"He vivido como he querido vivir"
Duquesa de Alba
El miércoles se suspendió la presentación en Sevilla de 'Yo,Cayetana', la biografía escrita por la duquesa, de la que quiso reflexionar en el Palacio de Dueñas.
A la una de la tarde en punto era la cita en Dueñas donde, tras la bienvenida de Manuel -una de las personas de confianza de la duquesa-, accedimos a uno de los salones del Palacio donde se produjo, el sábado de la semana pasada el encuentro con una Cayetana que, durante la posterior entrevista, se mostró más cómplice que nunca. Una charla que se emitió en el programa Gente de tarde, de Giralda Televisión, y que, de seguido, ha prendido la llama de la polémica. Ahí, nuestra confidente reflexionó sobre cuestiones tan diversas como la política, la cultura, la familia, la belleza y, por supuesto, el amor tal y como transcribimos en el siguiente texto el cual, tras la fisura en la pelvis sufrido días después por esta grande de España, adquiere más valor .
-¿Cómo surgió la idea de escribir su vida?
-Fue hace tiempo y, por fin, me decidí. Creo que ha sido una vida interesante. He conocido mucha gente, he vivido como he querido vivir… Mi padre me influenciaba mucho y se lo he dedicado a él.
-¿Cómo fue él?
-Apasionante y muy importante en su época.
-¿Cuál fue su valor más significativo?
-Lo leal que era con todo el mundo, con sus ideas y sus actuaciones.
-Otros hombres importantes de su vida son sus tres esposos… ¿Amores muy diferentes uno del otros?
-Sí, pero los tres muy verdad.
-Ha sido muy valiente afrontando algunos temas polémicos aquí…
-He aclarado algunas cuestiones que, como se interpretaban, eran falsas.
-Aparte de usted como mujer, en Yo, Cayetana aparece como madre de sus hijos. ¿Está contenta de esa faceta de su vida?
-Pues sí. Uno tiene una editorial muy importante, Eugenia diseña alhajas y se ocupa de los niños con cáncer, Carlos es muy responsable, Alfonso tiene cargos importantes, Fernando, el más tímido, también tiene su trabajo…
-¿Por qué es Eugenia su ojito derecho?
-Hombre, es la única niña (risas). Me costó mucho tiempo llegar a ella.
-¿Cambiaría algo de su pasado si pudiera?
-No. Realmente, no.
-Ha conocido a grandes personajes: Churchill, Grace Kelly, Marilyn… ¿Cuál le ha marcado más?
-Marañón. Cuando era pequeña fue mi médico. Le encontraba encantador y muy atractivo.
-Le encanta vivir en Sevilla, donde se casó la primera vez y recientemente… ¿Es usted feliz?
-Muy feliz.
-¿Qué es la felicidad?
-No se puede explicar. Es algo que se siente muy adentro y que lo demuestras en todo.
-¿Cómo se siente con los periodistas siguiéndole constantemente?
-Es muy aburrido y muy absurdo. Cuando voy a un acto social, lo comprendo. Lo que no entiendo es que me sigan a una tienda, a un restaurante, a un cine. ¿Qué interés tiene eso para los españoles? Hago lo que todo el mundo…
-Nunca ha cobrado una exclusiva...
-¡Nunca! ¡Jamás! ¡Ni un céntimo!… ¡Y Alfonso tampoco! Que quede bien claro.
-¿Le interesa la política?
-Hasta cierto punto. Quiero lo mejor para España. Ante todo, soy monárquica hasta la médula. Por el Rey me mataría aunque monárquico no es ser juancarlista. Eso son los presidentes. España ha sido monárquica hasta antes de ayer. Y las dos repúblicas fueron un fracaso. Tengo amigos en la derecha, y en la izquierda. No miro el color, miro la persona. Hombre, comunista no soy. Eso es lo último.
-¿Y del flamenco? ¿Qué me dice?
-Soy andaluza de corazón. Tengo un estudio para bailar en Dueñas y en Madrid. Ahí he bailado mucho. Ya no lo hago. A mí me gusta el arte. Por eso no soy política. Los artistas tenemos otras ideas. Y además soy muy deportista. He esquiado mucho. Tengo copas, las tres estrellas de Suiza... Admiro a los grandes deportistas y soy del Betis aunque no siempre vaya muy bien (risas).
-Y a esa Cayetana libre, rebelde, ¿los años le han calmado?
-No demasiado porque no paro y hasta me he vuelto a casar. En mi forma de ser, soy igual.
-¿Para qué sirve la edad?
-No sé. A mí para poco. Prefiero no pensar en ello. Los que llegan a cierta edad y se quedan años sentados en una silla haciendo bordados… Es muy aburrido teniendo una vida tan intensa como la mía.
-¿Qué es la vida?
-Todo. Me levanto y miro mis cartas, la pintura me encanta, cuando recibo un regalo lo aprecio mucho…
-Con la boda no dejan de llegar presentes…
-Más que en la primera…
-¡No sabrá ni los que tiene!
-¡Uy que no! Me fijo en todo, guardo todo y lo agradezco muchísimo.
-¿Cómo es el amor ahora?
-Muy fuerte. Como en todos mis casamientos. El que más quizás, Jesús, que era de izquierdas con lo que distingo a las personas por cómo son, no lo que son.
-Es un ejemplo para quienes, por los hijos o la sociedad no se dan una nueva oportunidad…
-Los hijos míos ya son mayorcitos. Se han divorciado, tienen su vida y yo no me meto. Que me dejen a mí vivir que yo les he ayudado mucho. Los quiero mucho y mis casas siempre están abiertas para ellos y, quien diga lo contrario, miente.
-¿Habrá segunda parte del libro?
-He llegado a mi último matrimonio. No creo que me dé tiempo a casarme otra vez (risas).
-¿Qué le gustaría que pensáramos de la duquesa de Alba?
-Que era una mujer sencilla y activa.
-¿De dónde saca su fuerza?
-De haber sufrido mucho. Sé lo que es pasarlo mal. He soportado bombardeos, he vivido la salida de Madrid con todas las iglesias en llamas, reconstruí mi casa yo sola...
-Se la ve muy bien… ¿Cuál es su secreto?
-Nada. Yo no me he tocado la cara. Han dicho que me pongo bótox pero no sé qué es eso. Me cuido la piel con mis cremas, no me pongo al sol y me doy un masaje al mes.
-Porque maquillaje no usa, ¿verdad?
-No, nada. Mira, nada. Sólo los ojos. Ni la cara, ni la boca. Soy yo (risas).
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