pedro tabernero, Editor y director gráfico

"El día que publique un 'best-seller' podré decir que me he equivocado"

"El día que publique un 'best-seller' podré decir que me he equivocado" "El día que publique un 'best-seller' podré decir que me he equivocado"

"El día que publique un 'best-seller' podré decir que me he equivocado" / juan carlos muñoz

-Tiene formación científica, pero la gran pasión de su vida han sido los libros singulares. ¿Qué le llevó a hacerse editor?

-No encontraba en las librerías los libros que yo buscaba. De hecho, cada vez hago libros más insólitos, porque editar libros normales para mí no tiene ningún interés. Ahora, por ejemplo, estoy preparando en México un libro que mezcla creación gráfica, en torno a los exvotos, y los narcocorridos. Me considero tan autor como las personas que firman los libros en el sentido de que intento imaginar libros totalmente originales y no editar jamás dos iguales.

-En sus publicaciones siempre es fundamental el arte gráfico, y en este aspecto un e-book le puede hacer poca competencia al papel. A ver si no va a ser un soporte tan frágil...

-Y tanto. Es el único que si se te cae al suelo no se rompe, y tampoco tienes que andar cargando baterías... Ya en serio, al menos en lo que respecta a la cultura gráfica, el papel seguirá indefinidamente. Creo en los originales hechos a mano, sobre el papel, porque los que se hacen por ordenador al final se parecen todos entre sí. La tecnología es estupenda para facilitar el proceso de edición y abaratar costes, pero para la parte creativa no veo el momento en que el papel deje de ser importante.

-Hablar en estos tiempos con editores de libros acaba implicando un viaje por un valle de lágrimas, con motivos de sobra por otro lado. ¿Es su caso?

-Bueno, no es un trabajo para hacer dinero. Además, mi ámbito no es el del best-seller y los estantes delhipermercado, sino el del libro pequeño, artesanal, hecho para un público muy escaso pero al que le gustan de verdad los libros. Es más, el día que un libro mío se convierta en un best-seller podré decir que me he equivocado en algo. Lo bueno de todo esto es que, como no aspiro a nada más que el disfrute personal y en lo económico mi máximo objetivo es no tener pérdidas, tengo toda la libertad del mundo.

-¿Se vuelve un cómic más respetable si lo llamamos novela gráfica o se trata sólo de un tic esnob?

"En el aniversario de la Expo triunfó el provincianismo, Sevilla no sale de su pasado ni para ir a comprar el pan"

-Ese debate me da igual. Lo importante es el género en sí, pionero en el aspecto gráfico y narrativo, similar o paralelo al cine. Por otro lado, me resulta curioso y me hace hasta gracia que, ahora que se han puesto de moda, yo ya no me dedico apenas a ellos. Aunque hay que ver también qué es exactamente lo que se ha puesto de moda, básicamente esos horribles superhéroes, o superestúpidos, que no van a ninguna parte y que responden a una fantasía mal concebida; son narrativas la mayoría de las veces a favor de la mediocridad, pero sobre todo son un vehículo para el merchandising. No soy nada nostálgico, por lo que para mí el cómic no es un modo de volver a la infancia ni nada de eso, sino al contrario, un medio que me interesa en la medida en que renueva el arte de la narración, y por eso a estas alturas sólo hago alguno si veo que aporta algo de verdad... Y eso es difícil, claro. Krazy Kat, en los años 30, ya llegó más lejos en este sentido que la mayoría de los que se hacen ahora.

-Por cierto, muchos tal vez no conozcan el papel que jugó usted a la hora de elegir a la mascota de la Expo 92, obra del diseñador checo de origen alemán Heinz Edelmann, también autor de los dibujos de Yellow Submarine. ¿Cómo vive esa condición casi de fetiche sentimental a la que ha accedido Curro?

-Pues para mí destaca sobre todo el hecho de que ni siquiera se le haya un homenaje a su creador dentro de la conmemoración de los 25 años. Aunque haya fallecido ya, se merecía al menos un recuerdo, y no simplemente sacar al muñeco para hacerse fotos con él y pasearlo en cabalgatas y cosas de éstas. Pero a los creadores siempre los olvidan y se queda todo en fuegos de artificio.

-¿No le ha gustado entonces la conmemoración?

-No digo que no haya que celebrar el aniversario. Pero me habría gustado que se hubiera hecho con más entusiasmo y talento, como corresponde a un acontecimiento que fue un derroche de creatividad; que se hubiera realizado con ideas originales e ilusionantes, haciendo algo nuevo y brillante y no recreando el pasado, aprovechando malamente y a medias el trabajo que otros hicimos en su día.

-Veo que no le gustan demasiado los homenajes...

-Leonard Cohen decía que estos deben hacerse con las herramientas de la elegancia y la belleza. Desafortunadamente, en Sevilla estos eventos van siempre de la mano de la parte más casposa de la sociedad, que vive del peso de la púrpura, como diría Álvaro Villagrán. Difícil tener un atisbo de imaginación y creatividad cuando impera la mediocridad. Antonio Machado desenmascaró muy bien estas actuaciones: "Desdeño las romanzas de los tenores huecos / y el coro de grillos que cantan a la luna". En definitiva, el triunfo del provincianismo en una ciudad que no sale de su pasado ni para ir a comprar el pan, frente a la universalidad que representó la Expo.

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