Un ex jefe de ETA asume "muy orgulloso" los crímenes de la banda

Comienza el juicio contra tres militantes para los que se pide 675 años por la comisión de 33 delitos

Los etarras Íñigo Gutiérrez Carrillo, Jurdan Martitegi Lizaso y Arkaitz Goicoetxea Basabe, en la Audiencia Nacional.
Los etarras Íñigo Gutiérrez Carrillo, Jurdan Martitegi Lizaso y Arkaitz Goicoetxea Basabe, en la Audiencia Nacional.
Ep Madrid

04 de marzo 2014 - 05:05

El ex número uno de ETA Jurdan Martitegi Lizaso se declaró ayer "muy orgulloso" de su militancia en la banda terrorista, hizo suyas todas las acciones cometidas por la organización durante su medio siglo de historia y se negó a participar en el juicio por el atentado cometido contra el cuartel de la Guardia Civil de Calahorra por considerarlo "una farsa".

"Me llamo Jurdan Martitegi Lizaso. Soy militante de ETA y me siento muy orgulloso de serlo. Hago mías todas las acciones político-militares que ETA ha realizado en medio siglo de historia", se limitó a decir el que fuera jefe de comandos, para añadir que no reconoce la legitimidad del tribunal para juzgar a la "resistencia vasca" y que "no piensa participar en esta farsa".

Estas han sido las únicas palabras pronunciadas por el antiguo jefe de la organización terrorista, que fue detenido en abril de 2009 en la localidad francesa de Montauriol. Su captura se produjo tras haber caído en los meses anteriores ex líderes de la banda como Javier Francisco López Peña Thierry, Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, y Aitzol Iriondo.

Martitegi se enfrenta junto a Arkaitz Goikoetxea e Íñigo Gutiérrez a sendas penas de 675 años de cárcel por la presunta comisión de 33 asesinatos terroristas en grado de tentativa, uno de estragos, otro de tenencia de explosivos, dos delitos de detención ilegal y otro de robo de vehículo a motor.

Poco antes, el que fuera jefe del comando Vizcaya de ETA, Arkaitz Goikoetxea Basabe, se negó también a responder a las preguntas del fiscal, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la acusación particular de una víctima, y declaró a su defensa que no fueron "ciertas" las declaraciones que prestó ante la Guardia Civil. "No fueron voluntarias, libres ni reales", aseveró Goikoetxea, sobre sus referencias a otros imputados y los zulos que ayudó a localizar en el monte de Pazuengos y que guardaban abundantes jeringuillas, explosivos y armas para secuestrar al ex edil del PSE Benjamin Atutxa. Varios guardias civiles aseguraron que su declaración fue "libre y espontánea".

Tras su declaración, el tercer acusado, Íñigo Gutiérrez rechazó haber participado en el atentado cometido en el cuartel de la Guardia Civil en Calahorra en 2008 y añadió que ese día se encontraba con varios amigos.

Así se pronunciaron, pues, antiguos dirigentes de la banda terrorista horas después del último comunicado de ETA, en el que se afirma que el anuncio de desarme debe ayudar a "fomentar el clima para el diálogo y el acuerdo, así como a avanzar en otras cuestiones".

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