ser inscrito en el Registro Civil como hombre o como mujer. Los médicos tienen que señalar la casilla varón o mujer. Para saber eso miran los genitales, los miden. Ven cómo es la protuberancia genital y deciden si es un pene o una vagina. En el caso de ambigüedad, se procede inmediatamente a la cirugía.

-Me dice que si un bebé nace intersexual, los médicos lo operan. ¿Será por motivos de salud, no?

-Hay determinados casos de intersexualidad que sí tienen cierto riesgo, pero en la mayor parte de los casos eso no es que no sea saludable, que haga daño a la salud, sino que no es estético. Eso tiene que ser corregido por medio de un proceso quirúrgico. Naciones Unidas se pronunció hace cuatro años sobre el tema. Dijo que esto son casos de tortura infantil. Las razones que llevan a la cirugía son razones estéticas. ¡Es grave!

-Cirugía al servicio de la belleza, no de la salud.

-Exacto. Siempre pongo un ejemplo. Si vamos al Museo del Prado primero encontramos el cuadro de Adán y Eva, de Durero, donde se ven los cuerpos normativos de hombre y mujer que todos deberían tener. En una sala contigua está La mujer barbuda (Magdalena Ventura con su marido) de José de Ribera. En ese óleo se observa a una mujer barbuda. Cualquier persona como ella hace siglos era quemada en la hoguera porque su cuerpo era un cuerpo pecaminoso que ofendía a Dios. Las mataban porque el ideal normativo era Adán y Eva de Durero. Hoy en día no se queman a las personas intersexuales, pero se corrigen quirúrgicamente. Y de esta forma tratan de convertir sus cuerpos en los cuerpos de Adán y Eva.

-¿A qué más tipos de violencia se enfrentan?

-Lo primero es que te operan sin tu consentimiento. Cuando te hacen una reducción de clítoris, olvídate del placer. Igual que ocurre con la ablación de clítoris en otras culturas. La primera violencia es la del quirófano. La segunda digamos en la del silencio. Los padres no se lo cuentan a sus hijos. Llegan a la adolescencia y ven algo raro. Estoy pensando en una chica intersex a la que no le llegaba la menstruación. Va al médico. Los padres no le dijeron nada. Y hasta los 22 años no consiguió su historial médico. En la guía editada por la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins se dice que no hay que comunicar a los padres que sus hijos son intersexuales, y que si lo supieran que no les contaran nada a sus vástagos.

-¿Hacer que la ley los ampare les puede cambiar la vida, no?

-Sí y no. Garantizar el derecho de las personas intersex va a suponer el fin de las intervenciones médicas. A día de hoy, sólo en tres lugares en el mundo se protegen. Malta, desde abril de 2015, con una ley que prohíbe este tipo de cirugías. Luego se pronunció Chile y en marzo de 2016 Madrid. Sin embargo, en la capital no se sabe todavía qué está pasando. A pesar de que la ley dice que no debe hacerse, pero no impone ninguna sanción en caso de que ocurre. Es un paso, pero todavía insuficiente.

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