El Gobierno lanza una reforma "urgente" de las políticas activas de empleo
Zapatero y sus barones deciden adoptar la medida de forma "inaplazable" para colocar a los desempleados "en el corazón de la agenda política y social".
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los barones del PSOE quieren mantener la iniciativa política y la "tensión competitiva" y no "dormirse en los laureles" tras la remodelación del Gobiernola remodelación del Gobierno. Por ello, como primera medida, han acordado poner en marcha la reforma de las "obsoletas" políticas activas de empleo porque son "urgentes" e "inaplazables". De esta manera, el Ejecutivo quiere colocar a los desempleados "en el corazón de la agenda política y social", según ha descrito el coordinador del Consejo Territorial del partido y presidente castellano-manchego, José María Barreda. La reforma partirá de tres grandes claves: "conjugar" mejor la competencia estatal y la autonómica, combinar mejor "lo público y lo privado en la intermediación del mercado de trabajo" y conjugar mejor las acciones en favor de los desempleados, haciendo que los servicios de empleo estén "absolutamente personalizados" para atender a los parados y hacer a cada uno un "itinerario personalizado".
En rueda de prensa después de una reunión de cinco horas, Barreda ha subrayado que el encuentro ha transcurrido en un ambiente "muy positivo" y distinto al que había "hace relativamente poco tiempo" en el que todos los barones han dejado claro su deseo de "pasar a la ofensiva poniendo en primer lugar las políticas sociales", la "seña de identidad" del PSOE. A su juicio, la remodelación del Gobierno ha supuesto "una inflexión" en la militancia del partido, aunque ese cambio de actitud era "imprescindible" para afrontar las próximas citas electorales, "seguramente no es suficiente", sobre todo porque quedan muchos meses para las elecciones municipales y autonómicas y más de un año para las generales y eso en política "es una eternidad" y "no se puede bajar la guardia".
Por eso, ha subrayado que el PSOE no puede "dormirse en los laureles" pensando que la mayor parte del trabajo ya está hecha, sino que tiene que mantener la "tensión competitiva", manteniendo la iniciativa política. Así, ha subrayado que los barones han dado a Zapatero "apoyo y estímulo para que mantenga su calendario reformista y mantenga esa tensión". "Las reformas no nos asustan, este es un Gobierno reformista", ha asegurado para señalar que en la cita todo ha sido "cohesión, unidad y ganas de hacer política" y elogios a la propia celebración de la reunión, algo que varios llevaban tiempo reclamando.
"Nos mueve el paro, nos conmueven las personas que no tienen trabajo tenemos que hacer un esfuerzo para ayudarlas de manera eficaz, para que puedan superar lo antes posible esa situación penosa para ellas y sus familias y también para el conjunto de la sociedad", ha señalado Barreda. Según sus palabras, el PSOE considera "urgente" e "inaplazable" reformar estas políticas y se ha marcado una hoja de ruta teniendo en cuenta que es una competencia compartida, sobre la que el Gobierno central legisla pero que es ejecutada por los Gobiernos autonómicos. Tras en encuentro del Consejo Territorial vendrá la reunión del viernes con los agentes sociales y después el Ejecutivo contactará con todas las comunidades autónomas para convocar una conferencia sectorial y plasmarlo todo en un decreto-ley.
Sin plazos
Barreda no ha puesto plazos a esta hoja de ruta -ni siquiera ha dicho si debe estar terminada antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2011--. "Queremos que los plazos no se eternicen", ha afirmado, añadiendo que su objetivo es trabajar sin "presiones" para que el diálogo, que exigirá "esfuerzos" por parte de todo el mundo, sea "fructífero". No obstante, según una nota difundida después por el PSOE, esta reforma "no puede esperar", si bien algunos puntos exigirán plazos "más dilatados", también debe incluir medidas a corto plazo para sus efectos en los desempleados sean "palpables cuanto antes". Es más, precisa que, aunque la reforma tendrá varias fases para su ejecución, la primera fase debe estar "globalmente diseñada y operativa en el primer trimestre de 2011".
Además, para los socialistas esta iniciativa "es también una iniciativa para recuperar el diálogo social y generar un nuevo clima de entendimiento entre el Gobierno y los agentes sociales". A juicio de Barreda, en este debate es donde se va a ver "el interés de unos y de otros, quién está preocupado por el interés general y por contribuir a la gobernabilidad de España y quién está en otra cosa".
La reforma, ha explicado, partirá de tres grandes claves: "conjugar" mejor la competencia estatal y la autonómica, combinar mejor "lo público y lo privado en la intermediación del mercado de trabajo" y conjugar mejor las acciones en favor de los desempleados, haciendo que los servicios de empleo estén "absolutamente personalizados" para atender a los parados y hacer a cada uno un "itinerario personalizado".
Así consta en dicho documento distribuido después, en el que constan también otras orientaciones básicas: evaluar "permanentemente" el nuevo sistema de bonificaciones empresariales a la contratación indefinida, para verificar si cumple los objetivos previstos, "revisar en profundidad" los programas de empleo y si es necesario reformarlos, reformar el sistema de formación e "incrementar la vinculación entre políticas activas y pasivas". Barreda, que ha desvelado que al titular de Trabajo no le gusta la denominación de "políticas pasivas", ha calificado de "fundamental, lógico y coherente" esta vinculación.
Ni Barreda ni Iglesias han dado muchas pistas de por dónde irá la reforma, pero sí han apuntado la necesidad de reordenar la formación, porque un 40 por ciento se destina a tareas relacionadas con la construcción. Según ha dicho, el Gobierno no planea reducir ese porcentaje a cero, pero ha añadido que "entre un 40% y un 10 % hay un margen".
La formación es "clave"
De hecho, ha insistido mucho en que la formación es clave para lograr puestos de trabajo que no sean precarios -aunque a los jóvenes les pueda sonar "paternalista", según ha dicho- y ha apostado por poner la atención en los empleos blancos (sanidad, educación, servicios sociales), "verdes" (medio ambiente y energías limpias) y "azules" (nuevas tecnologías). "No estamos planteando aumentar los gastos ni reducir los recursos, sino utilizarlos mejor", ha recalcado.
En la reunión no se ha hablado de la prestación de 426 euros que reciben los desempleados que han perdido el paro pero, según ha subrayado Iglesias, los 'barones' socialistas son partidarios de que se mantenga, aunque ha reconocido que depende del debate presupuestario.
Tampoco se ha hablado del resto de la "nueva agenda social" que ha anunciado Zapatero, aunque Barreda ha relatado que el Gobierno tiene en mente "algunas prioridades" relacionadas con los autónomos y la economía social y con las políticas de conciliación porque "en épocas de crisis es muy habitual que las mujeres sean las que más pague la factura". Además, ha confirmado que el Ejecutivo tiene en cartera la futura Ley de Igualdad de Trato.
A Rajoy ya no le vale la reunión
Para el líder del PP, Mariano Rajoy, la reunión de esta tarde de Zapatero con sus barones "ya no vale", sino que ahora toca el cambio político. Ha lamentado que los socialistas sólo quieran "líos, disputas, señuelos y apelar al miedo, cuando la gente sólo tiene miedo de que el PSOE siga en el poder y siga machacando a los españoles".
Según Rajoy, "no hay que tener miedo a nadie" y los españoles tienen que saber que "pueden contar" con un partidocomo el PP que está "en la moderación, en la sensatez y en el sentido común, al que puede votar todo el mundo y que cree que España es una gran nación y que el cambio es imparable, necesario y que se va a producir".
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