Justicia restaurativa

Presos de cárceles sevillanas se preparan para reunirse con sus víctimas

  • Medio centenar de presos de cárceles sevillanas y de Valladolid asisten desde hace meses a talleres de justicia restaurativa

Uno de los corredores de la cárcel de Sevilla-I. Uno de los corredores de la cárcel de Sevilla-I.

Uno de los corredores de la cárcel de Sevilla-I.

Un total de 50 presos de tres cárceles sevillanas y de Valladolid asisten voluntariamente desde hace meses a talleres de justicia restaurativa con el objetivo de mantener si son seleccionados -cinco reclusos ya han sido elegidos- encuentros con las víctimas de sus delitos si estas quieren.

Con motivo de la celebración el martes 21 del Día Europeo de la Mediación, Instituciones Penitenciarias informa en un comunicado del impulso a esta iniciativa de Justicia Restaurativa que se experimentó hace años con reclusos de ETA arrepentidos y que también se ha seguido entre penados y víctimas indirectas, según informa EFE.

En este caso se trata de las personas que han sufrido de forma directa el delito de presos comunes condenados fundamentalmente por asuntos económicos. Están excluidos los penados por violencia machista, delitos contra la libertad sexual y aquellos con patologías psiquiátricas.

Hasta el momento 45 presos, nueve de ellos mujeres, han comenzado los talleres en tres centros penitenciarios de Sevilla (Sevilla I, II y Alcalá de Guadaira), mientras que en la cárcel de Valladolid ya han seleccionado a cinco internos -en el taller hay once penados- para verse con sus víctimas si aceptan ese encuentro y son preparadas para él mismo.

Los 45 reclusos que siguen el taller en prisiones sevillanas tienen condenas dictadas por la Audiencia Provincial de Sevilla, que se están ejecutando en segundo grado o régimen ordinario.

Para la primera fase, Instituciones Penitenciarias cuenta con la colaboración de la Asociación Andaluza de Mediación (AMEDI) que se encarga de los talleres en los que, a través de diez sesiones, se trabaja con los condenados la empatía, la asunción de responsabilidad, el arrepentimiento y la reparación, al menos simbólica, del daño causado.

A medida que se avanza en los talleres y se determina qué internos están preparados, se contacta con sus víctimas directas gracias a la colaboración de la Fiscalía de Sevilla y del Servicio de Atención a Víctimas de Andalucía.

El contacto se realizará por carta, conforme a un protocolo redactado entre Prisiones y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La intervención de la víctima en el programa es voluntaria y confidencial.

Según las experiencias realizadas en este ámbito, son múltiples los beneficios para las víctimas: posibilidad de explicar su vivencia del delito y sus consecuencias, facilitar la oportunidad de la petición de perdón, la reparación del daño o de cerrar el proceso interior.

También supone un importante avance en el proceso de reinserción de los condenados, aunque la participación en el programa de Justicia Restaurativa no suponga, sin embargo, efectos sobre la pena impuesta ni beneficios penitenciarios.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios